<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-25901489</id><updated>2012-01-28T10:31:29.000-06:00</updated><category term='tecnofilia'/><category term='rumiar la nostalgia'/><category term='leyendas'/><category term='Instituto Evangélico'/><category term='Tesoro Xatruch'/><category term='honduras'/><category term='del autor'/><category term='relatos de escuela'/><category term='historias de exito'/><category term='tecnofobia'/><category term='migrantes'/><category term='amistades'/><category term='minas de oro'/><category term='cartitas'/><category term='zamoranos'/><category term='azoros'/><title type='text'>Relatos Catrachos</title><subtitle type='html'>Algunos relatos e historias en formato de bolsillo.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>______</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://www.minasdeoro.info/imgs/img2.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>40</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25901489.post-6522914724916935888</id><published>2011-08-12T22:28:00.001-06:00</published><updated>2011-10-30T12:49:52.486-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='rumiar la nostalgia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amistades'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Instituto Evangélico'/><title type='text'>Espumilla, después de la línea 52 (Parte 3/3)</title><content type='html'>&lt;p&gt;De regreso a casa, conducía sin prisa, de fondo el instrumental de música andina tocaba suavemente “El sonido del silencio”, en un ritmo algo distinto con el que había llegado a &lt;strong&gt;&lt;font color="#ff0000"&gt;San Pedro Sula&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt; por la mañana.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Recordaba el momento sentado en la mesa, más por nervios que por irrespeto esperé hasta que estuvo junto a mí, entonces me paré y la recibí con un caluroso y suave abrazo.&amp;#160; Justo cuando esperaba decir algo en su oído me dio un beso en la mejilla e hizo señal para que me sentara de nuevo.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Se sentó al otro extremo.&amp;#160; Mi sonrisa debía compararse a la suya, grande de la impresión, nerviosa quizá, como la mía.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;img style="border-right-width: 0px; display: inline; border-top-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px" title="capuchino" border="0" alt="capuchino" src="http://lh4.ggpht.com/-00HpgZBiklQ/TkX9b-b7-9I/AAAAAAAABcI/t1vGKsFXLAY/capuchino%25255B5%25255D.jpg?imgmax=800" width="450" height="302" /&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;font color="#000080"&gt;-¿Quieres un café?.&lt;/font&gt; Le dije con algo de valor, haciendo tiempo para pensar despacio que hacer ahora.&amp;#160; Contestó con la cabeza mientras buscaba algo en una elegante cartera, de esas que trafica &lt;strong&gt;&lt;font color="#ff0000"&gt;Cheyla&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt; en &lt;em&gt;Times Square&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Mientras estaba en la barra del Expresso, pensaba para mis adentros:&lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p align="left"&gt;&lt;font color="#0000a0"&gt;-No parece ella.&amp;#160; Debe ser ese tinte que la hace ver distinta.&lt;/font&gt;&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p align="right"&gt;&lt;font color="#8000ff"&gt;Nunca imaginé como sería su voz.&lt;/font&gt;&amp;#160; Pensaba ella, mientras me veía de espalda y calculaba la edad de mis Blue Jeans de Agrónomo.&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p&gt;Cuando volví a la mesa ella miraba medio de canto el Iphone, con las cejas delineadas levemente fruncidas y algo de mal estar.&lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p&gt;&lt;font color="#000080"&gt;-¿Todo bien?,&lt;/font&gt; dije.&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p align="right"&gt;&lt;font color="#8000ff"&gt;-Si,&lt;/font&gt; dijo, y se obligó a otra sonrisa.&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p&gt;Luego empezamos una conversación que parecía campeonato de esgrima con las dudas que habían quedado de la conversación por Chat &lt;a href="http://geofumadas.com/la-lnea-52/"&gt;casi toda la noche&lt;/a&gt;. Aunque el interés no parecía en lo más mínimo en el mismo espíritu, y las conclusiones preliminares eran frías:&amp;#160; Había estado casada, pero llevaba varios años divorciada, al igual que yo.&amp;#160; Tenía un negocio propio, que atendía por la tarde; diferente a mi vida promoviendo proyectos ajenos.&amp;#160; Había estado fuera del país un par de años, yo más.&amp;#160; Inició una maestría que no terminó, yo la acabé aunque a cuenta gotas.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;A medida que hablábamos, podía sentir que sus ojos me recorrían de pies a cabeza.&amp;#160; Por buen rato miró mis manos y mi libreta de apuntes.&amp;#160;&amp;#160;&amp;#160; &lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p align="right"&gt;&lt;font color="#8000ff"&gt;-Está canoso, y tiene algo de panza.&lt;/font&gt;&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p&gt;Luego, cuando volvió a mi rostro intenté una sonrisa como ella me decía que le calaba el corazón en aquellos años, y me sentí ridículo ante una mueca de lado que no pudo evitar. &lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p align="right"&gt;&lt;font color="#8000ff" size="2"&gt;El bigote es más abundante, pero ya no le luce.&lt;/font&gt;&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p&gt;Su cara era bonita, aunque estaba bastante cambiada.&amp;#160; Sus mejillas llenitas ahora se afilaban en pómulos que resaltaba el maquillaje.&amp;#160; Pese a los años se miraba muy bien conservada, más delgada que como me la imaginaba, un vientre liso que no parecía haber tenido un hijo.&amp;#160; Un fino collar hacía ver delgado su cuello, por arriba del escote que hacía sobresalir sus gracias dentro del orden de lo decente.&amp;#160; Dos anillos en cada mano parecían algo extraños; tras la renuncia optimista de mis prejuicios terminé aceptando que se veía bien.&lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p&gt;&lt;font color="#000080"&gt;No es su rostro, &lt;font color="#000000"&gt;pensé&lt;/font&gt;.&lt;/font&gt;&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p align="right"&gt;&lt;font color="#8000ff"&gt;Se ve bien, &lt;font color="#000000"&gt;pensó ella.&lt;/font&gt;&amp;#160; Aunque algo agotado.&lt;/font&gt;&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p&gt;En el fondo ninguno de los dos tomaba importancia a los temas de los que hablábamos.&amp;#160; Cada uno recorría el físico tratando de encontrar un hilo de atracción que se conectara con aquella noche de apretones en la prensa de hacer ladrillos.&amp;#160; El esfuerzo por reconocer aquellos labios capaces de deshacer una espumilla en el recuerdo parecía tan difícil como entender la evolución de un bigote adolescente aun no rasurado con uno abundante tallado en los extremos.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Ni siquiera saber que ambos estábamos disponibles después de liberadores divorcios pareció ser importante.&amp;#160; No estábamos en eso aunque lo habíamos pensado mucho antes del encuentro.&lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p align="right"&gt;&lt;font color="#8000ff"&gt;Es divorciado, es libre, pero con hijos.&lt;/font&gt;&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p&gt;&lt;font color="#000080"&gt;Una mujer así de guapa solo se deja por insoportable, o porque el hombre es un completo idiota.&lt;/font&gt;&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p&gt;El ambiente tomó un mejor camino cuando comenzamos a hablar de nuestros días en el internado.&amp;#160; La magia asomó por sus ojos, y pude ver un brillo bastante parecido en sus pupilas cuando hablamos de las cartitas, luego se desvaneció.&amp;#160; Se echó dos carcajadas ante lo inevitable del olvido y recuerdo hilvanado.&lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p&gt;&lt;font color="#000080"&gt;-Sí, es ella dije.&amp;#160; Son sus ojos detrás de esa línea negra.&lt;/font&gt;&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p&gt;Me remonté por un rato al mechón de aquel día, cuando en piquito de ternura curó mi dedo.&amp;#160; Intenté encontrarlo cuando tomó la pajilla y revolvió la cuarta bolsita de azúcar en un café moka tamaño mediano.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Luego miró el sobre, hizo un ademán en desagrado y llamó a la dependienta.&lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p align="right"&gt;&lt;font color="#8000ff"&gt;-Disculpe, me dijo que esta azúcar era de dieta.&lt;/font&gt;&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p&gt;-Sí lo es, dijo la joven que cargaba una bandeja verde.&lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p align="right"&gt;&lt;font color="#8000ff"&gt;-¡No lo es!&lt;/font&gt; le dijo, con un tono más fuerte.&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p&gt;La señora se llevó el café y prometió traerle uno nuevo con la bandeja completa de azúcar para que la eligiera ella misma.&amp;#160; &lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Regresó al diálogo en una sonrisa rogada, y su ceño se mantuvo fruncido de forma permanente.&lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p align="right"&gt;&lt;font color="#8000ff"&gt;Es atractivo, pero no es él.&lt;/font&gt;&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p&gt;&lt;font color="#000080"&gt;Se ve guapa, pero no es ella.&lt;/font&gt;&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p&gt;Fueron conclusiones inevitables a las que llegamos con cada vez más claro convencimiento, lo que marcó la ruta para el resto de la conversación que se desencantó al ritmo que se acababa el café.&amp;#160; Mi teléfono sonó dos veces, ella contestó tres mensajes y leyó tres más, hasta que ya no había mucho más de qué hablar ni siquiera qué tomar.&amp;#160; No había tiempo ni justificación, ni ánimos para pedir otro moka, pese que estaba delicioso.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&amp;#160;&lt;/p&gt;  &lt;p align="center"&gt;&lt;em&gt;_____Sugiero activar el audio de aquí en adelante.______&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p align="center"&gt;&lt;iframe height="50" src="http://www.youtube.com/embed/2zW-Hx-Piuo" frameborder="0" width="450" allowfullscreen="allowfullscreen"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Al despedirme de ella en el parqueo, tomé su mano y miré a sus ojos, presioné dos de sus dedos y con decisión busqué aquella mirada que por años había soñado.&amp;#160; No pensé en como me vería ella, sino qué esperaba encontrar yo.&amp;#160; &lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2011/08/espumilla.html"&gt;Me olvidé de las espumillas&lt;/a&gt; deshaciéndose en su boca, del &lt;em&gt;Rimmel&lt;/em&gt; de sus párpados y busqué justo en el reflejo de sus pupilas.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Pude verla, ella tardó un momento pero también me miró y por primera vez sus cejas bajaron de manera natural.&amp;#160; Se humedecieron sus ojos como temblando, y luego bajó la mirada.&amp;#160; En un cortísimo momento apareció la chica de la cancha convertida en una dama y en un leve toque de química en esa conexión, me apretó el dedo y con una sonrisa llorosa me dijo:&lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p align="right"&gt;&lt;font color="#8000ff"&gt;-Se ve que tu dedo se curó bien.&lt;/font&gt;&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p&gt;Luego se tiró una carcajada de lágrimas.&amp;#160; Se me rompió el alma y la abracé por segunda vez, ahora sin prisa, mientras ella con sus lágrimas humedecía mi cuello en el compás de un sollozo inexplicable que seguramente los timbales de mi palpitación entendieron.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Me dijo las palabras más sabias que podría haber escuchado, para resolver temporalmente la crisis de mi vida, y seguro también de la suya.&lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p align="right"&gt;&lt;font color="#8000ff"&gt;-Quiero conservarte en mi mente como te conocí.&lt;/font&gt;&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p align="left"&gt;   &lt;br /&gt;Asentí con la cabeza, casi convencido que lo mismo podría decirle si tuviera suficiente elixir en mi elocuencia.&lt;/p&gt;  &lt;p align="center"&gt;_______________________&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;En mi viaje de regreso, me remordían, sin incomodarme al extremo unas cuantas dudas.&lt;/p&gt;  &lt;ul&gt;   &lt;li&gt;Si realmente había valido la pena conservar tanto tiempo aquellas cartitas. &lt;/li&gt;    &lt;li&gt;Si habría tenido sentido buscarla tantos años, y qué valor agregado tenía el esfuerzo que también ella hizo. &lt;/li&gt;    &lt;li&gt;Porqué tenían que ser tan difíciles las cosas para los adultos. &lt;/li&gt; &lt;/ul&gt;  &lt;p align="center"&gt;____________________&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Pero así es la vida.&amp;#160; Nuestra memoria filtra los mejores momentos, pese a ser difíciles, sabe remarcar en texto lo valioso y etiquetarlo en prioridad para que la nostalgia nos mantenga de ánimos ante el lado difícil de las circunstancias.&amp;#160; Luego esconde el resto tras una carátula vistosa a nuestro criterio, seguida de un índice y buenas intenciones que no siempre funcionan para lo que fueron diseñadas.&lt;/p&gt;  &lt;p align="left"&gt;Y todos quisiéramos creer en el mismo cliché de los cuentos de la tradición oriental, con un final feliz para siempre o la respuesta inmediata a una frase trillada.&amp;#160; Pero la realidad es otra, la Espumilla de quien me enamoré dejó de serlo hace más de 20 años, y cumplió su promesa de no olvidarse de aquel sueño de adolescencia; rayando los cuarenta también dejé de ser el mismo jovencito de sonrisa irresistible.&amp;#160; Más tarde que temprano logramos aceptarlo, aunque no siempre entenderlo.&amp;#160; &lt;/p&gt;  &lt;p align="center"&gt;_____________________&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Fue necesario iniciar de nuevo.&amp;#160; Olvidar el extremo idílico del pasado, aceptándonos como somos –&lt;em&gt;y no somos&lt;/em&gt;-.&amp;#160; Aunque tomó tiempo, el cortejo bajo otras circunstancias me hizo entender que si bien las cartitas funcionaban, no significaban amor enlatado y por lo tanto el intento por revivirlas no producirá automáticamente resultados iguales.&lt;/p&gt;  &lt;p align="center"&gt;______________________&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Quizá no funcionará igual para todos como fórmula mágica.&amp;#160; Pero todos estaremos de acuerdo que la felicidad es una decisión interna, compuesta por pequeños ratos de alegría, satisfacción y el contacto personal –&lt;em&gt;no religioso&lt;/em&gt;- con alguien más grande que nosotros.&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25901489-6522914724916935888?l=relatoscatrachos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/feeds/6522914724916935888/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25901489&amp;postID=6522914724916935888' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/6522914724916935888'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/6522914724916935888'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/2011/08/espumilla-despues-de-la-linea-52.html' title='Espumilla, después de la línea 52 (Parte 3/3)'/><author><name>______</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://www.minasdeoro.info/imgs/img2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://lh4.ggpht.com/-00HpgZBiklQ/TkX9b-b7-9I/AAAAAAAABcI/t1vGKsFXLAY/s72-c/capuchino%25255B5%25255D.jpg?imgmax=800' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25901489.post-2027393987893941227</id><published>2011-08-12T15:36:00.000-06:00</published><updated>2011-10-30T12:47:46.298-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cartitas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Instituto Evangélico'/><title type='text'>La línea 52 (Parte 2/3)</title><content type='html'>&lt;p&gt;Eran las 4 de la madruga, luego de una prolongada conversación que parecía no tener final. &lt;em&gt;Veintipico&lt;/em&gt; años después, -&lt;em&gt;si lazima nyeupe au&lt;/em&gt;-, las casualidades y la magia por muchos satanizada de las redes sociales habían hecho realidad un milagro casi salido de la &lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;font color="#ff0000"&gt;Enciclopedia Tlön&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; de Borjes.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;La charla inició como cualquier conversación adulta a eso de las 10 de la noche:&lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p&gt;-Que gusto encontrarte, tanto tiempo después… bla, bla, bla&lt;/p&gt;    &lt;p&gt;-…Sí, no la he visto.&amp;#160; A ese sí, creo que vive en Estados Unidos…&lt;/p&gt;    &lt;p&gt;-…sabes quien murió, aquel que le decían pedo resentido… jajaja, bla, bla, bla.&lt;/p&gt;    &lt;p&gt;-Sí.&amp;#160; No, ¿Gay?… ¡No te creo!, que desperdicio…&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p&gt;23 líneas fueron suficientes para entender que hemos estado desconectados, que somos consecuencia de las circunstancias.&amp;#160; Luego la charla cambió de estrofa aunque no de coro:&lt;img style="background-image: none; border-bottom: 0px; border-left: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; display: inline; float: right; border-top: 0px; border-right: 0px; padding-top: 0px" title="DEAR JOHN" border="0" alt="DEAR JOHN" align="right" src="http://lh6.ggpht.com/-YXbnTjeEmH8/Tq2b0VbLpkI/AAAAAAAABiA/4Xm6m0PhbWY/a-kiss-in-the-rain%25255B5%25255D.jpg?imgmax=800" width="225" height="406" /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p&gt;-¿Y que haces?&lt;/p&gt;    &lt;p&gt;-Yo también estudié Bachillerato, luego me fui para… bla, bla, bla.&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p&gt;47 líneas vacías, como la conversación que tendríamos con un ex compañero de trabajo o un encuentro casual en el avión para intercambiar millas por saliva.&lt;/p&gt;  &lt;h2&gt;Pero la línea 52 cambió totalmente el código:&lt;/h2&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p&gt;-Que tiempos aquellos…&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p&gt;El recorrido inició en ese sector de nuestro disco duro, que la desfragmentación no puede tocar, rojo y con una&lt;strong&gt;&lt;font color="#ff0000"&gt; &lt;em&gt;letrecilla B&lt;/em&gt;&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;.&amp;#160; Luego se mezcló entre recuerdo y conversación como mapa mental en hilos ligeramente conectados, a partir de su primera sonrisa en aquel salón de Actividades Prácticas, cuando el formón se fue en mi dedo índice; y mientras el más grandulón se desmayaba con la sangre sobre el carrito de madera, ella se quitó la bincha negra que usaba como diadema y en un momento cortó la fuga de sangre y cubrió mi dedo.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Aquella mirada habría quedado en mi memoria por siempre, linda, de mejillas blancas y su sonrisa temerosa, con un salvaje mechón de pelo cubriéndole el rostro a falta de la bincha y su ojo mirándome casi con la ceja izquierda.&amp;#160; No podía recordarla con otra ropa que no fuera su camisa blanca y falda de paletones azules, pero no ocupaba recordar algo más porque el amor en esos tiempos estaba en los ojos -&lt;em&gt;en esos primeros días, claro&lt;/em&gt;-.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Ese día fue mágico, mientras la Seño Selva me miraba el dedo en enfermería mi recuerdo estaba en aquella mirada, y la forma como hacía su piquito al decir:&lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p&gt;-Presione aquí, más fuerte.&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p&gt;Aquella noche, después de hacer tareas en salón de estudios me acosté en la tarima y fue imposible quitarme su rostro de mi recuerdo.&amp;#160; Cerraba mis ojos y la veía en el cielo falso del techo, los abría y se desvanecía en un tono boreal &lt;em&gt;pixeleado&lt;/em&gt;; sentí bonito pensar en ella, y tuve un sueño extraño en que la veía sonreír de lado a lo lejos, en un atardecer que de &lt;strong&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;em&gt;RGB #DDA0DD&lt;/em&gt;&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt; en el horizonte se decantaba en sus mejillas y se disimulaba en densos nubarrones tirando como a siena tostado.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Al día siguiente todo parecía volver a la rutina.&amp;#160; La clase de Estudios Sociales con su fastidiosa pregunta de la primera hora, mortales nervios por ser el próximo, que se agotaran las preguntas fáciles, estrés por un presumido estudioso que parecía sabérselas todas y unas tremendas ganas de orinar que provocaba la sarcástica carcajada de la &lt;strong&gt;Profesora Élida&lt;/strong&gt;.&amp;#160; Luego pasó &lt;strong&gt;Bocho&lt;/strong&gt; con la clase de Matemáticas, y entonces me llegó un papelito de tres sillas delante, doblado sin mucha gracia:&lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p&gt;-Buenos días mi paciente, cómo está el dedito.&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p&gt;Levanté la mirada, y ella me fotografió con el rabo del ojo al momento que me hizo una leve sonrisa sin &lt;font color="#000000"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Azimut, abierta 32° 27' y 42.77”&lt;/strong&gt;.&lt;/em&gt;&lt;/font&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Entonces fui consciente de lo que era estar enamorado.&amp;#160; Respiré entrecortado, no aire sino una mezcla de cuchillos que atravesaron mi faringe, despedazando el nudo de mi tráquea y pasconearon mis pulmones en espectacular latigazo.&amp;#160; Era fatal pero al mismo tiempo suculento, sentía que su mirada estaba en mi sangre, y sin más vuelta le contesté el papelito.&lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;h2&gt;-Está mejor, grasias a alguien.&lt;/h2&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p&gt;No me contestó, no me volvió a ver en toda la mañana.&amp;#160; Tuve temor que no le hubiera llegado, me sentí un terrible idiota, al grado que olvidé totalmente lo que había contestado.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Pero el amor en esos días toca la puerta una sola vez; luego como el Gobernador de Los Ángeles, vuelve con todo y camión a derribarla.&amp;#160; Justo eso sucedió en la jornada de la tarde, cuando ella muy seria me pidió prestado el cuaderno de Inglés, y me lo regresó con una cartita doblada artísticamente, pasteleada por encima con ralladura de lápiz de color, con dos letras iniciales entremezcladas que definitivamente decían que era para mí.&amp;#160; La guardé en el bolsillo y soporté desesperado las tres horas que me parecieron una eternidad, con golpes en el corazón, picazón en las costillas y una mezcla de erección con grandes ganas de orinar.&amp;#160; Aquel fue el inició de un ir y venir de cartitas en las que gastaba una hora en escribir del alma, media en volverla a hacer con Larousse en mano y un día entero para esperar una respuesta cada vez más comprometedora.&lt;/p&gt;  &lt;p align="center"&gt;___________________________&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Es curioso, eran las 3 de la madrugada, y nuestra charla era una mezcla de estar dormido recordando un pasado fantástico sin un límite claramente definido de estar despierto conversando amenamente.&amp;#160; Hasta ese momento, nunca hablamos de nuestras vidas actuales.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Pero eso solo parecía ser una secuencia del lado inocente del corazón.&amp;#160; Nos reímos al concluir que nunca le pedí que fuera mi novia, y tampoco dejamos de serlo.&amp;#160; No hubo cortejo, no hubo esperas, pruebas de sinceridad, no hubo consultas a la almohada, ayunos, tratos, acuerdos ni tampoco un palo de regreso.&amp;#160; Nunca supimos el momento que nuestras cartitas fueron tomando un lado metafórico al rededor de temas cotidianos pero que sabíamos sin haberlo acordado encerraban significados comprometedores; un lenguaje en clave único, que nació con el dedito y terminó con la espumilla derritiéndose en mi boca…&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Una especie de evasión a lo imposible nos impidió preguntar cosas que no queríamos oír.&amp;#160; No nos pedimos el número de teléfono celular, solo el correo, parecía ser suficiente y, entonces, a esa hora de la madrugada en que apenas suenan gatos en el tejado y silbatos de vigilantes trasnochados, acordamos vernos al día siguiente en un &lt;strong&gt;Expresso Americano&lt;/strong&gt; de San Pedro Sula.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Fue entonces, que me di cuenta que horas eran, y en la misma sensación de hacía &lt;em&gt;chorromil&lt;/em&gt; años me bañé dos veces, me lavé los dientes una, otra y otra vez, hice gárgaras con el enjuague yodado y me gasté casi cuarenta minutos con la gelatina frente al espejo para disminuir las canas de la vida.&amp;#160; Nervios, incomodidad, desesperación, tal como en aquellos días; tuve la intención de enviarle un mensaje más pero me arrepentí ante el miedo de descomponer la cosa o la sensación que fuera interceptado por alguien más… alguien más… otra persona…&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Me dormí un par de horas, en un sueño entrecortado.&amp;#160; Era una extraña sensación de querer salir corriendo y la calma que producía la mirada de aquella chica en la cancha, con la punta de su lengua rozando suavemente el labio superior.&amp;#160; Con sus ojos entreabiertos, lindos, pero idos en el empeño por concentrar todas las papilas gustativas para discernir &lt;strong&gt;&lt;font color="#ff0000"&gt;&lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2011/08/espumilla.html"&gt;la espumilla&lt;/a&gt;&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt; en el &lt;em&gt;&lt;font color="#ff0000"&gt;&lt;strong&gt;umami&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt;&lt;/em&gt;, o lo que quedara de este en un reciente beso robado allá atrás de la casa donde vivía&lt;strong&gt; Laura y Baudilio&lt;/strong&gt;.&amp;#160; Y luego me despertaba e inevitablemente recordaba sus ojos cerrados, sus cejas fruncidas de pasión cuando nos dieron la orden de finalizar ese tercer beso, sus manos presionando mi espalda para no soltarse y la cosquilla que producía su mordisco suave en mi labio superior…&lt;/p&gt;  &lt;p align="center"&gt;______________________________________&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Y allí estaba yo, sentado en la mesa del Expresso, con mi segunda taza de Moka cuando cayó el mensajito que esperaba.&lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p&gt;-Estoy en el parqueo, ¿dónde estás?&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p&gt;Me asomé a la ventana y un único auto Turquesa estaba estacionándose en reversa.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&amp;#160;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&amp;#160;&lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p&gt;&lt;em&gt;Tomado del otro lado, con el mismo permiso, para los únicos que le entienden al hilo&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;/blockquote&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25901489-2027393987893941227?l=relatoscatrachos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/feeds/2027393987893941227/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25901489&amp;postID=2027393987893941227' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/2027393987893941227'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/2027393987893941227'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/2011/08/la-linea-52_12.html' title='La línea 52 (Parte 2/3)'/><author><name>______</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://www.minasdeoro.info/imgs/img2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://lh6.ggpht.com/-YXbnTjeEmH8/Tq2b0VbLpkI/AAAAAAAABiA/4Xm6m0PhbWY/s72-c/a-kiss-in-the-rain%25255B5%25255D.jpg?imgmax=800' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25901489.post-7766665863972800017</id><published>2011-08-09T19:22:00.001-06:00</published><updated>2011-10-30T12:39:44.386-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cartitas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Instituto Evangélico'/><title type='text'>Espumilla (Parte 1/3)</title><content type='html'>&lt;p&gt;El mediodía era deprimente, con los terribles calores del Valle durante los primeros días de Mayo.&amp;#160; Que llovía, que no llovía, solo sudaba el aire y se deslizaba por mi frente, mi cuello estaba a chorros que bajaban y se amortiguaban en la camiseta que apretaba mis gracias en el apretado brasier, mientras con un cartón intentaba darme aire en aquella sofocante cocina, esperando llegara mi hijo de la escuela para soltarme de los quehaceres.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;img style="border-right-width: 0px; margin: 0px 10px 5px 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; display: inline; border-top-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px; padding-top: 0px" title="la cancha" border="0" alt="la cancha" src="http://lh6.ggpht.com/-Ux-e53voQis/TkHdQJnUDYI/AAAAAAAABbM/YFukp1C3ohg/la%252520cancha%25255B2%25255D.jpg?imgmax=800" width="450" height="338" /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Desesperada, dejé el plato listo en el microondas y me fui a la habitación donde era más fresco, encendí el ventilador y busqué alertas en el correo.&amp;#160; Me llamó la atención un nuevo amigo que habían agregado contemporáneas del internado, cuyo apellido me hacía fruncir el ceño, ver lo que permitía su muro me hizo tomar la silla luego que sentí &lt;em&gt;blanditencia&lt;/em&gt; las pantorrillas.&amp;#160; Sería una gran casualidad encontrarse un perfil en Facebook, con un mensaje en su estado en otro idioma inentendible pero&amp;#160; que incluía una palabra que por años había asociado con mi vida personal:&lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;    &lt;h2&gt;&lt;em&gt;Μην ξεχάσετε μου, espumilla&lt;/em&gt;&lt;/h2&gt;    &lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p&gt;De modo que en un impulso no pensado le escribí un mensaje, sin siquiera enviarle la invitación de amistad.&lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;-Disculpe, me llama la atención su estado.&amp;#160; ¿Las espumillas son algún tipo de comida?&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p&gt;Luego de apretar el botón azul me sentí avergonzada de no saber que estaba haciendo, por primera vez enviaba un mensaje a un desconocido.&amp;#160; Recordaba haber entrado a Facebook casi obligada por complacer una amiga, y apenas había participado un par de veces antes que el grupo de ex alumnos se plagara de gente que no conocía o que había estado más que mis cortos cuatro meses como interna.&amp;#160; &lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Pero aquel día era inusual, luego de 11 minutos de navegar en Facebook, reírme de un par de gracias y ver que novedades habían en el grupo, decidí cerrarlo, serví el filete con chismol al chiquilín y le sentencié la tarde con una tareas un álbum de semillas y la dichosa bufanda que parecía ser eterna.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Me di una ducha fresca, volví a la computadora con algo de ansiedad a ver si encontraba respuesta; y nada.&amp;#160; Me fui al negocio después de doscientas recomendaciones &lt;em&gt;-las mismas de cada día&lt;/em&gt;- a la niñera y en el primer semáforo volví a ver Facebook desde el móvil; y nada.&amp;#160; Estacioné el auto, miré los mensajes, nada, solo correos normales de cotizaciones pendientes por enviar y uno &lt;em&gt;-otro más&lt;/em&gt;- de una amiga que disfruta alimentar mi &lt;em&gt;spam&lt;/em&gt; con PowerPoints de &lt;em&gt;forward-to-any-body-else&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Luego me sumergí en el trabajo y me olvidé del tema por al menos dos horas, hasta que llegó el mensaje que estaba esperando a mi iPhone.&lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p&gt;&lt;strong&gt;-Es una frase con la que me identifico.&amp;#160; La espumilla es un postre que probé una vez que viví en un pequeño poblado de Honduras.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p&gt;&lt;img style="background-image: none; border-right-width: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; display: inline; float: right; border-top-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px; padding-top: 0px" title="espumillas" border="0" alt="espumillas" align="right" src="http://lh3.ggpht.com/-ajc2Gq5dGzM/TkHlM93mBDI/AAAAAAAABbY/16Y-uZWykwQ/espumillas%25255B2%25255D.jpg?imgmax=800" width="250" height="307" /&gt;Pero nadie un martes a las 3:47 de la tarde está listo para que las tecnologías nos jueguen bromas más allá de lo que podemos soportar.&amp;#160; La aplicación móvil que uso para leer alertas Facebook me mostró una sugerencia de traducción de aquella frase del Griego a Español, a lo que respondí afirmativamente.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Entonces mi corazón empezó a saltar, mientras mi asistente en la otra mesa discutía con el contador sobre una una tal partida descuadrada en el último balance.&amp;#160; Mi desconcierto era tal que sentía se delataba en mis pupilas y piel de gallina descascarándose por mi rostro, sentí pena de pensar que mis pechos reflejarían los golpes en el escote del segundo botón suelto y me volteé a la izquierda, giré el monitor y abrí Facebook desde el escritorio y entonces… solo entonces un nudo se apoderó de mi garganta en un impotente balbuceo inexplicable mientras la plática de fondo cada vez se iba haciendo más tenue y distante...&lt;/p&gt;  &lt;p align="center"&gt;____________________________&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&amp;#160;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Era sábado por la noche, muy oscura, amenazada por truenos y relámpagos distantes que hacían temblar las seis lámparas fluorescentes que iluminaban la cancha.&amp;#160; En un lado las internas con una consejera en cada extremo, sentadas en un aburrimiento seis contra seis de basquetbol.&amp;#160; Al otro lado los internos tenían una posición similar, pero con más libertades, unos jugando libre, otros en los columpios, otros hacían piruetas por el fondo y los del Anexo cerca del extremo del horno jugaban &lt;em&gt;sacarrin&lt;/em&gt; usando de meta un portón que jamás recuerdo haber visto abierto.&amp;#160; &lt;/p&gt;  &lt;p&gt;La diferencia de las tres cartitas que intercambiábamos cada semana, con las noches de cancha era que sus palabras tomaban vida,&amp;#160; en su pésima ortografía me llamaba &lt;strong&gt;espumiya&lt;/strong&gt;, insinuando -&lt;em&gt;muchas veces&lt;/em&gt;- que su deseo por mí era como el gusto de saborearme suavemente como se deshace este dulce en la boca.&amp;#160; Mis huesos crujían ante tres cuartos de sonrisa de medio lado que dejaban ver una línea pareja de dientes y del otro extremo un &lt;em&gt;chocollo&lt;/em&gt; asíncrono por abajo de dos increíbles ojos achinados por la sonrisa;&amp;#160; yo contestaba con disimulo, aunque por dentro me deshacía a morir; mis pechos temblaban, un cosquilleo empezaba en mis costillas y se estrepitaban a mi estómago con reacciones de escalofrío como toques eléctricos, mientras mis piernas se apretaban en una desesperación de euforia, locura, amor y ganas de romper el témpano en un irreverente grito a mis 14 años.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;De pronto, cuando estaba en una posición de anotar su mejor gol, en pirueta más de circo que de fútbol mandó el balón por sobre el horno, allá lejos por donde estaba la porqueriza.&amp;#160; Luego me volvió a ver y me hizo una mueca que yo conocía; mi amistad &lt;em&gt;-y complicidad&lt;/em&gt;- con alguien de esa pieza me habían permitido en dos ocasiones entrar y verlo en la parte de atrás de la casa, por donde había una prensa de hacer ladrillos.&amp;#160; Apenas habían sido dos besos de 15 segundos, el primero en seco sin abrir la boca, el segundo torpe, más una mordida que otra cosa pues no teníamos la más mínima idea de como funcionaba eso.&amp;#160; Pero la sensación de burlar la prohibición era intensa, él se tardaba un rato como era de esperar y regresaba disimulando su adrenalina con espectaculares goles y épicos alaridos como si hubiera tomado la poción de los galos; mientras que yo, sentada en la acera, cerraba los ojos y disfrutaba aquella sensación en mi boca como quien se come una espumilla rosada, despacio, dulce, suave, suculenta, hasta llegar al caramelo, justo cuando el sabor era parte de mi sangre y se me deshacía en los huesos.&amp;#160;&amp;#160; Luego gritaba su nombre hacia dentro de mí, retumbaba adentro como el eco de las cuevas del Cerro Pelón y explotaba por la montaña, hacia San José del Potrero, dando vuelta hacia Mal Paso y girando hasta el otro lado camino a Esquías.&amp;#160; El ritual continuaba mientras ignorante al bullicio me soñaba corriendo por el campo de la avioneta, con él de la mano, el mundo dando vueltas al rededor, perdida en su sonrisa abundante que me miraba, al fondo los pinos cantaban y traían el atardecer de golpe, cuando él me abrazaba fuerte, cubriéndome por completo en un beso interminable…&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;En esa sensación estaba, esperando entrar por el tercer beso furtivo cuando la lluvia se desplomó como cachalote y mientras los internos celebraban por no tener donde refugiarse, de este lado nosotras nos apiñábamos en el pequeño andén esperando la orden de retirada.&amp;#160; Pero era inútil, la lluvia era frontal y en segundos estábamos empapadas como aquellas gallinas del diluvio de La Hojarasca del Gabo.&amp;#160; Las consejeras empezaron a arriarnos como gacelas para que entráramos al internado, mientras los varones resignados se revolcaban en el fango de los gritos, todo era un caos, excepto los del partido que insistieron&amp;#160; más por &lt;em&gt;rigio &lt;/em&gt;que por tozudez.&amp;#160; Entonces, sin pensarlo entré a la casa, y me fui directo a la cocina, abrí la puerta de tela metálica y en medio del escándalo que provocaba la lluvia sobre la lámina de zinc me fui directo al sitio pactado.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Allí mismo estaba él esperándome, pegado en la pared, en un tono RGB #0000ff provocado por los insectos de una lejana lámpara y la evidencia del diluvio.&amp;#160; Tuve la sensación de salir corriendo ante el nerviosismo de tenerlo solo para mí, pero el corazón era más fuerte que la sensación de traición a lo impredecible,&amp;#160; nos arrimamos al retablo que colgaba en el muro, ocultos con la pestaña de indios tallados en madera que habría iniciado Don Nando y que luego habían continuado Waddy Gaitán, Jorge Medina padre y que mas tarde Baudilio nuca finalizó.&amp;#160; &lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Nos tomamos las húmedas manos con nervios, se abalanzó sobre mí contra el retablo y luego del tembloroso beso de labios cerrados él pasó a mi cuello suavemente, sentí las cosquillas de su bigote púber rozando mi yugular, besé su cabello que en la mezcla de agitación con lluvia soltaba un olor de sudado potro, tibio, húmedo y helado al mismo tiempo.&amp;#160; Debería ser asqueroso pero aquel no era momento para discutir la estética del &lt;em&gt;efluvio&lt;/em&gt;, más bien revolvía la parte salvaje de mi vida mientras su beso bajaba a mi clavícula y&amp;#160; mis manos bajaban de su sien a las letras &lt;em&gt;serigrafiadas&lt;/em&gt; de su espalda.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;img style="background-image: none; border-right-width: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; display: inline; border-top-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px; padding-top: 0px" title="la cahcha 2" border="0" alt="la cahcha 2" src="http://lh6.ggpht.com/-uQ_1F9nQ6KI/TkHdQqKmvnI/AAAAAAAABbQ/o7NE0ELse5Q/la%252520cahcha%2525202%25255B2%25255D.jpg?imgmax=800" width="450" height="357" /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Sin esperar más levanté su cabeza, obedeció como borrego y me besó suave, esta vez no era seco, ni apresurado, no incluía mordisco ni mucho menos obedecía a las lecciones de besos que Ruth nos aconsejó practicar sobre el brazo.&amp;#160; Era natural, con la boca entreabierta, pizca de lengua y ojos cerrados en un sueño despierto.&amp;#160; La sensación de sus labios era increíble, me daba cosquillas mientras revolvía arpegios que nunca antes había sentido entre &lt;em&gt;forte e pianissimo&lt;/em&gt;, con sus manos en mi espalda y su tórax presionando mis nerviosos pechos &lt;em&gt;poco meno di molto fortississimo.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;-Jóvenes, retírense.&lt;/em&gt;&amp;#160; Fue la voz de la consejera.&amp;#160; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p&gt;Mi corazón reventó de nervios, pero en lugar de reaccionar éramos como niños a quien les van a quitar un pepe de la boca.&amp;#160;&amp;#160; Quizá por saber el precio nuestra reacción fue terminar lo que hubiera de pastel, me besó con más fuerza y me apretó hacia sí hasta que sentí su hombría como borrador presionando mi ropa mojada al tiempo que susurró al oído lo último que recordaría de él:&lt;/p&gt;  &lt;h2&gt;&lt;strong&gt;-No me olvides, espumilla.&lt;/strong&gt;&lt;/h2&gt;  &lt;p&gt;El año terminó de forma abrupta para los dos.&amp;#160; Mi peor castigo fue saber que él no me podría encontrar desde el batallón donde escuché iría a parar, a mí me enviaron a Santa Rosa de Copán a terminar mis estudios en otro internado.&lt;/p&gt;  &lt;p align="center"&gt;___________________________________&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Nadie sabe lo que podría suceder, cuando dos personas, tras divorcios liberadores se encuentran un par de décadas después, y se gastan una noche entera charlando en una ventanita de carcajadas y nervios.&amp;#160; A las 4 de la madrugada llegamos a la ironía que nunca habíamos terminado, salimos del internado en rumbos distintos sin dejar de ser novios y ahora, estábamos allí, apenas a tres horas de un Expresso Americano, con la mismísima sensación de espumillas deshaciéndose en el paladar y escarabajos en el estómago.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Nadie, ni siquiera Mark Surkemberg, nadie… tenía una mínima idea como sería la segunda etapa de este relato.&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25901489-7766665863972800017?l=relatoscatrachos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/feeds/7766665863972800017/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25901489&amp;postID=7766665863972800017' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/7766665863972800017'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/7766665863972800017'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/2011/08/espumilla.html' title='Espumilla (Parte 1/3)'/><author><name>______</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://www.minasdeoro.info/imgs/img2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://lh6.ggpht.com/-Ux-e53voQis/TkHdQJnUDYI/AAAAAAAABbM/YFukp1C3ohg/s72-c/la%252520cancha%25255B2%25255D.jpg?imgmax=800' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25901489.post-2761170295641539963</id><published>2011-02-25T12:07:00.001-06:00</published><updated>2011-02-25T12:07:28.368-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='honduras'/><title type='text'>Gajes del Lago de Yojoa</title><content type='html'>&lt;blockquote&gt;   &lt;p align="justify"&gt;Esta es de mi antigua libreta de anécdotas.&amp;#160; Dedicada a Tesla que en el evento ExIEMOs en el Lago pasó buen susto con su hija.&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p align="justify"&gt;&lt;img title="yojoa" style="display: inline" height="240" alt="yojoa" src="http://lh6.ggpht.com/_TwuUlkkfshA/TWfv3-GfD6I/AAAAAAAABGg/x2VFrULeqmM/yojoa%5B6%5D.jpg?imgmax=800" width="320" /&gt;     &lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Esta es la vista de la zona donde venden pescado, un suculento platillo famoso en Honduras. La experiencia que me contrasta a esta frase es lo que me pasó en Semana Santa, cuando fuimos a comer con mis hijos; nos sirvieron unos pescados de miedo, con limón, ensalada y una pila de plátano verde mantecoso.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;   &lt;br /&gt;Al final del almuerzo mi hija empezó a toser y me dijo que tenía una espina en la garganta. En mi desesperación por sus cuatro años le di banano maduro, tortilla mal masticada, agua y nada...    &lt;br /&gt;Por último le di el confite menta para disimularla mientras pensaba en algo.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;   &lt;br /&gt;Me dijo que la última vez que se espinó se le salió la espina vomitando, la idea me pareció grotesca pero en la desesperación la acepté.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;   &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;- ¿y puede vomitar?- le dije.     &lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;    &lt;br /&gt;Se metió dos dedos a la garganta y soltó una pasta que iba de blanco a rosado, espesa y espumosa.    &lt;br /&gt;Luego me volvió a ver toda lagrimosa, le limpié los ojos y la frente sudada.    &lt;br /&gt;Después metió los dedos al vómito y buscó hasta que encontró el confite y se lo echó a la boca.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;   &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;- ya se me salió la espina - dijo, vámonos.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25901489-2761170295641539963?l=relatoscatrachos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/feeds/2761170295641539963/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25901489&amp;postID=2761170295641539963' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/2761170295641539963'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/2761170295641539963'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/2011/02/gajes-del-lago-de-yojoa.html' title='Gajes del Lago de Yojoa'/><author><name>______</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://www.minasdeoro.info/imgs/img2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://lh6.ggpht.com/_TwuUlkkfshA/TWfv3-GfD6I/AAAAAAAABGg/x2VFrULeqmM/s72-c/yojoa%5B6%5D.jpg?imgmax=800' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25901489.post-6124815115562377938</id><published>2011-01-04T17:40:00.001-06:00</published><updated>2011-07-27T08:52:14.087-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Instituto Evangélico'/><title type='text'>Saludo a los ExIEMOs</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;&lt;a href="http://lh5.ggpht.com/_TwuUlkkfshA/TSOv8oXf7qI/AAAAAAAABBU/EkVumN2Y_qI/s1600-h/facebook%5B5%5D.png"&gt;&lt;img style="border-right-width: 0px; display: inline; border-top-width: 0px; border-bottom-width: 0px; margin-left: 0px; border-left-width: 0px; margin-right: 0px" title="facebook" border="0" alt="facebook" align="right" src="http://lh6.ggpht.com/_TwuUlkkfshA/TSOv9mGgHII/AAAAAAAABBc/pknxx9CCHNE/facebook_thumb%5B3%5D.png?imgmax=800" width="240" height="240" /&gt;&lt;/a&gt; A medida que aparecen fotos, nos damos cuenta que todos algún día posamos en la misma cancha para esa foto que llevaríamos de recuerdo.     &lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Quizá nunca se nos ocurrió que estas redes sociales, que muchos no se atreven usar porque parecen ser -&lt;em&gt;y pueden llegar a serlo&lt;/em&gt;- un gasto de tiempo innecesario, terminarían siendo lugares de encuentro 20, 30 o 40 años después.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;   &lt;br /&gt;Con nuestras excusas, canas, ocupaciones y distancias, apenas habíamos podido reunirnos en grupos de 4 personas un viernes de Cafemanía para reírnos de los mismos chistes aunque no hayamos sido contemporáneos o para hacer el boceto de un nuevo relato. ¡Me consta, el café sabe delicioso! &lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Así son los tiempos, cambian radicalmente desde el formato de las cartas perfumadas de los ochenta hasta mensajitos abreviados que se borran tras su lectura. Cada día nuestros afectos son más volátiles, esa fue una razón por la que se creó la página de Minas de Oro, con la desventaja que no es posible saber quienes están soltando un par de lágrimas por la misma foto del otro lado.    &lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;La idea de abrir el grupo en Facebook fue encontrar a quienes la tecnología les llegó a tiempo y extender la conectividad por un interés afín. Igual, aquí los mensajes son pasajeros, se pierden a medida que el muro se extiende hacia abajo, si coincidimos hablamos pero la conversación termina al cerrarse la ventanita del chat. Pero no es pasajero ese reencuentro con personas a quienes no esperábamos ver de nuevo, algunos que llevaron mundos paralelos a nuestra estancia en Minas de Oro sin que nos percatáramos hasta que en siete líneas entendemos que escucharon el tubo del comedor en el mismo timbre nuestro. &lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;&lt;img style="background-image: none; border-bottom: 0px; border-left: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; display: inline; border-top: 0px; border-right: 0px; padding-top: 0px" title="metro" border="0" alt="metro" src="http://lh3.ggpht.com/-ijba1bFS9Do/TjAmHHw-LZI/AAAAAAAABZ4/IvUkG6x-_uM/metro%25255B8%25255D.jpg?imgmax=800" width="450" height="336" /&gt;    &lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Meses después de haber creado el grupo, es interesante saber que ya supera los 140... los otros, los que no tienen una arroba en su nombre o que ya no están, quizá no los podamos encontrar... pero sí, de forma curiosa habrá un momento que nos volvamos a conectar de nuevo, tengamos o no perfil de Facebook.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Gracias a esa conectividad, fue posible reunirse por primera vez en el Lago de Yojoa, luego en Nueva York con algunos que allá residen y la costumbre como que seguirá…&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Adelante, sigan compartiendo.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;&lt;a href="http://www.facebook.com/home.php?sk=group_134920329899488&amp;amp;ap=1"&gt;Chat de ExIemos&lt;/a&gt; en Facebook&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;&lt;a href="http://www.facebook.com/group.php?gid=131464010203612"&gt;Grupo de ExIemos&lt;/a&gt; en Facebook&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;&lt;a href="http://www.facebook.com/event.php?eid=124372124292720&amp;amp;index=1"&gt;Primera reunión de Exalumnos&lt;/a&gt; en 2010&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;&lt;a href="http://minasdeoro.info/foto.php?id=15"&gt;Fotos de Exalumnos&lt;/a&gt; de Minas de Oro&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25901489-6124815115562377938?l=relatoscatrachos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/feeds/6124815115562377938/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25901489&amp;postID=6124815115562377938' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/6124815115562377938'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/6124815115562377938'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/2011/01/saludo-los-exiemos.html' title='Saludo a los ExIEMOs'/><author><name>______</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://www.minasdeoro.info/imgs/img2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://lh6.ggpht.com/_TwuUlkkfshA/TSOv9mGgHII/AAAAAAAABBc/pknxx9CCHNE/s72-c/facebook_thumb%5B3%5D.png?imgmax=800' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25901489.post-4290544210302356671</id><published>2010-09-16T14:14:00.001-06:00</published><updated>2011-07-27T08:57:29.985-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='rumiar la nostalgia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cartitas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Instituto Evangélico'/><title type='text'>Tey</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;Ese día lo habíamos buscado por meses, luego de fallidos intentos nos conformamos con los únicos cinco que dijeron estar disponibles de forma genérica, “&lt;em&gt;cuando sea y como sea&lt;/em&gt;”.&amp;#160; &lt;/p&gt;  &lt;ul&gt;   &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;Una chica de los años ochenta, toda una dama con hijos en la universidad, &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt;    &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;una de ese cruel último año que el colegio cerró, &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt;    &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;un compañero de la generación dorada que logró ver bachillerato en los ochenta, &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt;    &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;una dama ya pasada en lindas canas, de mucho antes y, &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt;    &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;yo que por ratos olvido cuando estuve realmente. &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt; &lt;/ul&gt;  &lt;p align="justify"&gt;&lt;img style="background-image: none; border-bottom: 0px; border-left: 0px; padding-left: 0px; padding-right: 0px; display: inline; float: right; border-top: 0px; border-right: 0px; padding-top: 0px" title="tey" border="0" alt="tey" align="right" src="http://lh6.ggpht.com/-loWlJwSwWao/TjAnWIJFnWI/AAAAAAAABaA/K1eFNU2OXIw/tey%25255B5%25255D.jpg?imgmax=800" width="225" height="291" /&gt;Llegar al desvío de Río Dulce fue una odisea común, con la calle que el superministro conserva en relieve lunar y los conductores de nuestro entorno.&amp;#160; Nos agradó ver que el pavimento recorría todo el trazo hasta el desvío de El Porvenir, cinco libras menos de polvo que antes tragábamos y luego devolvíamos por las ventanas en decoraciones colgadas en las letras &lt;em&gt;&lt;strong&gt;Díaz Donaire&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;.&amp;#160; Del puente en adelante estaba en construcción, La Masica, El Zapote, de la cuesta de &lt;strong&gt;La Peña&lt;/strong&gt; en adelante estaba recién balastado por la compañía minera, como en años que fuera alcalde &lt;strong&gt;Urbano Márquez&lt;/strong&gt;.&amp;#160; El recorrido nos trajo ratos memorables, en mi camioneta negra, las paradas del camino para degustar las fritas que hizo la más hábil nos hicieron recordar las ganas que teníamos por llegar pronto, nos reímos de chistes e historias como si las hubiéramos vivido en el mismo momento, aunque solo yo parecía ser contemporáneo de todos.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Al llegar a &lt;strong&gt;Minas de Oro&lt;/strong&gt;, pasamos por un pueblo reconocible en nuestros sueños, con sus calles empedradas, paredes de bahareque blanqueado y señoras que sacan la cabeza para ver quien pasa sin decir nada; en contraste contemporáneo vimos chavales con peinados de pájaro loco endurecidos a pura gelatina, extrañamos el color amarillo chorcha de las escuelas de aquel tiempo, nos asustó un kiosco en medio del parque y los edificios construidos en plena plaza de &lt;strong&gt;La Trinidad&lt;/strong&gt;.&amp;#160; &lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Parqueamos el vehículo frente al edificio de la dirección, con sus paredes de bloque pintadas en gris Opoteca, su puerta estaba abierta y nos saludó un hombre joven muy atento en barba de candado, nos explicó que alquilaba el local por 500 Lempiras, pero que podíamos entrar siempre y cuando nos reportáramos con un vigilante que en esos días cortaba la grama.&amp;#160; Pasamos, vimos el salón del mimeógrafo convertido en cuarto de niños con tarima de colores vivos, el salón de maestros en dormitorio y los muebles de sala colocados donde se sentaba el director y la secretaria cuyo nombre, por más que intento, con sus innecesarios regaños no me viene grato, solo su apelativo que suena a vehículo de terracería.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;&lt;img style="display: inline" title="76n" alt="76n" src="http://lh6.ggpht.com/_TwuUlkkfshA/TJKSLS_W4pI/AAAAAAAAA6Q/ol_CaIAo67o/76n%5B5%5D.jpg?imgmax=800" width="450" height="277" /&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;El vigilante cortaba el césped en la zona del hasta de la bandera, justo donde en el social de &lt;strong&gt;ICTHUS&lt;/strong&gt; Gabriel o no se si el Peiper debió declararle su amor a la más bonita de las &lt;strong&gt;Kaffati&lt;/strong&gt;.&amp;#160; Nos extendió la mano, sudadas del machete, nos dijo que si éramos ex alumnos podíamos pasar, pero que debíamos regresar por allí mismo pues todos los accesos estaban con candado y en un par de horas saldría por su almuerzo hasta el Barrio La Pila.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;El escenario no era tan trágico como en el &lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/10/solo-para-exiemos.html" target="_blank"&gt;relato de Golgi&lt;/a&gt;, pero no pudimos dejar de sorprendernos al ver los murales que pintó un ex alumno en el salón de biblioteca, olvidado por los años, la humedad y quizá en el fondo por la ingrata ignorancia.&amp;#160; Allí nos quedamos por un momento, respetando un silencio individual en que seguro cada quien ubicó su lugar predilecto, desde donde podía ver a la chica &lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2010/07/cenizas-de-un-amor-ardiente.html" target="_blank"&gt;de sus ojos&lt;/a&gt;.&amp;#160; Como promesa del camino, que nunca más haríamos de esto un lamento, salimos de ese salón y pasamos la rampa, hasta el patio de recreo de las internas; ya no estaba esa trucha en colores vivos de la Tropical, pero pudimos recordar el mismo sentir, donde &lt;strong&gt;Claudia&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Irma&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Pascuala&lt;/strong&gt; vendían deliciosos tacos de &lt;strong&gt;Doña Chila&lt;/strong&gt; y donas de &lt;strong&gt;Doña Blanquita&lt;/strong&gt;.&amp;#160; Caminamos un poco, pudimos distinguir al fondo de la carpintería unos botes de serpientes del laboratorio, aquella maqueta del pueblo, 3D empírico como para ser inolvidables en esa especial promoción, aunque ahora con adornos de moho y lana que no parecían ser originales.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;En ese guión estábamos, cuando nos saludó una voz inconfundible para todos&lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p align="justify"&gt;&lt;em&gt;-Hola muchachos-&lt;/em&gt;&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Era Tey, la legendaria anciana, algo más baja, un poco avejentada aunque en tal estado de conservación, casi como la habíamos conocido.&amp;#160; Sus chanclas de hule al estilo Condorito, vestido de lana en una pieza, verde a florecitas, peineta amarrando un pucho de pelo entintado a lo casero y desengañado por el partido al centro en línea de zorrillo más blanco que negro.&amp;#160; Nos abrazó y soltó un par de lágrimas que hundían sus ojos cuando nos veía hacia arriba, se apretaba de nuevo y nos decía lo mismo pero en tono distinto como si nos conociera a cada uno. &lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p align="justify"&gt;-Usted siempre linda, que alto está, como pasa el tiempo, me acuerdo de su mamá, usted era número 259, usted 203 pero del año…&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Nos dijo que ya no vivía allí, que le habían dado una casa camino de Esquías, como prestaciones por sus 38 años lavando todos los colchones cada año, sábanas cada semana y camisas blancas cada día de Dios.&amp;#160; Se ofreció a guiarnos donde le pidiéramos, pues conservaba el manojo de llaves de &lt;strong&gt;Jorge Medina&lt;/strong&gt;.&lt;/p&gt;  &lt;ul&gt;   &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;El recorrido inició por el salón de banda, el único que se veía totalmente deprimente ante nuestros recuerdos de Don &lt;strong&gt;Wyatt&lt;/strong&gt; y su batuta, &lt;strong&gt;Paco&lt;/strong&gt;,&lt;strong&gt; Angela&lt;/strong&gt;,&lt;strong&gt; Oralia, Malco&lt;/strong&gt; y &lt;strong&gt;Barrios&lt;/strong&gt;.&amp;#160; Todo el confeti estaba regado por el piso, en irrespeto a nuestro nudo de garganta y de esas giras –con todo y besos furtivos en el bus de San Pedro Sula- que se planificaron en ese pizarrón, con una lección última que nadie tuvo valor de borrar. &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt; &lt;/ul&gt;  &lt;p align="justify"&gt;&lt;img style="display: inline" title="iemp 86" alt="iemp 86" src="http://lh6.ggpht.com/_TwuUlkkfshA/TJJ7lDXX0JI/AAAAAAAAA6E/1Duu0A9rDhI/38134_146177998726854_100000039643846_429345_5155275_n%5B13%5D.jpg?imgmax=800" width="450" height="282" /&gt; &lt;/p&gt;  &lt;ul&gt;   &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;luego entramos al internado de varones por la consejería del Profesor &lt;strong&gt;Joel Castañeda, Jairo, Edwin&lt;/strong&gt;, Randolfo Bonilla, &lt;strong&gt;Olivero Dubón&lt;/strong&gt; y también &lt;strong&gt;Jejejey&lt;/strong&gt;. Cada dormitorio estaba abierto, con algunos camarotes en aparente uso reciente, el único lugar que no pudimos ver fue el &lt;strong&gt;Manhatan&lt;/strong&gt;, entendible solo en el noveno episodio del &lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2010/05/tras-el-tesoro-de-florencio-xatruch-la.html" target="_blank"&gt;Tesoro Xatruch&lt;/a&gt;. &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt;    &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;Luego por los dormitorios de &lt;strong&gt;Doña Gladis&lt;/strong&gt; bajamos al comedor, con su salón de actos aceptablemente restaurado, algo de óxido en las pilas donde los bequistas lavaban los platos.&amp;#160; Afuera el tubo de hierro&amp;#160; y la piscina del Profe Benjamín, ésta sí con los &lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/10/solo-para-exiemos.html" target="_blank"&gt;sapos de Golgi&lt;/a&gt;.&amp;#160; Dijo que al otro lado del puentecito no había acceso luego que el pantano recuperara la zona donde estuvo la pecera –&lt;em&gt;piscina de los ochenta&lt;/em&gt;- y la turbina –&lt;em&gt;piscina de los setenta&lt;/em&gt;-. &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt;    &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;Pasamos por el andén, con algo de monte entre sus encillas, hasta el punto de la chica de las &lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/09/cartitas.html" target="_blank"&gt;cartitas&lt;/a&gt; donde doblamos por el cuarto de la &lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/04/la-seo.html" target="_blank"&gt;Seño Margarita&lt;/a&gt;, y pasamos por lavandería, por el aula de planchado al internado de niñas.&amp;#160; Por un momento recordamos que por allí salían internas como a lavar la camisa en los lavanderos en esa jugada planificada por &lt;strong&gt;Ruth Maldonado&lt;/strong&gt;, que &lt;em&gt;realmente es para otro relato&lt;/em&gt;.&amp;#160; Adentro la misma mesa de piedra, bajo el árbol de mango, como en los devocionales de recreo, la Luna llena de la &lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2010/06/la-seno-nancy.html" target="_blank"&gt;Profe Nancy&lt;/a&gt; y &lt;strong&gt;Cheyla&lt;/strong&gt; contando sus amoríos de Semana Santa. &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt; &lt;/ul&gt;  &lt;p align="justify"&gt;&lt;img style="display: inline" title="iemos-en-la-pena" alt="iemos-en-la-pena" src="http://lh5.ggpht.com/_TwuUlkkfshA/TJJ6kalJh7I/AAAAAAAAA50/BKZHoAxH1JA/iemos-en-la-pena%5B6%5D.jpg?imgmax=800" width="450" height="302" /&gt; &lt;/p&gt;  &lt;ul&gt;   &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;Nos sacó por una puerta que no existió antes, al lugar donde vivió &lt;strong&gt;Baudilio&lt;/strong&gt;, también &lt;strong&gt;Don Nando,&lt;/strong&gt; &lt;strong&gt;Doña Tula&lt;/strong&gt; y el Profesor &lt;strong&gt;Manuel Velásquez&lt;/strong&gt;.&amp;#160;&amp;#160; Pasamos por la prensa de hacer ladrillos, olvidada y ese palo –&lt;em&gt;no olvidado&lt;/em&gt;- de Mango desde donde hispeábamos a las internas en paños menores. &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt;    &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;Por el horno salimos a la cancha, y allí nos sentamos un rato a recordar, el pantalón amarillo de &lt;strong&gt;Antonia&lt;/strong&gt;, el rosado de &lt;strong&gt;Cleopatra&lt;/strong&gt;, el bigote de &lt;strong&gt;René &lt;/strong&gt;y del &lt;strong&gt;Turco&lt;/strong&gt;, lo chistes de &lt;strong&gt;Áfrico Madrid &lt;/strong&gt;y&lt;strong&gt; Freddy Folgar&lt;/strong&gt;, la eterna juventud de la Profe &lt;strong&gt;Raquel&lt;/strong&gt;, Rodrigo y Celedonio ganando la maratón en la manzana.&amp;#160; Negritos que se turnaban de año con la misma sonrisa de mazorca y diferente apellido, &lt;strong&gt;Clotter&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Solomon&lt;/strong&gt;, Bodden, Cristanto, Cooper, &lt;strong&gt;Laboriel&lt;/strong&gt;.&amp;#160; Olanchanos que volvían en diferente –&lt;em&gt;no tanto&lt;/em&gt;- estatura y similar apellido, &lt;strong&gt;Wilkin&lt;/strong&gt;, Mateo, Edwin, Ana Betty y &lt;strong&gt;Xiomara&lt;/strong&gt;.&amp;#160; Chicas que se hilvanaban entre distintos años, primero como terribles alumnas, luego como guapas consejeras chapadas al estilo de las seños que tanto odiaron. &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt; &lt;/ul&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Por la prisa del tiempo debimos cortar el fichero en comprimidos que rimaran al espacio del disco.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;A la escuela no pudimos entrar, nos dijo Tey que se alquilaba a una ONG de vez en cuando, si pagaban algo –&lt;em&gt;de cuando en vez&lt;/em&gt;-, pero desde afuera nos imaginamos en la dirección al Profesor Manuel &lt;strong&gt;Reyes&lt;/strong&gt;, en plática con la &lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2010/06/tesoro-xatruch-el-paquete-bajo-las.html" target="_blank"&gt;Profesora Rosinda&lt;/a&gt;, Mabel &lt;strong&gt;Rowell&lt;/strong&gt;, &lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/05/estrepitosa.html" target="_blank"&gt;Delmy Sauceda&lt;/a&gt;, Suyapa &lt;strong&gt;Perdomo&lt;/strong&gt; y Carmelo.&amp;#160; Luego pasamos por donde Doña Panchita, no estaba ya su casa, ni la cabra, ni el gallo, solo el árbol de Floricundia y ese olor a marihuana que vendía &lt;strong&gt;Jito Poneca&lt;/strong&gt;. &lt;/p&gt;  &lt;ul&gt;   &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;Entramos por el portón que daba a la canchita, parecía un plantío de &lt;a href="http://www.farmville.com/" target="_blank"&gt;Farmville&lt;/a&gt; en un 90%, quien diría que con Ken, Melvin y esos otros isleños allí nos jugáramos lodosos campeonatos dignos de gloria.&amp;#160; Con el cara de chato en la portería, los &lt;strong&gt;Zotelo&lt;/strong&gt; en su pelo de jilote, el &lt;strong&gt;Pungui&lt;/strong&gt;, Foslyn Grant, el chavo morolica, machigua, el conejo y los dos chinos López en la repollera. &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt;    &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;Bajamos por la casa de enfermería, de la Seño &lt;strong&gt;Selva&lt;/strong&gt;, junto a la inútil chimenea nos imaginamos a Don &lt;strong&gt;Bejamín&lt;/strong&gt; en sus lagunas mentales, Rode y &lt;strong&gt;Wilber&lt;/strong&gt; -&lt;em&gt;la bomba&lt;/em&gt;- Rodríguez en el pasamano de la grada que caía estrepitosamente a la calle.&amp;#160; Nos explicó que no podíamos bajar por las otras gradas porque ese terreno se había vendido; donde vivió la Profesora &lt;strong&gt;Élida&lt;/strong&gt;, y también doña &lt;strong&gt;Dámaris&lt;/strong&gt; y Don Héctor &lt;strong&gt;Tábora&lt;/strong&gt;. Con disimulo vimos a la izquierda, al lado de la tiendita y nos recordamos de travesuras cuando nuestros padres nos visitaban y alquilaban esa casa del lado –&lt;em&gt;el otro relato&lt;/em&gt;-.&lt;/div&gt;   &lt;/li&gt; &lt;/ul&gt;  &lt;p align="justify"&gt;&lt;img style="display: inline" title="iemo 67" alt="iemo 67" src="http://lh4.ggpht.com/_TwuUlkkfshA/TJJ6ln4LcFI/AAAAAAAAA58/1DvJvTqnaYw/62804_498718889044_824194044_7158243_2607643_n%5B5%5D.jpg?imgmax=800" width="450" height="286" /&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Aquí nos despedimos de nuevo, buscamos el vigilante pero ya se había ido.&amp;#160; En nuevos abrazos Tey nos resumió el mismo poema que nos fue relatando durante el recorrido: &lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p align="justify"&gt;- Todos se fueron yendo, uno por uno:&amp;#160; La Seño Edith, La Seño Mabel, La seño Miranda, La Seño Vivian, La Seño Margarita, La Seño Nancy, Doña Yonna, Don Armando, Don Leonidas, Don Donald, Don Héctor, Don Benjamín, Doña Nacha, Doña Gladis, Doña Blanquita… todos…&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Tratamos de contener sus lágrimas, le recordamos que no debemos sufrir por lo que no pudo ser.&amp;#160; Le mostramos la gratitud que tenemos por el Instituto que colaboró en nuestra formación, medio, uno, tres o muchos más años que allí estuvimos.&amp;#160; Pero fue inútil, prosiguió con una larga lista que parecía salir de un &lt;a href="http://www.facebook.com/social_graph.php?node_id=131464010203612" target="_blank"&gt;panel de Facebook&lt;/a&gt;, con apellidos que discordaban desde acentos turcos hasta los repetitivos de Siguatepeque, Comayagua y externos de las cercanías.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Cuando finalmente terminó, nos llenó de mocos en un último abrazo y partimos.&amp;#160; Hicimos unas vueltas de rutina a lo que sobraba del desfile patrio del Técnico Regional y detalles que no aplican para este relato.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;________________________________________&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Fue inolvidable.&amp;#160; Contrario a lo que pensaba, en lugar de bloquear lo paradisíaco del sector 0 de mi disco, se volvió más vívido como si residiera en el BIOS.&amp;#160; Casi escuchar los gritos de &lt;strong&gt;Abelardo&lt;/strong&gt; e &lt;strong&gt;Ítalo&lt;/strong&gt;, los colochos de &lt;strong&gt;Patty&lt;/strong&gt;, los ojos saltones de las &lt;strong&gt;Santizo&lt;/strong&gt;, la barba de Chivo de &lt;strong&gt;Paco&lt;/strong&gt;, los gritos de &lt;strong&gt;Oliva&lt;/strong&gt;, la musuca del profe &lt;strong&gt;Alejandro&lt;/strong&gt;, la sonrisa del Profe &lt;strong&gt;Javier&lt;/strong&gt;, la guitarra del Profe &lt;strong&gt;Edwin&lt;/strong&gt;, los anteojos de &lt;strong&gt;Will&lt;/strong&gt;, Los besos de &lt;strong&gt;Yanina&lt;/strong&gt;, los apodos desde el Marquesote hasta La Tita…&amp;#160; &lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Todo es un rato inolvidable, que vale la pena valorar.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;_________________________________________&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;De vuelta en Tegucigalpa le conté el episodio a mi madre.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Me dijo que Tey murió en 1995.&amp;#160; &lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Al igual que muchos que juran haberla visto, me negué a creerlo, hasta que me mostró fotos de su tumba en San José del Potrero y me hizo números matemáticos que confirman que de estar viva cumpliría 111 años.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;_________________________________________&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25901489-4290544210302356671?l=relatoscatrachos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/feeds/4290544210302356671/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25901489&amp;postID=4290544210302356671' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/4290544210302356671'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/4290544210302356671'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/2010/09/tey.html' title='Tey'/><author><name>______</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://www.minasdeoro.info/imgs/img2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://lh6.ggpht.com/-loWlJwSwWao/TjAnWIJFnWI/AAAAAAAABaA/K1eFNU2OXIw/s72-c/tey%25255B5%25255D.jpg?imgmax=800' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25901489.post-9189912499116958816</id><published>2010-08-26T16:35:00.001-06:00</published><updated>2011-07-27T09:02:44.735-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='rumiar la nostalgia'/><title type='text'>Estabas allí…</title><content type='html'>&lt;blockquote&gt;   &lt;p align="justify"&gt;&lt;em&gt;La chica hizo una pirueta, se volvió hacia él, se acercó, se agachó, y lo vio a 34 centímetros.&amp;#160; Entonces él supo que era ella, los mismos ojos…&lt;/em&gt;&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Era una noche rutinaria, de trabajos forzados en la oficina.&amp;#160; Días aquellos en que la itinerante música de U2 sonaba en el teclado del Chamaco, que traía incluidos parlantes con Suround, allá al fondo, Raúl con los audífonos movía la cabeza al ritmo de Arjona y su campeón de la rutina;&amp;#160; mientras los merengues de Jorge se disolvían entre los cubículos, más allá, cada quien se hundía hasta las 9 de la noche tratando de vectorizar lo que sus ojos cansados podían fotointerpretar.&lt;img style="display: inline; margin-left: 0px; margin-right: 0px" title="eYqL-1" alt="eYqL-1" align="right" src="http://lh4.ggpht.com/_TwuUlkkfshA/THbsrulbvdI/AAAAAAAAA5U/zVGuf5QA5Yo/eYqL-1%5B8%5D.jpg?imgmax=800" width="155" height="240" /&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Pero ese día era especial, jugaba la selección nacional otro partido más –&lt;em&gt;o menos&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;nunca se sa&lt;/em&gt;be-, así que los más parranderos convencieron al jefe de variar la semana, pasar por un bar nocturno a ver la goleada, allá por la zona selecta de las gringas de Palmerola.&amp;#160; No era común que él nos acompañara, como jefe siempre se mantenía al margen, pero como amigo era confianzudo al extremo, se entrometía hasta en temas que no debía.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Partimos, caminata de chistes, sangrones, crueles, pero agradables ante la sensación que no habrían más vectores por ese día –&lt;em&gt;y noche&lt;/em&gt;-.&amp;#160; Raúl se contó el mismo episodio, cuando le botaron los mapas a la basura, Juan el de los mapas mojados en las vistas públicas el día de vacunación canina, yo la misma que me sabía, que apenas me causaba risa a mí mismo por ser humor de los cincuenta.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Llegamos a un antro, que por fuera parecía casa de habitación, tras pasar la puerta el ambiente cambió.&amp;#160; El chamaco que tenía experiencia en esos transes, se puso de acurdo con el &lt;em&gt;gorilón&lt;/em&gt; de la entrada, nos llevó por un pasadizo hasta un auditorio con luces giratorias, gente sentada en butacas de tres, un escenario triangular con un tubo vertical al centro y una horizontal al extremo, por las gradas.&amp;#160; Pagamos compañía de mosto en una cubeta fría, que incluía unas fichas plásticas para piruetas especiales.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;El partido, aburrido.&amp;#160; A mitad del segundo tiempo llevaban a la selección 4 a 1, y con pocas señales de supervivencia.&amp;#160; Desde un estrado extremo, un animador anunció que llegaba la hora de ponerle sabor al partido.&amp;#160; De inmediato la gente se apiló a la barra, empezó a dar aplausos fuertes en un ritmo que no tenía nada que ver con la canción de BonJovi que venía de fondo. Y así, una a una, fueron pasando tres chicas, cada una, con una rutina similar.&amp;#160; Plataformas de 4 pulgadas, trapos provocadores.&amp;#160; Una canción movida, luego las luces bajaban y una canción romántica llevaba a la chica al ritmo de aplausos, entre más, menos ropa, mientras algunos desesperados gastaban su ficha de primera intención.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Pero cuando llegó la cuarta chica, el panorama cambió.&amp;#160; Mi compañero de a lado se puso un tanto nervioso, desde que la chica subió, tomó el limón y se lo exprimió en la boca con energía, luego se acomodó en la butaca y pareció que le dieron vuelta algunos engranajes dentro de las sienes.&amp;#160; Con boca abierta como Pac-man babeó, miró a la potranca dar vueltas sobre la barra, secarla con una servilleta que le ofreció un &lt;em&gt;chavo&lt;/em&gt; en el otro vértice, y así se gastó la canción de Carlos Vives, con impecable estilo.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Pude ver los párpados de mi amigo bajarse hasta la mitad, como Garfield, luego los crispó, vidriosos como canicas húmedas.&amp;#160; Las luces bajaron, e inició la inmortal canción de Def Leppard: &lt;em&gt;Love bites&lt;/em&gt;.&lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p&gt;&lt;em&gt;When you make love, do you look in the mirror?&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p&gt;&lt;em&gt;Who do you think of, does he look like me?&lt;/em&gt;&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Pero su sensación no era de gusto inmediato, pues hubiera puesto la ficha en sus dientes tan pronto como iniciara el round, más bien parecía ir y venir en un columpio de tiempo, que en la tangente suroeste le sacudía el saco y reaccionaba en pequeños movimientos de cabeza.&amp;#160; Sus recuerdos debieron estar volando a ese primer año de universidad, cuando una mochila y cuadernos eran todo lo que se ocupaba para sobrevivir.&lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p align="justify"&gt;&lt;em&gt;Do you tell lies and say that it´s forever&lt;/em&gt;&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Y entonces, tuve la impresión que él estaba viendo en aquellos ojos, un rostro familiar, quizá le traía la remembranza de un amor de antaño, antes de las hipotecas de esta vida.&amp;#160; Poco le importó saber que estaba disminuyendo su ropaje, eran sus ojos y una sonrisa escondida que le traía –&lt;em&gt;y le llevaba&lt;/em&gt;- a un hito distante, en un latido atrás de aquel edificio de Ingeniería Industrial, tan lejos como la órbita de la constelación GLONASS pero tan cerca como la captura de su fase portadora.&lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p align="justify"&gt;&lt;em&gt;Do you think twice or just touch ‘n’ see&lt;/em&gt;&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Sus ojos daban vueltas en quiebres agudos, pero no en los 10 metros de arista del equilátero, estaba mucho más allá.&amp;#160; Entonces sintió como que una capa se le salía de la epidermis, una, otra, otra vez, en piel de gallina.&amp;#160; Mientras la chica mostraba sus dotes de ensueño, los aplausos sonaban y ella se colgaba del tubo en una sudada media vuelta.&amp;#160; ¡Espectacular!&lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p align="justify"&gt;&lt;em&gt;I don´t wanna touch you too much baby&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p align="justify"&gt;&lt;em&gt;Cos makin’ love to you might drive me crazy&lt;/em&gt;&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p align="justify"&gt;La chica cerró la tijereta, cubriéndose la vida con una mano, se volvió hacia él, se acercó, se agachó, y lo vio a 34 centímetros.&amp;#160; Juraría que entonces él supo que era ella, los mismos ojos, los de la chica parecieron chocar también, se retiró y regresó a su show.&amp;#160; Entonces él la persiguió con los ojos hasta el cansancio, ella esquivó mientras pudo pero la distancia no hizo más que facilitar su vista fotogramétrica y finalmente la quijada se le cayó como gaveta.&lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p align="justify"&gt;&lt;em&gt;I don´t think that love is the way you make it&lt;/em&gt;&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Tras un par de miradas penetrantes, que parecían hacer fusión en el aire, ella no pudo terminar la canción, hizo un ademán para contentar a su público, dio la vuelta y se acercó a las gradas.&amp;#160; Medio público le gritó que lo terminara, pero ella ya estaba siendo ayudada por el &lt;em&gt;coime&lt;/em&gt;, que le brindó sus prendas superiores, las únicas que pudo quitarse y la llevó por un extremo de la barra.&amp;#160; El animador disimuló todo, hizo el primer llamado a todas las chicas y pidió aplausos para la gran Pamela.&lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p align="justify"&gt;&lt;em&gt;So I don´t wanna be there when you decide to break it&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p align="justify"&gt;&lt;em&gt;Love bites love bleeds - it´s bringing’ me to my kneeds&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p align="justify"&gt;&lt;em&gt;Love lives love dies - it´s no surprise&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p align="justify"&gt;&lt;em&gt;Love begs love pleads – it´s what I need&lt;/em&gt;&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p align="justify"&gt;La chica pasó por el lado, lo miró a los ojos, le tomó la mano y le dio un beso en la mejía y le susurró algo entre dientes.&amp;#160; Luego se fue.&amp;#160; Pude ver en sus lindos ojos tres quintos de lágrima, yo estaba desconcertado, aturdido y no sabía exactamente que pensar.&amp;#160; Absolutamente nadie sabe que decirle a un amigo, que de repente en un paseo nocturno se encuentra a una distancia de un 34&amp;#160; centímetros de unos ojos que parece conocer en distancias mucho más cortas.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;______________________________________________________&lt;/p&gt; &lt;iframe height="349" src="http://www.youtube.com/embed/l8t42Kgcwrc" frameborder="0" width="425" allowfullscreen="allowfullscreen"&gt;&lt;/iframe&gt;  &lt;p align="justify"&gt;______________________________________________________&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Años mas tarde me confesó, que convenció al coime de llevarse a la chica esa noche.&amp;#160; No me contó más detalles hasta que lo leí en su estado de Facebook, que no ha cambiado en mucho tiempo.&lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p align="justify"&gt;Aquella noche, estabas allí.&amp;#160; Eran tus ojos, tus labios, estabas allí.&amp;#160; Era tu sonrisa, tu tatuaje, tu sudor, estabas allí.&lt;/p&gt;    &lt;p align="justify"&gt;En la mañana vi tus ojos de nuevo, lindos, tu sonrisa, preciosa, pero no era tuyo.&amp;#160; No estabas allí.&lt;/p&gt;    &lt;p align="justify"&gt;Solo estás en todas partes.&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;font color="#008000"&gt;Tomada de por allí… con casi el mismo permiso.&lt;/font&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25901489-9189912499116958816?l=relatoscatrachos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/feeds/9189912499116958816/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25901489&amp;postID=9189912499116958816' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/9189912499116958816'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/9189912499116958816'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/2010/08/estabas-alli.html' title='Estabas allí…'/><author><name>______</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://www.minasdeoro.info/imgs/img2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://lh4.ggpht.com/_TwuUlkkfshA/THbsrulbvdI/AAAAAAAAA5U/zVGuf5QA5Yo/s72-c/eYqL-1%5B8%5D.jpg?imgmax=800' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25901489.post-4612657912519341071</id><published>2010-07-26T03:02:00.001-06:00</published><updated>2010-08-03T09:38:11.977-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cartitas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tecnofobia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Instituto Evangélico'/><title type='text'>Cenizas de un amor ardiente…</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;Era una jornada tradicional, de estresantes aeropuertos, conferencias en inglés geomático y dolor lumbar por la pesada Toshiba que mellaba justo en el hombro derecho.&amp;#160; Tras un par de horas de vuelo retrasado me había degustado dos cafés y una barra de chocolate.&amp;#160; Para gastar tiempo me había comprado una versión especial de &lt;em&gt;Vivir para Contarla&lt;/em&gt; –de García Márquez-, acto por el que la dependienta me regaló un separador de diseño interesante sobre el que ensayé mi nombre, probando un marcador que finalmente no compré.&amp;#160;&amp;#160; Resignado a la espera me había sentado en una sala donde parecía estar la gente que no tenía más que hacer.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;&lt;img title="ojos" style="display: inline; margin-left: 0px; width: 450px; margin-right: 0px" height="242" alt="ojos" src="http://lh6.ggpht.com/_TwuUlkkfshA/TE1PP-Jl8lI/AAAAAAAAA10/ejLB6yV3f8Y/ojos%5B3%5D.jpg?imgmax=800" width="450" /&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Cuando escuché la llamada para acercarse a la terminal 27 me levanté como un soldado y acudí de inmediato buscando una silla cercana.&amp;#160; Cuando saqué mi libro, al que le había devorado unas 43 páginas me percaté que el separador no estaba, recordaba haberlo visto caer de mi silla, así que de prisa regresé a buscarlo.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Cuando llegué me pareció familiar el rostro de una dama que con sus piernas cruzadas y una maleta verde extraño se había acomodado en la silla.&amp;#160; Pude ver el separador abajo, me apresuré y con cortesía le pedí me permitiera recoger algo bajo su silla.&amp;#160; Me lanzó una mirada rápida, al vacío y de inmediato dobló su torso para hacerlo por su cuenta.&amp;#160; Tomó el separador lo observó unos segundos, luego me vio con la ceja derecha y en ese mismo momento la vida se me congeló como una &lt;strong&gt;&lt;font color="#ff0000"&gt;charamusca&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;__________________________________________&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Por meses había dedicado mis dones ocultos a escribir &lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/09/cartitas.html" target="_blank"&gt;cartitas&lt;/a&gt; por encargo a un par de compañeros de primer curso, uno de segundo y otro de la escuela que por cincuenta centavos contrataban 17 de mis líneas para chicas que se enamoraban de mis letras y se encariñaban de sus nombres.&amp;#160; Eran esos años cuando yo creía que mi rostro, oculto tras un pésimo peinado de lado y el peyorativo de no ser de Tegucigalpa, jamás me permitirían una respuesta positiva de una chica, menos de la que alumbraba mis ojos a tres sillas por delante de mi fila.&amp;#160; Dispuesto a nunca entregarla le había escrito una carta con el esmero de este mismo relato, con palabras que nunca puse en las misivas mercenarias.&amp;#160; La había doblado como decía el formato y con mucha delicadeza le había entrelazado las iniciales de nuestros nombres.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Un día me decidí entregarsela, la excusa fue infantil pero me costó días planificarla.&amp;#160; En la jornada de la mañana le pedí que me prestara el cuaderno de Estudios Sociales, en medio había colocado la cartita, justo en la sección que ella debía estudiar para no caer en el ridículo de la &lt;strong&gt;&lt;font color="#ff0000"&gt;Profesora Elida&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt; con su fastidiosa pregunta de las 7 de la mañana.&lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p align="justify"&gt;-Tu cuaderno- le dije, mientras me temblaba la mano como si estuviera ingresando al internado una onza de droga o media revista pornográfica.&amp;#160; &lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Ella extendió la mano y mientras me miraba con una sonrisa cortés, ambos fuimos testigos como la cartita cayó al piso.&amp;#160; Temblé como cuando el papá de &lt;strong&gt;&lt;font color="#ff0000"&gt;Cucaracho&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt; nos encontró robando caña, me prendí de sus ojos y pude ver como su ceño se frunció, luego se agachó a recoger la misiva y entonces sus cejas se extendieron, se alargaron y fruncieron de nuevo mientras con su mano encerraba la cartita.&amp;#160; Entonces la ceja hizo una comba y me vio mientras sus delicados labios soltaban una sonrisa de curiosidad, desconcierto y magia. &lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;__________________________________________&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Fue la razón por la que reconocí de manera certera su expresión al recoger el separador, inmediatamente me transportó kilómetros en un mismo segundo casi 23 años después.&amp;#160; Debió leer mi nombre –&lt;em&gt;que seguro nadie más lleva&lt;/em&gt;-.&amp;#160; Frunció las dos cejas en el centro, las combó y alzó la mirada hacia mí en una sincronía que solo el destino podía haber preparado.&amp;#160; Sus lindas cejas se expandieron en desconcierto, inmediatamente sus dos ojos se chispearon, temblaron y su delicada boca hizo la misma expresión de aquella tarde en la clase de &lt;strong&gt;&lt;font color="#ff0000"&gt;Educación Cívica&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;&lt;img title="Copia de 30-aniv" style="display: inline" height="339" alt="Copia de 30-aniv" src="http://lh3.ggpht.com/_TwuUlkkfshA/TE3j2ZowfDI/AAAAAAAAA2U/VcuT2l9dPrI/Copia%20de%2030-aniv%5B5%5D.jpg?imgmax=800" width="450" /&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Yo me paralicé, extendí como zombi la mano para pedir el separador y cuando sus dedos tocaron los míos una corriente eléctrica atravesó mi corazón y me temblaron las piernas como persianas en vertical.&amp;#160; Se me colgó un nudo en la garganta y media lágrima se formó en el extremo de mi ojo mientras veía aquel rostro guardado en el sector 1 de mi disco por años.&amp;#160; Sus pómulos eran iguales, con algo de maquillaje, sombras en los párpados y secado de salón que parecía no ser su costumbre pero que daban un toque ligeramente diferente a lo que el internado prohibía.&amp;#160; Pero era ella misma.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Entonces mientras nos tomábamos las manos, ignorantes al lugar, las maletas y ruidos por los altoparlantes, la cápsula del tiempo se abrió.&amp;#160; Corrieron por mis recuerdos los seis meses de aquel año, luego que mi cartita tocara su corazón y decidiera contestarme palabras que me dejaron una semana entera con dolores en el esternón.&amp;#160; Ansiaba que llegara la clase para verla entrar, ordenadita con su falda a paletones, cabello castaño impecable, para que me atrapara con esa mirada que me daría vida toda la mañana y muerte por la noche.&amp;#160; Luego ansiaba que llegara la jornada de la tarde para que me diera el cuaderno con la cartita que iba a parar a mi bolsillo.&amp;#160; La clase duraba una eternidad, impaciente soportaba inerte, para ir a leerla siete pausadas veces, con lágrimas en el estómago y dolor dentro –muy adentro- de los huesos.&amp;#160; Entonces quería que fuera de noche para que apagaran la luz.&amp;#160; Cerraba mis ojos y literalmente veía su rostro con media sonrisa, sus cejas fruncidas, en comba, sonrientes.&amp;#160; &lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;El tiempo no parecía pasar, las cosas no tenían sentido de ser, las clases, la gente, solo ella y yo.&amp;#160; Jamás nadie preguntó por el secreto del cuaderno que llevaba dos cartas de ida y dos de venida en cada semana, con frases que nunca había escrito por encargo y respuestas que hasta entonces nunca imaginé podrían venir de su alma.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Así era esa vida en el internado, amábamos con toda el alma a un rostro que nunca tocaríamos,&amp;#160; unos ojos que nunca besaríamos,&amp;#160; unos labios que solo con suerte besamos.&amp;#160; Los pocos contactos hurtados eran en la clase de la &lt;strong&gt;&lt;font color="#ff0000"&gt;Profesora Chicas&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;, cuando le dejaba usar el formón para que arruinara mi carro de madera mientras le daba una lección que solo llevaba el objetivo de tocar sus manos, acto al que ella respondía con apretoncitos en las puntas de mis dedos.&amp;#160; Aquellos eran los momentos más sublimes del romance, ella decía –en las cartitas- que le derretía su alma mientras que a mis 13 años la sensación era tan fuerte que me provocaba leves eyaculaciones de lubricante y unas ganas de morir por dentro ante la euforia por gritar su nombre en Saturno un lunes por la mañana.&amp;#160; A estas alturas ya no me apena confesarlo así de crudo, pero en aquellos &lt;em&gt;pubertos&lt;/em&gt; años, claro que todo era un completo caos legítimamente ordenado.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Pero nadie se imagina si las cenizas de eso podrán trasponerse más allá de las complicaciones que adquirimos y le dan sentido a esta vida.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;__________________________________________&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Aquel momento de iluminación apenas nos dio tiempo para&amp;#160; cruzar un par de palabras en el aeropuerto, no parecía ser necesario y ni siquiera nos percatamos de cuanto tiempo duró el apretón de dedos.&amp;#160; Sus uñas delicadas, sin esmalte, apretaron mis dedos de nuevo y el abrazo fue intenso.&amp;#160; Besé su cuello cerca de sus aretes con deseos de llorar, mientras olía su perfume de rosas en agua, pude sentir un quejido lastimero cuando le dije el nombre -como le llamaba- justo al oído, mientras sentía sus pechos presionando mi tórax.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Entonces el altavoz anunció mi nombre, advirtiendo que la puerta se iba a cerrar.&amp;#160; Sentí coraje y en un impulsivo segundo le pregunté su correo electrónico, lo apuntó en el separador, le dicté el mío pero entendí su poca habilidad con la arroba cuando no pudo interpretar el vocablo Gmail.&lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p align="justify"&gt;-No te preocupes, tengo el tuyo- le dije, a lo que respondió insistente.&amp;#160; &lt;br /&gt;-No lo vayas a perder, deberías escribírmelo- &lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Pero no había tiempo, así que tomé el separador, lo metí al libro y partí con un abrazo corto y el impacto de su mordisco en mi cuello.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Subí al avión, ansioso por la carrera de perderlo y el susto del furtivo encuentro.&amp;#160; Apreté contra mi pecho el libro como si fuera parte de mi ser, como si allí estuviera mi vida, mientras me disponía a soñar.&amp;#160; Unos segundos más tarde el compañero de viaje empezó a platicar como ametralladora, parecía ser un tipo que no podía dejar de hablar.&amp;#160; Yo no quería perder ese momento con un charlatán que me habló de mil cosas en seis párrafos sin sangrilla, así que lo llevé al tema de García Márquez.&amp;#160; Justo en mis planes parecía haber leído cada uno&amp;#160; de sus libros, prefería &lt;em&gt;La Hojarasca,&lt;/em&gt; así que le ofrecí&amp;#160; mi ejemplar, que como lo esperaba aún no leía. &lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Tomé el separador, lo guardé en mi bolsillo como lo hacía con las cartitas, luego cerré mis ojos… y la vi de nuevo.&amp;#160; Allá, donde se sentaba en el otro lado de la cancha, bajo la ventana de la casa de la &lt;strong&gt;&lt;font color="#ff0000"&gt;Profa Raquel Ramos&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;, de piernas cruzadas y mirada perdida.&amp;#160; Yo, desde el otro lado, en la banca de madera, hasta que nuestras miradas se conectaban en un hilo virtual que parecía ignorar el partido de basquetbol, el silbato del consejero, las loras de al lado o el marcador final.&amp;#160; Recordé aquel viaje a &lt;strong&gt;&lt;font color="#ff0000"&gt;El Socorro&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;, por la poza Azulera, cuando vistió una blusa verde acua ajustada al cuerpo… su sonrisa debió ser la misma pero el impacto único e inolvidable.&amp;#160; Luego recordé el viaje a &lt;strong&gt;&lt;font color="#ff0000"&gt;San José del Potrero&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;, –más potrero que San José-.&amp;#160; Esta vez en el uniforme celeste del coro de la &lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2010/06/la-seno-nancy.html" target="_blank"&gt;Profe Nancy&lt;/a&gt;… como los ángeles.&amp;#160; &lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p align="justify"&gt;-Esdras preparó su corazón, para inquirir en su ley…&lt;/p&gt;    &lt;p align="justify"&gt;realmente lo hacían como los ángeles.&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Su rostro divino finalmente me acarició, y con dos noches de desvelo literalmente me condujo en un paseo por las nubes.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;La salida del aeropuerto fue rápida, el taxi me llevó al hotel y en un momento estaba cómodamente sentado en una silla estilo Luis XV buscando la conexión inalámbrica.&amp;#160; Metí mi mano al bolsillo para buscar el separador y no lo encontré.&amp;#160; Metí mi mano en la otra, tampoco lo hallé.&amp;#160; Un temor invadió mi corazón y empecé a buscar en otros lugares:&amp;#160; en el libro, en mi billetera, en mi camisa, en mi pasaporte… no estaba!&amp;#160; &lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Pausadamente, una, otra, y otra vez revisé cada calzoncillo de mi equipaje, a medida que iba descartando cada pieza,&amp;#160; un dolor en el pecho empezó a crecer.&amp;#160; Luego me quité cada prenda hasta quedar desnudo, me sentí un idiota por segunda vez y a medida que inconscientemente comenzaba a hacer cucharitas llegué a la fatídica conclusión.&lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p align="justify"&gt;-¡Que Basura! – grité con el esófago.&amp;#160; Mientras me tiraba los pelos, lanzaba pucheros contra el aire y soltaba otras blasfemias indignas de este blog.&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p align="justify"&gt;________________________________________&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;De eso hace ya unos años.&amp;#160; Ya no se si recriminar mi tozudez, si cuestionar el destino, suponer que ambos estamos complicados o dudar si realmente sucedió.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Solo puedo estarle agradecido por haberme permitido amarla más allá de lo sueños,&amp;#160; más de una vez.&amp;#160; Más fugaz no pudo ser, pero en ambos casos, con la única razón de recordarme que existo.&lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p align="right"&gt;De nuevo… Gracias.&lt;/p&gt;&lt;/blockquote&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25901489-4612657912519341071?l=relatoscatrachos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/feeds/4612657912519341071/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25901489&amp;postID=4612657912519341071' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/4612657912519341071'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/4612657912519341071'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/2010/07/cenizas-de-un-amor-ardiente.html' title='Cenizas de un amor ardiente…'/><author><name>______</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://www.minasdeoro.info/imgs/img2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://lh6.ggpht.com/_TwuUlkkfshA/TE1PP-Jl8lI/AAAAAAAAA10/ejLB6yV3f8Y/s72-c/ojos%5B3%5D.jpg?imgmax=800' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25901489.post-8011516554743586086</id><published>2010-06-20T17:43:00.001-06:00</published><updated>2010-06-22T08:18:27.163-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='rumiar la nostalgia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Instituto Evangélico'/><title type='text'>La Seño Nancy</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;La primera vez que me llamó la atención tuve la impresión de una consejera muy severa.&amp;#160; &lt;img title="la profe nancy" style="display: inline; margin-left: 0px; margin-right: 0px" height="359" alt="la profe nancy" src="http://lh6.ggpht.com/_TwuUlkkfshA/TB6ngudx9TI/AAAAAAAAA00/r1PqCKRW0lw/la%20profe%20nancy%5B6%5D.jpg?imgmax=800" width="225" align="right" /&gt; Mirada implacable, sonrisa difícil sin necesidad, me vio de pies a cabeza a las seis de aquella mañana y con un leve movimiento de cabeza me&amp;#160; hizo entender que la posición de mi toalla no me daría tiempo para bañarme, antes del alarido del tubo que llamaba al desayuno.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;-&lt;em&gt;Las dormilonas aquí no les va bien&lt;/em&gt;- dijo, ya maquillada en rojo brillante, en un nítido vestido azul que parecía estar listo desde la noche anterior.&amp;#160; Luego se dio media vuelta, esfumando su figura por el pasillo en el &lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;font color="#ff0000"&gt;allegro-andante&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; de sus tacones, mientras su cabellera negra en cola de caballo marcaba un símbolo de infinito.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Pero esa imagen fue cambiando poco a poco, desvaneciendo los terrores que causaron mis compañeras de cuarto en la primera semana.&amp;#160; Se decía de una muerta que taconeaba por los pasillos, se intensificaba con el crujido de los camarotes como puertas de catacumba y el metal-metal rechinando por las noches me traía por los suelos a mis &lt;em&gt;anantes&lt;/em&gt; doce años.&amp;#160; Por ser pequeña me tocó estar en el internado de &lt;a href="/2010/06/tesoro-xatruch-el-paquete-bajo-las.html" target="_blank"&gt;internas de la escuela&lt;/a&gt;, y el pavor que me causaba una sombra bajo el frondoso árbol se fue evaporando con los días… y las noches.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Así, sus clases de matemáticas parecieron confundirse con los pentagramas que nos hacía memorizar en la semanal lección de música.&amp;#160; Impresionante verla cuando a las cansadas se soltaba el pelo y sacaba la guitarra, porque lo que hacía con sus uñas era toda una magia que nítidamente acompañaba unos cantos salidos desde muy adentro de su corazón, –&lt;em&gt;aunque sus ojos parecían a veces estar tristes&lt;/em&gt;-.&amp;#160; Le encantaba el parque de &lt;strong&gt;&lt;font color="#ff0000"&gt;Minas de Oro&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;, parecía disfrutar llevarnos de compras por el pueblo y de vez en cuando se hacía de la vista gorda con las manitos sudadas de noviazgos en clandestinidad.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Seguro que el espacio no ajusta para detalles -&lt;em&gt;con este editor medio cerrado a la paciencia bloguera&lt;/em&gt;- entre su odio a las arañas sobresale la pasión por las noches de luna, nos sacaba al patio en pijama para que, acostadas en la grama soñáramos viendo hacia el cielo.&amp;#160; En un inicio nos parecían rutinas poco interesantes, pero su cariño casi maternal y su obsesión por los imposibles me hizo entender el sentido que tenía verse bañada por la tenue luz de la luna que acariciaba nuestros cuerpos recostados como trapos, subía por el árbol gigantesco, más allá por el muro y rechinaba en los mangos al otro lado, en la quietud que los &lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;font color="#ff0000"&gt;bequistas&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; subidos en sus ramas nos quitaban por el día.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Fue una de esas noches que nos contó la historia, solo a mí y cuatro más que nos quedamos más allá de la rutina, en un arranque de curiosidad le preguntamos si se había enamorado algún día, tanto como para sentir dolor de huesos dentro de los tuétanos.&lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p align="justify"&gt;-Sí- dijo.&amp;#160; Seguro que sí.&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Con su rostro iluminado en 8 bits empezó mover sus labios mientras su mirada subía de vez en cuando hacia la luna para quitar el pelo de su frente, retomar la inspiración y permitir que se asentara la lágrima que casi se lanzaba en &lt;em&gt;vueltereta&lt;/em&gt; por su&amp;#160; mejilla izquierda.&amp;#160; Si bien ella tenía un prometido de más de diez años que la visitaba con frecuencia, conocimos entonces que antes de él existió otra persona más.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Se trataba de un novio de la adolescencia,&amp;#160; conocido desde la infancia, tan cristiano como ella.&amp;#160; Después de un perfecto noviazgo, con sueños idealizados sobre una casa de baranda blanca e hijos casi con su nombre escrito jugando con las flores del jardín, muy poco antes de la boda, un infortunado accidente camino del trabajo lo dejó en coma por varios meses.&amp;#160; &lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p align="justify"&gt;Ella estuvo allí, hasta que despertó a la magia de sus lágrimas, cada día, cada noche, cada minuto, cada segundo.&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Entonces continuó aferrada a él desde que salió del hospital, hasta la casa, hasta la iglesia.&amp;#160; Después del coma él quedó inválido, atado a una silla de ruedas.&amp;#160; Cada día, cada noche, cada minuto, cada segundo, ella se negó en gritos y alaridos, otra y otra vez.&amp;#160; Lo cuidó por meses, dispuesta a casarse con él, hasta que el amor se tornó en lástima –por dentro- desde ambos extremos y terminó aceptando la decisión de él –por fuera-.&lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p align="justify"&gt;-No quiero que te aferres a un paralítico para toda una vida.&amp;#160; Sigue la tuya, esta es la mía.&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Entonces la &lt;font color="#ff0000"&gt;&lt;strong&gt;Profe Nancy&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt; vio el cielo, dos lágrimas bajaron por sus mejillas, abrió la boca y lo dijo con un nudo traicionero atravesando en cuña su la garganta:&lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p align="justify"&gt;-Cuando tenga un hijo, se llamará como él.&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p align="justify"&gt;El tiempo es tan corto en esta vida, un año se va tan de prisa que es fácil olvidar mis desencantos porque en lavandería me perdieron una sábana, las troleadas con la &lt;strong&gt;&lt;font color="#ff0000"&gt;Profesora Elida&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt; en su clase de Educación Física, las aplazadas que nos pegaba &lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;font color="#ff0000"&gt;Jejejey&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; en artes plásticas por no tener tino en las témperas… sin mencionar los severos castigos de la Profe Nancy.&amp;#160; Pero el tiempo no pasa para los recuerdos, aunque he escuchado otras versiones, después de más de veinte años todavía puedo recordar su último día de la clase de música en ese año.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;&lt;em&gt;-Me voy a casar-&lt;/em&gt; dijo, mientras todos gritaban de alegría, &lt;strong&gt;&lt;font color="#ff0000"&gt;el &lt;em&gt;Botija&lt;/em&gt;&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt; chiflaba en mis oídos, mientras nosotras nos miramos a los ojos en la misma complicidad sincrónica.&amp;#160; Casi podía pensar lo mismo una hora después cuando al otro lado se oía el grito de Miguel en el aula siguiente y el del mono &lt;font color="#ff0000"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Ribelino&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt; por la mañana del viernes.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Ese Diciembre fui a su boda en el &lt;strong&gt;&lt;font color="#ff0000"&gt;Tabernáculo de Comayagüela&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;, recuerdo todavía las damitas en color azul eléctrico, ex compañeras de instituto que como princesas parecían nunca haber usado falda en paletones.&amp;#160; Pasó al altar, dijo sí, escuchó el sí, y todo sucedió como debería ser.&amp;#160; Al final, me abrazó con vestido de novia rechinante, me vio a los ojos y me volvió a abrazar, tan feliz como debería estar.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;No la volví a ver, le perdí la pista como todos y todas lo hicimos antes que llegara &lt;em&gt;&lt;a href="http://www.facebook.com/home.php?#!/group.php?gid=131464010203612" target="_blank"&gt;Facebook&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;.&amp;#160; Después de tantos años, aún conservo un &lt;em&gt;casset&lt;/em&gt; de &lt;strong&gt;&lt;font color="#ff0000"&gt;Virgilio Peña&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;, lo coloco en mi antigua grabadora y cuando escucho el hombre que canta como lo hacen los ángeles, entonces me parece que estoy en aquel mismo patio.&amp;#160; &lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p align="justify"&gt;La luna brilla como nunca, los árboles de mango observan reverentes y todas nosotras en pijamas blancas… solo escuchamos a la Seño Nancy decir lo que no se puede olvidar… cada día, cada hora, cada minuto…&lt;/p&gt;&lt;/blockquote&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25901489-8011516554743586086?l=relatoscatrachos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/feeds/8011516554743586086/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25901489&amp;postID=8011516554743586086' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/8011516554743586086'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/8011516554743586086'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/2010/06/la-seno-nancy.html' title='La Seño Nancy'/><author><name>______</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://www.minasdeoro.info/imgs/img2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://lh6.ggpht.com/_TwuUlkkfshA/TB6ngudx9TI/AAAAAAAAA00/r1PqCKRW0lw/s72-c/la%20profe%20nancy%5B6%5D.jpg?imgmax=800' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25901489.post-1968208130118177914</id><published>2010-06-09T14:51:00.001-06:00</published><updated>2010-06-21T05:32:58.770-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='minas de oro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cartitas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='leyendas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tesoro Xatruch'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Instituto Evangélico'/><title type='text'>Tesoro Xatruch: El paquete bajo las gradas</title><content type='html'>&lt;blockquote&gt;   &lt;p align="justify"&gt;El efecto de lo que vendría no estaba en mis planes, pero la ansiedad por lo que haríamos en los siguientes minutos estaba revolviendo saltamontes en mi estómago. &lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p align="justify"&gt;&lt;img style="display: inline; margin-left: 0px; margin-right: 0px" title="PC170016-edit" alt="PC170016-edit" align="right" src="http://lh5.ggpht.com/_TwuUlkkfshA/TA_-6YgEraI/AAAAAAAAA0s/1QxBmTU5ur8/PC170016-edit%5B2%5D.jpg?imgmax=800" width="225" height="179" /&gt; Era una tarde aburrida en miércoles de caligrafía, con un sofocante calor de finales de Abril en el aula de sexto grado; para entonces el Bachillerato del Instituto Evangélico se había eliminado y solo se utilizaban las aulas de la planta baja.&amp;#160; Arriba solo funcionaba la dirección aunque el cielo falso de madera crujía como si la &lt;strong&gt;&lt;font color="#ff0000"&gt;Profesora Lastenia&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt; estuviera taconeando aún a la caza de &lt;strong&gt;&lt;font color="#ff0000"&gt;Jeremías Argueta&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;.&amp;#160; En el pizarrón la &lt;strong&gt;&lt;font color="#ff0000"&gt;Profesora Rosinda Aguilar&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt; garabateaba con su impecable letra en carta; a un lado, pegado con cinta de goma el delicado dibujo de una mariposa que habíamos boceteado en la primera hora, practicando la técnica de escala en cuadrícula.&amp;#160; Las rojas canicas de sus aretes hacían una combinación sincrónica con su collar, su vestido a flores y el maquillaje finamente delineado a las seis de la mañana pero que se mantenía todo el día gracias a su habilidad de no sonreír sin necesidad.&amp;#160;&amp;#160; No siempre debió ser así, se notaba aún la malicia de una linda chica en sus años mozos, pero más de veinte años lidiando con niños de escuela habían dejado un ceño fruncido que le hacía parecer alguien descontenta no solo con su hijo Armando.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;&lt;em&gt;-Entonces gurruminos, hasta aquí llegamos-&lt;/em&gt; dijo, mientras le hacía seña al &lt;em&gt;Cucaracho&lt;/em&gt;, un compañero cuyo nombre nunca se usaba (Juan Carlos Zúniga),&amp;#160; quien se desesperaba por salir corriendo a tocar &lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2007/07/la-campana.html"&gt;la campana&lt;/a&gt; de las gradas.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Más tardó en dar la orden cuando el grito lastimero del metal vibró por la escalera, recorrió el pasillo, subió a las aulas de arriba y rebotó en las herméticas ventanas regresando en eco casi con el mismo tono que lo hacía don &lt;strong&gt;&lt;font color="#ff0000"&gt;Harold Brossious&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt; en la Escuela &lt;font color="#000000"&gt;&lt;a href="http://minasdeoro.info/foto.php?id=24"&gt;El Malcotal&lt;/a&gt;&lt;/font&gt;.&amp;#160; Se escuchó el bullicio de los alumnos de la &lt;strong&gt;&lt;font color="#ff0000"&gt;Profesora Suyapa Perdomo&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;, que en tropel planificaban el desperdicio de tiempo entre las cuatro y cinco de la tarde.&lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p align="justify"&gt;&lt;em&gt;-Nos jugamos una potra contra sexto-        &lt;br /&gt;-Pasamos por la casa de Belkis-         &lt;br /&gt;-Llevámele esta cartita a John Wesley-         &lt;br /&gt;-Prestame la tarea de mañana…&lt;/em&gt;&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Yo, tomé la escoba, como mi rutina diaria, doblé las sillas hacia el piso como lo venía haciendo por más de un año, luego pasé la escoba que muy poco trabajo tenía más que las clandestinas bolsas de churros que dejaban enrolladas en el angular de la silla &lt;strong&gt;&lt;font color="#ff0000"&gt;Cinthya y Emelda López&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;.&amp;#160;&amp;#160; Luego me dirigí hacia el pasillo, cerré el portón exterior y caminé en la costumbre de encontrar el trapeador que se guardaba en la pileta del baño, tomé las mechas que estaban tiesas como pelo de mochilero y me dirigí al baño de varones para lavarlo con aceite de pino.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Entonces vi la tenue luz encendida en el baño, y allí estaban todos listos, cada uno había traído dentro de su mochila un insumo necesario para hacer la lámpara hechiza:&amp;#160; baterías, un alambre, una bombilla, cinta aislante y unos tubos de papel higiénico.&amp;#160; También un lazo, un martillo de zapatero, tijeras, un punzón y trapos viejos para no ensuciar el uniforme blanco que debíamos usar el día siguiente.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;&lt;em&gt;-¿Ya no hay nadie?-&lt;/em&gt; me preguntó &lt;a href="/2010/05/tras-el-tesoro-de-florencio-xatruch-la.html"&gt;Kessler&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;&lt;em&gt;-Nadie- &lt;/em&gt;le dije, al tiempo que les mostraba las llaves en tintineo.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;En puntillas llegamos al centro del pasillo, frente a la puerta que estaba bajo las gradas, busqué la indicada y sin mucho trámite quité el candado negro.&amp;#160; Empujé la puerta y rechinó al abrirse contra el polvo acumulado sobre el piso, entonces nos adentramos los cuatro, sin movernos hasta que fuimos conscientes de ser parte del húmedo aroma de tabanco, como a murciélago, como a telaraña, como a lechuza.&amp;#160; Entonces observamos que el pasadizo iba hacia el fondo, y doblaba a la izquierda en la forma de la escalera mientras el cielo se iba estrechando hacia abajo a medida que bajaban las escaleras.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;&lt;img style="display: inline; margin-left: 0px; margin-right: 0px" title="escuelaevangfm" alt="escuelaevangfm" src="http://lh5.ggpht.com/_TwuUlkkfshA/TA_-7FlhoSI/AAAAAAAAA0w/M5t9rvjHcow/escuelaevangfm%5B6%5D.jpg?imgmax=800" width="400" height="271" /&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Hasta allí llegamos, había por todo el piso acumulaciones de polvo en forma de pelusa, como telarañas que habían cedido el peso del tiempo, las paredes mantenían un repello antiguo en que apenas se notaba una especie de barro humedecido por la soledad y endurecido por los el tiempo.&amp;#160; Más allá, pudimos ver un único bulto justo donde finalizaba el pasadizo, por lo estrecho íbamos en el orden del miedoso:&amp;#160; Primero Kessler, el más impetuoso y quien nos metió en este asunto, luego un compañero de otro grado, hijo del telegrafista, yo iba de tercero y por último &lt;strong&gt;&lt;font color="#ff0000"&gt;Sandra Ivonne&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;, una chica que se quedaba por las tardes con la excusa de ayudarme mientras la consejera llegaba recogerla pues era la única interna de la clase de su grado.&amp;#160; Podía sentir sus nerviosas manos tocando mi cintura, sus duros pechos rozaban mi espalda en la excusa de temores y en remembranza de furtivos apretones que no aplican para esta ocasión.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;&lt;em&gt;-Se los dije-&lt;/em&gt; dijo Jonathan, que haló la caja hacia el centro, &lt;strong&gt;&lt;font color="#ff0000"&gt;Yester&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt; tomó la lámpara hechiza y la apuntó hacia el paquete, en tanto que Sandra sonaba su nariz en el intento de no estornudar, y yo… me deshacía en nervios hasta el hígado.&amp;#160; Luego de un par de &lt;em&gt;tijerazos&lt;/em&gt;, la caja estaba abierta, empezamos a sacar diversos objetos que a primera vista decepcionaron la expectativa con que todos llegamos hasta allí:&lt;/p&gt;  &lt;ul&gt;   &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;Un juego de escuadras que parecía haber sido usado una y otra vez en un curso de catastro al&amp;#160; estilo Filadelfo Acosta. &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt;    &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;Un viejo himnario pasta azul y letras góticas de iglesia centroamericana, debió ser de un gran dibujante que se desquitaba en los devocionales con un estilo simplemente&amp;#160; impresionante. &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt;    &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;Una caja de papeles finamente doblados, que tenían la apariencia de fotos y cartitas de amor circulante entre el internado de señoritas y el anexo del colegio. &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt;    &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;Una carpeta tipo manila conteniendo cosas comunes de un estudiante:&amp;#160; lápices, colores, sacapuntas, tiza, tinta china, todos ellos con signos de uso común. &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt; &lt;/ul&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Luego había algunos artefactos que cobraban valor diferente, aunque no era identificable su utilidad en este momento.&amp;#160; Una especie de hierro doblado en el extremo en forma del pececillo de &lt;strong&gt;&lt;font color="#ff0000"&gt;ICTHUS&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;, una pieza de bronce con un agujero al centro y un legajo de papeles oxidados que se habían atado con hilo a una pasta de cuero tostada, entre ralladuras se podía apenas distinguir el relieve hecho con navaja sobre el cuero café:&amp;#160; &lt;strong&gt;&lt;font color="#ff0000"&gt;XATRUCH&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;.&amp;#160; Cada quien sugirió como repartirse los objetos, pero llegamos a la conclusión nada hacíamos si no pensábamos en sacar aquello de la escuela, así que Jonatán cerró la caja de nuevo y le volvió a intentar un nudo con los trozos de cordel que se deshacían con cada intento.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;En ese instante, Yester alumbró hacia arriba, hacia el cielo inclinado bajo las gradas, señaló con la mano hacia en frente mientras sus blancos cachetes apenas iluminados mostraban el sentido de desconcierto de sus ojos.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Nos retiramos un poco, observamos con cuidado y en un completo silencio fuimos abriendo cada vez más la boca sin poder dar crédito a lo que estábamos viendo bajo el cielo de las gradas.&lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;img style="border-right-width: 0px; border-top-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-left-width: 0px" title="image" border="0" alt="image" align="right" src="http://lh4.ggpht.com/_TwuUlkkfshA/TAbRb6-iRAI/AAAAAAAAA0o/2BrOudoP2kw/image[5].png?imgmax=800" width="176" height="27" /&gt;Para estar pendiente del próximo capítulo de esta serie, se pueden inscribir en el &lt;/em&gt;&lt;a href="http://www.facebook.com/group.php?gid=61444221225&amp;amp;v=app_2344061033"&gt;&lt;em&gt;grupo de Facebook&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt; minorense.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;/blockquote&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25901489-1968208130118177914?l=relatoscatrachos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/feeds/1968208130118177914/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25901489&amp;postID=1968208130118177914' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/1968208130118177914'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/1968208130118177914'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/2010/06/tesoro-xatruch-el-paquete-bajo-las.html' title='Tesoro Xatruch: El paquete bajo las gradas'/><author><name>______</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://www.minasdeoro.info/imgs/img2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://lh5.ggpht.com/_TwuUlkkfshA/TA_-6YgEraI/AAAAAAAAA0s/1QxBmTU5ur8/s72-c/PC170016-edit%5B2%5D.jpg?imgmax=800' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25901489.post-6778966031647764860</id><published>2010-05-26T11:16:00.001-06:00</published><updated>2010-06-02T15:47:29.956-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='leyendas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tesoro Xatruch'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Instituto Evangélico'/><title type='text'>Tras el tesoro de Florencio Xatruch: La agenda de Kessler</title><content type='html'>&lt;blockquote&gt;   &lt;p align="justify"&gt;Y tras tirar el hilo, con la mano temblorosa, terminé entendiendo que la madeja es más larga que lo que la vista muestra.&amp;#160; Pero que todos los hilos llevaban al tesoro, era más fácil encontrarlo que perderlo, al menos eso parecía hasta este día.&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p align="justify"&gt;&lt;img title="xatruch22" style="display: inline; margin-left: 0px; margin-right: 0px" height="310" alt="xatruch22" src="http://lh6.ggpht.com/_TwuUlkkfshA/S_1Xe4p5b0I/AAAAAAAAA0g/rsID2RGch0M/xatruch22%5B2%5D.jpg?imgmax=800" width="150" align="right" /&gt; Fue en año 2003 que lo conocí, cuando participé en la &lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;font color="#ff0000"&gt;Tarea Xatruch&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; con 286 soldados hondureños como grupo de apoyo en Iraq.&amp;#160; Hubo varias razones para entendernos rápidamente; que él hablaba español a la &lt;a href="http://minasdeoro.info/educacion.php?id=57"&gt;catracha&lt;/a&gt; aunque su inglés era nativo,&amp;#160; que tuviera esa energía para entrenar al estilo Rambo II y, que el nombre de nuestra fuerza de tarea significaba para él mucho más que el apellido del gran general Florencio Xatruch.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Entonces, durante las tardes de póker, se sentaba en su portátil, conectaba un extraño modem que parecía comunicarse con Saturno e ingresaba a Internet casi a lo mismo:&amp;#160; &lt;strong&gt;&lt;font color="#ff0000"&gt;ver su perfil de Hi5&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;, contestar cuatro correos, borrar el resto, y gastarse el tiempo en ver fotos en &lt;a href="http://minasdeoro.info"&gt;la página&lt;/a&gt; de &lt;strong&gt;&lt;font color="#ff0000"&gt;Minas de Oro&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt;.&amp;#160; Todos nos jugábamos bromas, él no muchas, llegábamos a quitarnos la sangre mezclada con el hollín del combate, él dejaba que se le secara en el cuerpo; decía que en honor a un ritual que solo tras veinte cabos he logrado entender la mitad.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Me regaló algunos libros, la mayoría de filosofía, masonería, ovnis y de cuentos clásicos.&amp;#160; Me prestó –y nunca le pude devolver- más de 15 historietas de Obelix, seis libros de Tin-tin, unos pasquines a tono sepia de Kalimán y Memín.&amp;#160; Era una colección exquisita, que había llevado consigo desde &lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/04/amigos-de-siempre.html"&gt;su primer viaje&lt;/a&gt; a Iraq, justo cuando su mamá se enfermó de las rodillas por la sola presión de no saber de él.&amp;#160; Pero el documento que insigne de todo este &lt;em&gt;mejengue&lt;/em&gt; fue una agenda, de esas que dan cada año en las empresas, llena de notitas amarillas, rayas, dibujos y mapas de principio a fin.&amp;#160; Me contó el esquema de un par de hojas, pero mi pésima costumbre de leer poco se hizo evidente, cuando mencionó nombres que yo solo sabía de cliché; eso impidió&amp;#160; que no fuera capaz de digerir mares de conocimiento que embotaban mi capacidad en una sola hora.&lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p align="justify"&gt;&lt;em&gt;-&lt;strong&gt;&lt;font color="#ff0000"&gt;Juan Lindo&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt; dejó marcada la pista en la placa del obelisco en Gracias, es una razón por la que frecuentaba Minas de Oro.&amp;#160; Todo es una confusión, porque &lt;/em&gt;&lt;a href="http://minasdeoro.info/foto.php?id=29"&gt;&lt;em&gt;cuando demolieron&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt; la antigua alcaldía se dieron cuenta que el cuartel de Mariano Alvarez no fue allí, todo está en la guerra contada por Carlos E. Prahl&lt;/em&gt;&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p align="justify"&gt;&lt;em&gt;-&lt;strong&gt;&lt;font color="#ff0000"&gt;Santos Guardiola&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt; se quedó con la otra pista, cuando Florencio se fue a Nicaragua.&amp;#160; Por eso la condecoración se la dieron hasta en el gobierno de Ponciano Leiva, y no sin la intervención del amorío con una ascendiente del pintor Velásquez, de donde era originario Xatruch.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p align="justify"&gt;&lt;em&gt;-&lt;strong&gt;&lt;font color="#ff0000"&gt;William Walker&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt; tuvo su última noche un 11 de Septiembre, fue allí que confesó haberse hecho católico para ser presidente de Nicaragua.&amp;#160; Por eso la maldición de los musulmanes en el 9/11.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p align="justify"&gt;&lt;em&gt;-&lt;font color="#ff0000"&gt;&lt;strong&gt;Los gringos&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt; que estuvieron en &lt;/em&gt;&lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/10/solo-para-exiemos.html"&gt;&lt;em&gt;el Evangélico&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt; se reunieron con la secta del &lt;/em&gt;&lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/07/el-segundo-de-un-zamorano.html"&gt;&lt;em&gt;Zamorano&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;, querían encontrarle un destino al oro.&amp;#160; Jerónimo viejo lo incluye, pero la historia de los Sandoval y Carías va más allá de eso.&amp;#160; Los que vivieron por La Mariguana sabían más, por eso se fueron a esa zona cerca de la pista y del cementerio.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p align="justify"&gt;-&lt;em&gt;Tienes mucho que aprender&lt;/em&gt;, amigo- me dijo, mientras se quitaba el sombrerito de uniforme y con parsimonia colocaba &lt;a href="http://minasdeoro.info/foto.php?id=7"&gt;la AK-47&lt;/a&gt; sobre una mesita.&amp;#160; Lo tomé como un saludo obligado, me hizo la señal para que me sentara en una butaca al lado del espacio que había acomodado como escritorio.&amp;#160; Entonces, mientras abríamos una nueva caja de cervezas, inició un hilo que luego se separó en dos, luego cada uno en tres, y así hasta que llegaron las cuatro de la mañana en la primera noche.&amp;#160; Como esta, tuvimos seis jornadas, mientras su cigarro estaba vivo y las cervezas frías.&amp;#160; &lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;&lt;img title="jonatan-kessler" style="border-top-width: 0px; display: inline; border-left-width: 0px; border-bottom-width: 0px; border-right-width: 0px" height="361" alt="jonatan-kessler" src="http://lh6.ggpht.com/_TwuUlkkfshA/S_1cPSWbcWI/AAAAAAAAA0k/svTVx5OmDHg/jonatan-kessler%5B6%5D.jpg?imgmax=800" width="450" border="0" /&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;En la séptima jornada lo noté confundido, me dijo cosas que no logré entender, y su tono tenía la actitud de &lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/08/solo-dos-aos.html"&gt;mi padre&lt;/a&gt; cuando se iba a Estados Unidos, consciente que no sabía si lo volvería a ver.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;-&lt;em&gt;Se acabó-&lt;/em&gt; me dijo, en un tono cansado.&amp;#160; &lt;em&gt;Debes asegurarme que no insistirás en esto&lt;/em&gt;.&amp;#160; Y acto seguido me dio la agenda.&amp;#160; Luego, comenzó a desconectar sus tecnologías, que entendí como señal de cansancio y resignación por dormir aunque sea un par de horas.&amp;#160; Mientras enrollaba cables al estilo ministro de iglesia, murmuró las últimas palabras que le escuché de él.&lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p align="justify"&gt;&lt;em&gt;-Todo eso solo lleva al tesoro de Florencio Xatruch.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p align="justify"&gt;El día siguiente regresó a Fallujah, luego a San Diego, con su novia y su mamá.&amp;#160; No lo vi en buen tiempo, hasta que recibimos la noticia que se había suicidado en su mansión.&amp;#160; No hubo más explicaciones, solo un disparo en la cabeza.&amp;#160; Entonces abrí la agenda en la última página y descubrí que esta vida parece ser tan simple por encima, como una cebolla blanca, pero solo es que quitemos una capa para descubrir que no es así.&amp;#160; Una noche quise hacer un diagrama claro de la secuencia de momentos, tal como me las había mostrado &lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/04/amigos-de-siempre.html"&gt;Jonatán&lt;/a&gt;, de cábalas repetitivas, lugares, personas, Internet me explicaba a&amp;#160; más no poder, pero fue imposible por mi desconexión con el entorno histórico.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Y esa es la razón, por la que hoy inicio esta madeja, porque yo mismo podría perder el hilo si no fuera que tras encontrar que &lt;a href="http://minasdeoro.info/foto.php?id=5"&gt;la casa&lt;/a&gt; de &lt;font color="#ff0000"&gt;&lt;strong&gt;Doña Rosita San Martín&lt;/strong&gt;&lt;/font&gt; era solo una pista insignificante, que luego me llevó a la verdadera tumba de don&lt;strong&gt;&lt;font color="#ff0000"&gt; Pedro Xatruch&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt; en el cementerio del pueblo, y de aquí a la bodega bajo gradas de la &lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2007/07/la-campana.html"&gt;Escuela Evangélica&lt;/a&gt; Francisco Morazán, donde iniciaba todo.&amp;#160; En la redacción del escritor de los viejos &lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2009/03/sobre-los-relatos-catrachos.html"&gt;relatos catrachos&lt;/a&gt;, espero a largos trazos esbozar una secuencia que otros podrán retomar con mayor conocimiento de causa.&lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p align="justify"&gt;Estoy seguro que otros, que entienden mejor este entorno hondureño pueden dar con el tesoro, yo… apenas les traslado mi interpretación de los garabatos que &lt;strong&gt;&lt;font color="#ff0000"&gt;Garry (Geri) Kessler&lt;/font&gt;&lt;/strong&gt; hizo escribir a su hijo cada vez que mataban un cerdo en su propiedad.&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p&gt;&amp;#160;&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;img title="image" style="border-right: 0px; border-top: 0px; border-left: 0px; border-bottom: 0px" height="27" alt="image" src="http://lh4.ggpht.com/_TwuUlkkfshA/TAbRb6-iRAI/AAAAAAAAA0o/2BrOudoP2kw/image%5B5%5D.png?imgmax=800" width="176" align="right" border="0" /&gt;Para estar pendiente del próximo capítulo de esta serie, se pueden inscribir en el &lt;/em&gt;&lt;a href="http://www.facebook.com/group.php?gid=61444221225&amp;amp;v=app_2344061033#!/event.php?eid=131925150151572&amp;amp;index=1"&gt;&lt;em&gt;grupo de Facebook&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt; minorense.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25901489-6778966031647764860?l=relatoscatrachos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/feeds/6778966031647764860/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25901489&amp;postID=6778966031647764860' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/6778966031647764860'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/6778966031647764860'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/2010/05/tras-el-tesoro-de-florencio-xatruch-la.html' title='Tras el tesoro de Florencio Xatruch: La agenda de Kessler'/><author><name>______</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://www.minasdeoro.info/imgs/img2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://lh6.ggpht.com/_TwuUlkkfshA/S_1Xe4p5b0I/AAAAAAAAA0g/rsID2RGch0M/s72-c/xatruch22%5B2%5D.jpg?imgmax=800' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25901489.post-6180501746817697934</id><published>2010-05-25T09:14:00.001-06:00</published><updated>2010-05-25T09:19:57.784-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cartitas'/><title type='text'>37.5 segundos de tu último beso</title><content type='html'>&lt;blockquote&gt;   &lt;p align="justify"&gt;Aquí les dejo el boceto de Gerardo, un amigo que escribe tan rápido como piensa.&amp;#160; Apenas si he dado un toque de edición, contexto, quitar y poner algo para evitar lo obvio de su intención inicial.&amp;#160; Un buen ejercicio ahora que la inspiración e intención de retomar el otro paquete de relatos viene como invierno.&lt;/p&gt; &lt;/blockquote&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Decirte que no, habría sido más fácil que oírtelo decir.&amp;#160; Duele duro aquí en el corazón, no que no lo esperara, no ahora, quizá nunca.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Es por eso que te pido este un último beso.&lt;img title="tu ultimo beso" style="display: inline; margin-left: 0px; margin-right: 0px" height="499" alt="tu ultimo beso" src="http://lh5.ggpht.com/_TwuUlkkfshA/S_vpV3fud8I/AAAAAAAAA0c/Nw11haa2TFc/tuultimobes%5B3%5D.jpg?imgmax=800" width="150" align="right" /&gt;&amp;#160;&amp;#160; No muy largo, ni muy corto.&amp;#160; Solo de &lt;strong&gt;37.5 segundos&lt;/strong&gt; a partir del contacto de mis secos labios con el plomo de lápiz labial en tu carnosa boca.&amp;#160; Sin preámbulos, más que el abrazo bajo nuevas condiciones, suave, fuerte, intenso, hasta que pueda sentir tu respiración tras mi oreja izquierda y tu palpitar en mi esternón presionado por tu pezón derecho.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Sin prejuicios de lo que fue, de lo que no fue, mucho menos de lo que -&lt;em&gt;sabemos&lt;/em&gt;- no será.&amp;#160; Que me mires a los ojos, con la otrora sensación de mariposas, que lloremos con los huesos&amp;#160; por lo que se fue, por lo que se quedó, por lo que –&lt;em&gt;supongo&lt;/em&gt;- nunca sabremos donde está.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Que me prestes hoy tus labios, para mí, y que tomes hoy los míos en vendaje.&amp;#160; Ni fuerte, ni suave, sin lengua, ni tanto.&amp;#160; Solo quiero sentir la magia de tu aliento el contacto químico –&lt;em&gt;que conozco&lt;/em&gt;- que te estremece el espinazo en lira y se despedaza en la caída libre de mis timbales.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;15 segundos&lt;/strong&gt; para sentir en tu infaltable &lt;em&gt;Chicle Clorets,&lt;/em&gt; el recuerdo que existías antes, antes que se echaran cosas a perder –&lt;em&gt;y a ganar&lt;/em&gt;-.&amp;#160; Para asegurar que tu mirada me persiga en los insomnios, tus sonrisas tiernas, y tus carcajadas estrepitando como el eco de &lt;em&gt;chiflones,&lt;/em&gt; confundidos con los gritos de extraviados pescadores, allá en la oscuridad intensa, por donde sale la &lt;em&gt;Chilica&lt;/em&gt;. &lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;15 segundos&lt;/strong&gt; para confirmar que nadie puede amar –&lt;em&gt;o dejar de hacerlo&lt;/em&gt;- de la noche a la mañana, a la tarde, a la noche, a la otra.&amp;#160; Para olvidarte entre las piernas de otra chica, tus quejidos con los suyos, sepultarte en el halo de su vientre y revivirte en el beso de sus labios –este beso-.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;7 segundos&lt;/strong&gt; para envejecer contigo, recordar que aún vives, en algún lugar, y olvidar que ya no estás conmigo –no en mi espacio-, sí en mi tiempo.&amp;#160; Que me extrañas, que me olvidas, en tus rizos, con el tinte que el momento quiso, con las canas que infalible existen.&amp;#160; Para tocarte en la piedra de mi tórax, revivir tus uñas por los ríos de mi espalda, en el límite del trazo, aunque ya no existas.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Medio segundo&lt;/strong&gt; para ese día –o la noche-, cuando el latido llegue al tope, y justo allí, cuando la sangre no alimente ya mis vasos capilares, y mis labios se vuelvan secos, fríos porque ya no viven…&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Pueda sentir, de este lado -y del otro-, por última y primera vez, la mismísima sensación de este beso.&lt;/p&gt;  &lt;blockquote&gt;   &lt;p align="justify"&gt;Perdón por los niños que vistan el blog.&amp;#160; Fue sin querer queriendo.&lt;/p&gt;    &lt;p align="justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;/blockquote&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25901489-6180501746817697934?l=relatoscatrachos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/feeds/6180501746817697934/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25901489&amp;postID=6180501746817697934' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/6180501746817697934'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/6180501746817697934'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/2010/05/375-segundos-de-tu-ultimo-beso.html' title='37.5 segundos de tu último beso'/><author><name>______</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://www.minasdeoro.info/imgs/img2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://lh5.ggpht.com/_TwuUlkkfshA/S_vpV3fud8I/AAAAAAAAA0c/Nw11haa2TFc/s72-c/tuultimobes%5B3%5D.jpg?imgmax=800' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25901489.post-1747231634134027356</id><published>2009-03-08T17:22:00.001-06:00</published><updated>2011-08-12T23:30:36.659-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='del autor'/><title type='text'>Sobre los relatos catrachos</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;Ah, sí, algunos de ustedes se habrán preguntado que onda con los relatos catrachos.&amp;#160; Unos porque leyeron alguno de éstos, otros porque se quedaron esperando otro; que tal si dedicamos algunas líneas para hablar al respecto luego de mi silencio prolongado.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;u&gt;De donde surgió la idea de los relatos catrachos&lt;/u&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;&lt;img style="display: inline; margin-left: 0px; margin-right: 0px" align="left" src="http://www.minasdeoro.info/banners/relatos-el-libro.gif" /&gt;La idea inició una fría mañana cuando estaba fuera de Honduras, había tenido la intención de escribir algo sobre mis días de infancia pero nunca me había dedicado a ello con disciplina, así que esa mañana mientras boceteaba en una rutinaria agenda saqué una lista de las posibles anécdotas que quisiera eternizar.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Posteriormente, cuando dedicaba un par de minutos a la página de Minas de Oro, surgió lo que se llamó “la &lt;a href="http://minasdeoro.info/logros.php?id=1010" target="_blank"&gt;lista de deseos del editor&lt;/a&gt;” donde se mostraban cerca de 20 posibles sueños que podían hacerse con Minas de Oro.&amp;#160; Uno de esos deseos fue precisamente escribir 20 relatos catrachos y publicarlo como un libro.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;&lt;img align="right" src="http://www.minasdeoro.info/banners/relatos-el-libro2.gif" /&gt;De allí que durante unos meses, escribí en las solitarias noches de hotel en el ritmo que sugería la lista de cerca de 75 posibles opciones.&amp;#160; De paso aprendía a usar lo mejorcito que podía hacer Blogger en aquellos días, posteriormente me apasionó más Wordpress pero nunca quise migrar hacia allá los relatos.&amp;#160; También el formato de blog definió el tamaño que debían tener las historias, cerca de las 700 palabras que dura la paciencia de lectores de feeds.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Fue así como salieron los 20 relatos, aunque no es tan fácil categorizarlos porque su temática se entrelaza y todos tienen que ver con Minas de Oro, esta es una forma de nombrarlos:&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;De anécdotas del Instituto Evangélico (6)&lt;/p&gt;  &lt;ul&gt;   &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2007/07/la-campana.html"&gt;La Campana&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt;    &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2007/07/el-piano-que-sonaba-solo.html"&gt;El piano que sonaba solo&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt;    &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/10/solo-para-exiemos.html"&gt;Solo para exIEMOs&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt;    &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/07/el-segundo-de-un-zamorano.html"&gt;El segundo de un Zamorano&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt;    &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/04/la-seo.html"&gt;La Seño&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt;    &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/04/brujos-de-ciencias-naturales.html"&gt;Brujos de Ciencias Naturales&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt; &lt;/ul&gt;  &lt;p align="justify"&gt;De escenarios familiares (4)&lt;/p&gt;  &lt;ul&gt;   &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2007/06/la-novena-quimio.html"&gt;La novena quimio&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt;    &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/06/historias-de-exito.html"&gt;Historias de Éxito&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt;    &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/04/el-sacalenguas.html"&gt;El Sacalenguas&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt;    &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2007/01/de-taxistas.html"&gt;De Taxistas&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt; &lt;/ul&gt;  &lt;p align="justify"&gt;De amores ciertos o ficticios (4)&lt;/p&gt;  &lt;ul&gt;   &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2007/05/un-amor-prohibido.html"&gt;Un amor prohibido&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt;    &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/12/ojos-que-no-ven.html"&gt;Ojos que no ven&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt;    &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/09/cartitas.html"&gt;Cartitas&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt;    &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/04/amores-antiguos.html"&gt;Amores Antiguos&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt; &lt;/ul&gt;  &lt;p align="justify"&gt;De azoros de mi pueblo y sus costumbres (4)&lt;/p&gt;  &lt;ul&gt;   &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2007/03/una-chancha-normal.html"&gt;Una Chancha Normal&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt;    &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/11/la-iglesia.html"&gt;La Iglesia&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt;    &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/08/solo-dos-aos.html"&gt;Solo dos años&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt;    &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/04/despierta-minas-de-oro.html"&gt;Despierta Minas de Oro!&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt; &lt;/ul&gt;  &lt;p align="justify"&gt;De relatos de escuela (7)&lt;/p&gt;  &lt;ul&gt;   &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/04/plinio.html"&gt;Plinio&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt;    &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/04/piano-y-futbol.html"&gt;Piano y Futbol&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt;    &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/06/curry.html"&gt;Curry&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt;    &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/05/estrepitosa.html"&gt;Estrepitosa&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt;    &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/04/amigos-de-siempre.html"&gt;Amigos de Siempre&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt;    &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/04/el-profesor-dario.html"&gt;El Profesor Darío&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt;    &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/04/fantasmas-de-castellano.html"&gt;Fantasmas de Castellano&lt;/a&gt;&amp;#160; &lt;/div&gt;   &lt;/li&gt; &lt;/ul&gt;  &lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;u&gt;Cuántos relatos se hicieron&lt;/u&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Por simple matemática salen 25, aunque inicialmente la meta era sacar 20.&amp;#160; Con ello logré satisfacer una meta a la que dediqué unas cuantas canas durante mis viajes, varios de los mencionados en los relatos me han contactado para agradecerme, tomar un café o inclusive para reclamarme por haber usado su apodo en la historia, también conocí nuevos amigos.&amp;#160; De todos los relatos es impactante el caso de mi amigo Jonatán Kessler, que se pronunció, se comunicó y a finales del año pasado se suicidó… que pena.&amp;#160; También la de mi padre, quien tras un año de quimioterapias finalmente falleció para dejar un gran vacío en mi vida que me ha costado asimilar.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;u&gt;Cuándo será el próximo relato&lt;/u&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;La mitad de mi vida ha sido como esta, proponerme una meta, lograrla y detenerme para no hacer las cosas de mala gana mientras la obsesión por lo novedoso pierde su filo y otras pasiones llenan su lugar.&amp;#160;&amp;#160; El libro se publicó con los veinte relatos, y anda por allí en las librerías más para satisfacer un sueño que para generar utilidades en un pueblo no dado a la lectura.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Con el tiempo, he dejado de escribir sobre esta temática, y me he concentrado en un blog bajo una línea más técnica que no deja de ser otra de mis pasiones.&amp;#160; De vez en cuando suelto algo de la poesía en formato de bolsillo pero no con el enfoque que tenían los relatos catrachos.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Cuándo saldrá el próximo relato… no es tan importante, más bien cuándo saldrá el tuyo podría tenerme más intrigado.&amp;#160; Por ahora, mi tiempo, mis viajes me han dejado en en el silencio necesario después del relato 25.&amp;#160; La página de Minas de Oro fue para despertar la comunicación entre ustedes, que son de allá, yo apenas soy un foráneo que me apasionó sus calles empedradas pero que no he podido volver a ver hace ya mucho.&amp;#160; Estos relatos se hicieron para demostrarte que hay mucho en tus historias, escribirlas debería ser una satisfacción que no puedes dejar pasar.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Y quien sabe, si con el tiempo retomo los otros cincuenta relatos que siguen allí en mi agenda.&amp;#160; Gracias por tu paciencia, tus ánimos podrían venirme bien justo ahora que cinco de las cuatro semanas que tiene un mes paso de viaje.&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;u&gt;Actualización 2010&lt;/u&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Con los viajes volvió el deseo de escribir algo más, aprovechando las ventajas de &lt;a href="http://www.facebook.com/group.php?gid=131464010203612&amp;amp;v=app_2373072738#!/group.php?gid=131464010203612"&gt;Facebook&lt;/a&gt; y la debilidad que llevamos los humanos dentro de los huesos, pasados los 35 años:&amp;#160; Me refiero a la nostalgia.&amp;#160; También &lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/04/amigos-de-siempre.html"&gt;murió Jonatán Kessler&lt;/a&gt;, víctima indirecta de la guerra de Iraq y su madre desapareció de mi escenario, lo que me deja sin la excusa de ir a visitarla a Minas de Oro y disfrutar de sus suculentos platillos.&amp;#160; Así surge una nueva etapa de 25 relatos:&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;El tesoro Xatruch son episodios concatenados con los secretos que pude conocer en la misteriosa vida de Garry Kessler, el padre de Jonatán y un hilván de foráneos que visitaban Minas de Oro desde hace muchos años… hasta este día.&lt;/p&gt;  &lt;ul&gt;   &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2010/05/tras-el-tesoro-de-florencio-xatruch-la.html"&gt;La Agenda Kessler&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;   &lt;/li&gt;    &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2010/06/tesoro-xatruch-el-paquete-bajo-las.html"&gt;El paquete bajo las gradas&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;   &lt;/li&gt; &lt;/ul&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Otras en la lógica de los primeros:&lt;/p&gt;  &lt;ul&gt;   &lt;li&gt;&lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2010/06/la-seno-nancy.html"&gt;La Seño Nancy&lt;/a&gt; &lt;/li&gt;    &lt;li&gt;&lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2010/07/cenizas-de-un-amor-ardiente.html" target="_blank"&gt;Cenizas de un amor ardiente&lt;/a&gt; &lt;/li&gt;    &lt;li&gt;&lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2010/09/tey.html" target="_blank"&gt;Tey&lt;/a&gt; &lt;/li&gt;    &lt;li&gt;&lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2011/08/espumilla.html"&gt;Espumilla&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;    &lt;li&gt;&lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2011/08/la-linea-52_12.html"&gt;La línea 52&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;    &lt;li&gt;&lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2011/08/espumilla-despues-de-la-linea-52.html"&gt;Espumilla, después de la línea 52&lt;/a&gt;&lt;/li&gt; &lt;/ul&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Y otras a las que apenas si puse la pluma de edición, aunque no son de mi creación original:&lt;/p&gt;  &lt;ul&gt;   &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2010/05/375-segundos-de-tu-ultimo-beso.html"&gt;37.5 segundos de tu último beso&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;   &lt;/li&gt;    &lt;li&gt;     &lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2010/08/estabas-alli.html" target="_blank"&gt;Estabas allí&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;   &lt;/li&gt; &lt;/ul&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25901489-1747231634134027356?l=relatoscatrachos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/feeds/1747231634134027356/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25901489&amp;postID=1747231634134027356' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/1747231634134027356'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/1747231634134027356'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/2009/03/sobre-los-relatos-catrachos.html' title='Sobre los relatos catrachos'/><author><name>______</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://www.minasdeoro.info/imgs/img2.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25901489.post-1682258328343420443</id><published>2007-07-16T16:52:00.000-06:00</published><updated>2010-06-21T04:23:16.646-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='minas de oro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='azoros'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos de escuela'/><title type='text'>La Campana</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp2.blogger.com/_TwuUlkkfshA/Rpv3iRZkMRI/AAAAAAAAAUk/KG0i9sXMMQ4/s1600-h/la+campana.gif" target="_blank"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5087932372203352338" border="0" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_TwuUlkkfshA/Rpv3iRZkMRI/AAAAAAAAAUk/KG0i9sXMMQ4/s400/la+campana.gif" /&gt;&lt;/a&gt;Las palabras de este relato son vacías, para explicarles como mi profesor nos trataba de narrar el episodio del que había sido testigo hacía unos cuantos días, en su encuentro con los espíritus chocarreros que inundaban la vieja instalación de &lt;st1:personname productid="la Escuela Evangélica." st="on"&gt;la &lt;a style="color: rgb(255,0,0); font-weight: bold" href="http://www.minasdeoro.info/fotos.php?id=141&amp;amp;catid=7" target="_blank"&gt;Escuela Evangélica&lt;/a&gt;.&lt;/st1:personname&gt;&amp;#160;&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;&lt;span&gt;-&lt;/span&gt; Y miren muchachos, les aseguro que aunque soy de Occidente, no creía en estas cosas –decía el Profesor Carmelo, con unos ademanes de acordeonista. –El Profesor Luís y yo estábamos en la dirección, haciendo las impresiones de los exámenes finales en el &lt;a style="color: rgb(255,0,0); font-weight: bold" href="http://calichehondureno.blogspot.com/2007/07/mimegrafo.html" taget="_blank"&gt;mimeógrafo &lt;/a&gt;cuando de repente…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;Sus ojos parecían volverse tan profundos, como la oscura noche que narraba. –escuchamos como pasos, abajo en el pasillo, y unos &lt;a style="color: rgb(255,0,0); font-weight: bold" href="http://calichehondureno.blogspot.com/2007/07/aruidos.html" taget="_blank"&gt;aruñidos&lt;/a&gt; en el piso.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-indent: -18pt; margin-left: 36pt" class="MsoNormal" align="justify"&gt;- &lt;span style="font-style: italic"&gt;Detenete Ramón-&lt;/span&gt; le dije -&lt;span style="font-style: italic"&gt;¿estás oyendo lo mismo que yo?&lt;/span&gt; –luego narró como éste en un rincón, encogido de hombros, con ojos grandes como huevos estrellados intentaba despertar de la pesadilla.     &lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-indent: -18pt; margin-left: 36pt" class="MsoNormal" align="justify"&gt;- y mientras tratábamos de encontrar explicación alguna, pudimos escuchar como las gradas de madera crujían ante los pasos que cada día se acercaban. Estuvimos en la intención de tirarnos por la ventana a la ventura de la oscuridad, pero era demasiado tarde, se escuchaba como que bajaban y subían las gradas y el sonido de las uñas era inconfundible…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;Nuestros &lt;a style="color: rgb(255,0,0); font-weight: bold" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Esf%C3%ADnter" taget="_blank"&gt;esfínteres &lt;/a&gt;saltaron al escuchar de pronto el grave “Dong!, Dong!” de la campana, y el &lt;a href="http://calichehondureno.blogspot.com/2007/07/aruidos.html" taget="_blank"&gt;aruñado &lt;/a&gt;en todo el pasillo y gradas… les aseguro que los exámenes quedaron tirados en la dirección ante la carrera que no esperó a nuestra prisa, solo de contarlo se me erizan los cabellos...&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="text-align: center" align="justify"&gt;- 0 -    &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;… Era una noche fría de esas en &lt;a style="color: rgb(255,0,0); font-weight: bold" href="http://www.minasdeoro.info/" taget="_blank"&gt;Minas de Oro&lt;/a&gt;, cuando no había cancha para exhibir los tullidos cuerpos en un partido de Basket y asumir volver locas a las internas que desfilaban en la pasarela por el otro costado&lt;st1:personname productid="la cancha.  Tampoco" st="on"&gt;. &lt;span&gt;&lt;/span&gt;Tampoco&lt;/st1:personname&gt; pudimos ganar la votación por cinco contra cuatro en la elección de ver televisión en el cable local de apenas tres canales, por lo que de nada sirvió haber monitoreado a Pil, un chico que era nuestro cómplice de televisión ajena y que solamente sabía distinguir novelas, pichingos y &lt;a href="http://calichehondureno.blogspot.com/2007/07/hormiguillo.html" taget="_blank"&gt;hormiguillo&lt;/a&gt;. &lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;Así que las toneladas de aburrimiento nos desesperaron, luego que &lt;span style="color: rgb(255,0,0); font-weight: bold"&gt;Tulio &lt;/span&gt;puso la luz y las señoras se dedicaron a ver su novela.&lt;span&gt; &lt;/span&gt;De pronto, ese instinto inalámbrico, más agudo que el del &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Manuel_Zelaya" taget="_blank"&gt;Señor Presidente&lt;/a&gt; no hizo distinguir que la vieja escuela tenía luces encendidas en la dirección, por lo que decidimos investigar que pasaba. &lt;span&gt;&lt;/span&gt;Fueron solo dos &lt;a href="http://calichehondureno.blogspot.com/2007/04/gas.html" taget="_blank"&gt;gases &lt;/a&gt;para saltar la vencida cerca, ni idea por donde entraron los dos canes, así que éramos por todos cinco: mis dos hermanos, una perra pastor alemán color amarillo y una perra negra ahumado que siempre andaba cubierta de aceite quemado para matar una extraña sarna llamada &lt;a style="color: rgb(255,0,0); font-weight: bold" href="http://calichehondureno.blogspot.com/2007/07/karate.html" taget="_blank"&gt;“karate”&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;Sigilosamente entramos a la escuela, disfrutando un híbrido entre “&lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/The_A-Team" taget="_blank"&gt;The A Team&lt;/a&gt;” y “&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/G.I._Joe" taget="_blank"&gt;G.I. Joe&lt;/a&gt;” y aunque tratamos de no hacer ruido los aruñidos de nuestros canes silbaban en el silencio y los zapatos nuevos de zuela de Rodulfo chillaban como si estuvieran masticando hule. &lt;span&gt;&lt;/span&gt;Luego subimos las gradas y pasamos por donde estaba la legendaria campana de &lt;a href="http://www.minasdeoro.info/historias.php?id=L0686104456" taget="_blank"&gt;El Malcotal&lt;/a&gt;, pudimos ver a los profesores Carmelo y Luís, que se torcían tripas en una esquina como asustados de que les fueran a robar los exámenes.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;Bajamos las gradas llenos de aburrimiento, con los perros hasta llegar al descanso. &lt;span&gt;&lt;/span&gt;Allí mi hermano intentó decirnos algo en clave que no pudimos entender pues lo decía en medio de una risa ahogada.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-indent: -18pt; color: rgb(255,0,0); margin-left: 36pt; font-weight: bold" class="MsoNormal" align="justify"&gt;-Sal… despupusa… que voy… a ja. Ha ha, pa na…&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-indent: -18pt; margin-left: 36pt" class="MsoNormal" align="justify"&gt;-Qué? -le dijimos, luego repitió lo mismo pero en un Morse más antiguo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;El signo de interrogación desapareció de pronto, cuando nuestros mismos corazones tronaron de sorpresa.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;-Dong!, Dong!, - sonó grave la &lt;a href="http://www.minasdeoro.info/fotos.php?id=90&amp;amp;catid=1" taget="_blank"&gt;campana &lt;/a&gt;al tiempo que salimos descolgados por las gradas como llevados por el eco que retumbaba entre nuestros tropezones y caídas, los perros rayaban el mosaico con sus uñas tratando de alcanzar la puerta.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;Finalmente terminamos en nuestro cuartel, muertos de risa y satisfechos de haber terminado con nuestro aburrimiento.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;Cuando el profesor lo contaba, las carcajadas sonaban hondo en mi esófago, ante la inconsistencia de sus profundos principios por los espíritus chocarreros y mi rutinaria ambición a tocar la campana a la hora de recreo. &lt;span&gt;&lt;/span&gt;No se si me creyó, o lo consideró una insinuación por agredir su clase, aspecto por el que siento mucha pena y donde esté, asumo que tras veinte años debe haber convertido esa leyenda en realidad en algún lugar de &lt;a href="http://www.minasdeoro.info/fotostur.php?catid=17" taget="_blank"&gt;Santa Bárbara&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;Original de &lt;a href="http://www.minasdeoro.info/fotos.php?id=fe06157133316&amp;amp;catid=9" taget="_blank"&gt;Otoniel Alvarez&lt;/a&gt;, editado por Golgi Alvarez. &lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25901489-1682258328343420443?l=relatoscatrachos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/feeds/1682258328343420443/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25901489&amp;postID=1682258328343420443' title='8 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/1682258328343420443'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/1682258328343420443'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/2007/07/la-campana.html' title='La Campana'/><author><name>______</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://www.minasdeoro.info/imgs/img2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_TwuUlkkfshA/Rpv3iRZkMRI/AAAAAAAAAUk/KG0i9sXMMQ4/s72-c/la+campana.gif' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25901489.post-4455235967975856305</id><published>2007-07-03T16:40:00.001-06:00</published><updated>2010-06-21T04:22:15.106-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='honduras'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='leyendas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos de escuela'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Instituto Evangélico'/><title type='text'>El piano que sonaba solo</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.minasdeoro.info/banners/el-piano-que-sonaba-solo.gif"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; width: 175px; float: left; cursor: pointer" border="0" alt="" src="http://www.minasdeoro.info/banners/el-piano-que-sonaba-solo.gif" /&gt;&lt;/a&gt;Eran las 12 del medio día, caminé con mi tía a la acostumbrada lección de piano; sus manos me apretaban firmemente mientras pasábamos por la esquina de la dirección donde los internos del &lt;a href="http://calichehondureno.blogspot.com/2007/07/iemo.html"&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0); font-weight: bold"&gt;Instituto Evangélico&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; descansaban sus vistas.&lt;span&gt; &lt;/span&gt;Aunque en el fondo ella sabía que los piropos eran para sus dotes, que a partir de una cintura de abeja exageraban hacia arriba hasta culminar con un lindo rostro que hacía suspirar los alumnos en sus labios cuando impartía la clase de flauta.&lt;span&gt; &lt;/span&gt;Ese día sus lecciones&lt;span&gt; &lt;/span&gt;se le iban a olvidar, luego de pasar uno de los momentos más impactantes de su estancia en &lt;a href="http://www.minasdeoro.info"&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0); font-weight: bold"&gt;Minas de Oro&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. &lt;/p&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;   &lt;br /&gt;Entramos por el portón cercano a la tiendita y bajamos frente a las solitarias aulas que desesperaban por la jornada de la tarde; la sala de piano estaba contiguo a la biblioteca, y más parecía una bodega donde almacenaban pupitres sobrantes; dentro estaba el desafinado piano que usábamos los externos con valor de seguir las pisadas de &lt;st1:personname st="on" productid="la Seño Margarita"&gt;la &lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/04/la-seo.html"&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0); font-weight: bold"&gt;Seño Margarita&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/st1:personname&gt; y al menos una hora por día nos encerrábamos en ese espacio para engañarnos por nuestra propia cuenta.&lt;span&gt; &lt;/span&gt;Abrimos la puerta, adentro se sentía el olor a mariposa muerta, caminé de frente mientras las empolvadas sillas se arrimaban a los paletones de mi falda y perfilaban las curvas de mi tía quien debía hacer malabares con su figura para pasar entre las estrechas filas.&lt;o:p&gt;    &lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;/o:p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;Al fondo, como caja musical algún practicante &lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/04/piano-y-futbol.html"&gt;tocaba el piano&lt;/a&gt;, las notas parecían salir desesperadas por las rendijas del encierro, era aquella canción llamada &lt;span style="font-style: italic; color: rgb(255,0,0); font-weight: bold"&gt;“Estude”&lt;/span&gt;, del segundo nivel de &lt;a href="http://www.minasdeoro.info/fotos.php?id=316&amp;amp;catid=cf0615185748"&gt;&lt;span style="font-weight: bold"&gt;John Thompson&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; y sonaba bien aunque de vez en cuando rechinaba horrible el do central que nunca afinó &lt;span style="font-weight: bold"&gt;Don &lt;a href="http://www.minasdeoro.info/fotos.php?id=fe06151102842&amp;amp;catid=cf0615185748"&gt;Wyatt&lt;/a&gt;&lt;/span&gt; en excusa de la gotera diluviana.&lt;span&gt;      &lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;Cuando llegamos a la puerta, mi corazón explotó como mortero en feria, de pronto sentí que todo se volvía oscuro y unas chispas me cruzaron por el frente como &lt;a href="http://calichehondureno.blogspot.com/2007/07/carbunclo.html"&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0); font-weight: bold"&gt;carbunclos &lt;/span&gt;&lt;/a&gt;de las minas de &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Ojojona"&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0); font-weight: bold"&gt;Ojojona&lt;/span&gt;.&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/a&gt;No era mi imaginación, el candado mordía la aldaba de la puerta y mientras más nos acercábamos, más fuerte sonaba adentro, para colmo el tintineo andante pasaba a sonar sepulcrales notas graves.&lt;span&gt; &lt;/span&gt;Traté de retroceder pero mi tía me detuvo, ella estaba más petrificada y sus ojos grandes me veían, ambas recordábamos aquel escenario de la novela en moda, en que un piano sonaba solo como si la estuviera tocando una abuela a quien asesinaron por la herencia maldita.&lt;o:p&gt;    &lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;/o:p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;Para ese momento las manos de mi tía estaban sudadas y me sostenían por los brazos, intenté escabullirme pero su fuerza me lo impidió, y mientras nos atropellábamos entre las sillas, se me cayeron dos cuadernos, los colores y el sacapuntas que fue a parar a una esquina del salón.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;–&lt;span style="color: rgb(255,0,0); font-weight: bold"&gt;Ay, tía, no me deje!&lt;/span&gt;. –le dije, mientras las piernas se me ablandaban y me llegaban unos grandes deseos de orinar.&lt;span&gt; &lt;/span&gt;No se debió escuchar, más pareció un balbuceo infantil que se ahogó en las graves notas que parecían bajar una octava más con irónicos sonidos medievales de parejas danzando adentro del salón, todos con sus pelucas falsas que parecían hinchar la puerta en la intención de explotar.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Mi tía corrió a la salida, su desesperación por abrir el llavín se transformaba en mi dolor de huesos mientras desajustada, debajo de pupitres buscaba mis cuadernos, el angular metálico de las sillas me golpeó el occipital dos veces y el filo me hizo una ralladura en el omóplato que me rompió el uniforme mientras sentía como si &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Jason_Voorhees"&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0); font-weight: bold"&gt;Jason &lt;/span&gt;&lt;/a&gt;estuviera subido sobre los pupitres buscando perforarme &lt;st1:personname st="on" productid="la espalda.  Mientras"&gt;la espalda.&lt;span&gt; &lt;/span&gt;Mientras&lt;/st1:personname&gt; recuperaba un libro se me caían dos más, dejé botados los marcadores y el sacapuntas, hubiera dejado allí los cuadernos de no haber sido excesivamente temerosa de los castigos de &lt;st1:personname st="on" productid="la profesora Suyapa Perdomo."&gt;la profesora &lt;span style="color: rgb(255,0,0); font-weight: bold"&gt;Suyapa Perdomo&lt;/span&gt;.&lt;/st1:personname&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;Finalmente salí, mis suelas se resbalaban en el mosaico como &lt;a href="http://calichehondureno.blogspot.com/2007/07/guapinoles.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold"&gt;guapinoles&lt;/span&gt;, &lt;/a&gt;perseguí a mi tía por todo el andén que salía a la cancha, sin el valor de volver la mirada hacia atrás donde el ruidoso piano parecía tocarme las pantorrillas en esa sección del arpegio, cuando las semicorcheas le peinan el bigote a &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Manuel_Zelaya"&gt;&lt;span style="font-weight: bold"&gt;Mel Zelaya&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;o:p&gt;- o - &lt;/o:p&gt;   &lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-weight: bold" class="MsoNormal" align="justify"&gt;Luego de tocar el piano media hora por resignación, después de dos horas de esperar, maldecir y gritar, finalmente alguien llegó y me abrió la puerta, un gracioso me había puesto el candado por fuera.&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25901489-4455235967975856305?l=relatoscatrachos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/feeds/4455235967975856305/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25901489&amp;postID=4455235967975856305' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/4455235967975856305'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/4455235967975856305'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/2007/07/el-piano-que-sonaba-solo.html' title='El piano que sonaba solo'/><author><name>______</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25901489.post-681330593607166017</id><published>2007-06-11T20:52:00.000-06:00</published><updated>2010-06-21T04:21:24.159-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='honduras'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amistades'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='migrantes'/><title type='text'>La novena quimio</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; width: 175px; float: left; cursor: pointer" border="0" alt="" src="http://www.minasdeoro.info/banners/la-novena-quimio.gif" /&gt;Ese día, en el aeropuerto debimos llevarlo en una indolente silla de ruedas, su mirada triste denotaba un envejecimiento al que fue sometido durante tres semanas, su abrazo me partió el alma, acostumbrado a apretones de oso con los que me suspendía hasta cincuenta centímetros y me daba media vuelta en tiovivo.&lt;span&gt; &lt;/span&gt;En esta ocasión apenas me acercó a su cuerpo, me apretó los omóplatos con las manos y resquebrajó un suspiro lleno de una esperanza lejana.&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;    &lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0); font-weight: bold"&gt;- nos volveremos a ver&lt;/span&gt;, -dijo.&lt;o:p&gt;     &lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;/o:p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;Todo sucedió de repente, un día, despertó convulsionando; su brazo y pierna izquierdos contraídos como aquel fusil 22 y la señal en su rostro aparentando sugerir un derrame facial.&lt;span&gt; &lt;/span&gt;Mi hermana con la ayuda de un taxista lo cargó en hombros al hospital evangélico de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Siguatepeque" target="_blank"&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0); font-weight: bold"&gt;Siguatepeque&lt;/span&gt;, &lt;/a&gt;donde lo mantuvieron controlado durante tres semanas, tiempo durante el cual perdió el control nervioso sobre sus piernas.&lt;o:p&gt;     &lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;/o:p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0); font-weight: bold"&gt;Puedo levantar las piernas&lt;/span&gt;, -me dijo. Pero cuando pongo la planta del pie siento un hormigueo como si se me hubieran dormido, que me ablanda las rodillas.&lt;o:p&gt;     &lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;/o:p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;Fue un tumor cerebral que atacó su cerebro, a sus setenta y ocho años recordó entonces que cuando era joven sufrió de &lt;span style="color: rgb(255,0,0); font-weight: bold"&gt;mano seca&lt;/span&gt;, también mencionó ciertos adormecimientos que le venían de vez en cuando, y una serie de chispas que veía en algunos días en que el equilibrio parecía abandonarlo.&lt;span&gt; &lt;/span&gt;Sin embargo vivió con esto toda su vida, su fortaleza al remolcar una vaca, herrar un ternero o cargar un quintal de mezcal nunca le permitió distraerse ante la amenaza latente que estaba en su cerebro; luego los veinte años que estuvo en Estados Unidos, con un “social security” que controlaba sus triglicéridos y la facilidad de trabajos livianos durmieron la amenaza hasta que retornó a las tierras tropicales, donde se come frijoles normales y se va al médico solo de emergencia.&lt;o:p&gt;     &lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;/o:p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;Pocas veces en la vida te imaginas que el tiempo de estar con tu padre se acortará en un suspiro, cada recuerdo de sus abrazos te repican profundo ante la posibilidad de que se adelante en el viaje al que nadie tiene escapatoria.&lt;span&gt; &lt;/span&gt;Quizá la sensación de haberlo disfrutado los pocos momentos que estuvo cerca y los muchos que estuvo presente en la distancia produce una tranquilidad por las decisiones del creador, y aunque existe la posibilidad de que deba esperarnos por más tiempo, aspiras su recuperación con toda convicción.&lt;o:p&gt;     &lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;/o:p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;La vida es así de corta, parece que fuera ayer cuando me enseñó a dividir por dos cifras, cuando me enseñó a nadar en la &lt;span style="color: rgb(255,0,0); font-weight: bold"&gt;posa redonda&lt;/span&gt;, cuando me dio los veinte centavos para &lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/04/plinio.html"&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0); font-weight: bold"&gt;Plinio&lt;/span&gt;, &lt;/a&gt;cuando ambos lloramos en silencio ante el escenario de los doce años del &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Fuerzas_Populares_de_Liberaci%C3%B3n_%22Farabundo_Mart%C3%AD%22"&gt;Farabundo Martí&lt;/a&gt;, puedo recordar tan fresco ese día, partiendo serpientes luego de diez años de haber salido, llegamos a la casa donde habíamos nacido, con los matapalo comiéndose las palmeras.&lt;span&gt; &lt;/span&gt;Puedo agradecerle esos momentos en que nos sentamos sobre una piedra, en la colina de &lt;a href="http://calichehondureno.blogspot.com/2007/06/zatoca.html"&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0); font-weight: bold"&gt;Zatoca&lt;/span&gt;, &lt;/a&gt;en el norte de El Salvador; un par de tortillas gordas como gustan a los guanacos, huevo picado, frijoles chilipucos y cuajada salada en terrón al engaño de nuestra hambre, mientras por dos días se dedicó a mostrarme cada lindero de las propiedades a un pausado ritmo que cada medio kilómetro se detenía en las historias de siempre; &lt;span style="color: rgb(255,0,0); font-weight: bold"&gt;el &lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/04/el-sacalenguas.html"&gt;sacalenguas&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/04/el-sacalenguas.html"&gt; &lt;/a&gt;en el barranco, &lt;span style="color: rgb(255,0,0); font-weight: bold"&gt;la Chilica&lt;/span&gt; en los encuentros, la vasija del rincón de judas, el zorrillo que le orinó &lt;st1:personname productid="la cara.  Podría" st="on"&gt;la cara.&lt;span&gt; &lt;/span&gt;Podría&lt;/st1:personname&gt; volver a contármelas mil veces, igual las disfrutaría como la primera vez; fue así como me heredó la tradición de contar historias en prosa con dos de cada tres renglones en el mismo cruel humor de sus carcajadas.&lt;o:p&gt;     &lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;/o:p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;Por ahora, guardo cada una de sus historias en lo profundo de mi alma, eventualmente le mando un correo electrónico que posiblemente le leen, aunque seguramente se lo traducen a lo que creen que él desea oír ante el desconocimiento de nuestro estilo de confianza al que un día llegamos.&lt;span&gt; &lt;/span&gt;No es posible hablarle, si lo hiciera, el buen humor que me enseñó me llevaría a decirle las cosas en la única forma en que hablamos siempre, en prosa cruel.&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;- &lt;span style="color: rgb(255,0,0); font-weight: bold"&gt;hola señor, cuénteme porqué no le cortan la cabeza&lt;/span&gt;.&lt;span&gt; &lt;/span&gt;- Luego nos echaríamos una carcajada tal como aquel día en el parque, cuando me lo dijo de igual forma.&lt;span&gt; &lt;/span&gt;– Usted tan debilucho, cómo se deja alcanzar de esos tullidos compañeros, no parece que hubiera alcanzado un ternero de tres días de nacido.&lt;o:p&gt;     &lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;/o:p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;Mientras él, espera a ver que decide nuestro hacedor, yo espero darle un abrazo más.&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;Es terrible la impotencia, la distancia y la espera que pase la novena quimioterapia.    &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold"&gt;---Actualización--- Julio 2007&lt;/span&gt;     &lt;br /&gt;Esta semana regresó luego de 9 meses en Estados Unidos, no perdió el pelo con las quimios, está sano y con el buen humor de disfrutar sus días aquí en Siguatepeque, Honduras... gracias por sus oraciones. &lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25901489-681330593607166017?l=relatoscatrachos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/feeds/681330593607166017/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25901489&amp;postID=681330593607166017' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/681330593607166017'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/681330593607166017'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/2007/06/la-novena-quimio.html' title='La novena quimio'/><author><name>______</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://www.minasdeoro.info/imgs/img2.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25901489.post-3358901151045443171</id><published>2007-05-08T19:57:00.000-06:00</published><updated>2010-06-21T04:20:42.627-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cartitas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='honduras'/><title type='text'>Un amor prohibido</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5062374592480529618" border="0" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_TwuUlkkfshA/RkEq3sjDzNI/AAAAAAAAAP4/1g2xVz8x9K8/s400/un+amor+prohibido.gif" /&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;El presente relato no intenta en ninguna manera justificar un comportamiento extraño, mucho menos encontrar el hilo de un argumento deductivo de lo que sucedió, eso se lo dejo a quienes llegan al final del escrito con la sorpresa del morbo y el gesto de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Garfield" target="_blank"&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0); font-weight: bold"&gt;Garfield &lt;/span&gt;&lt;/a&gt;en ojos a media pantorrilla. Pero debo reconocer que estos pocos hilvanes de lo acontecido reflejan la intensidad de un asunto que un día cambió la mitad de mi existencia, de mis planes, de mi vida y hasta este momento no me puede dejar tranquilo porque siento una extraña sensación de dolor de huesos por la noche, si, de ese que viene desde el alma y que crispa las lágrimas en un nudo a la garganta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;Nunca la busqué, y sin embargo una noche de sonrisas, la miré de perfil, rostro hermoso dibujado con &lt;span style="color: rgb(255,0,0); font-weight: bold"&gt;curvas francesas&lt;/span&gt; de la frente a la nariz, luego en plantilla número diez sus labios carnosos humedecían el trazo para cerrar con una suave barbilla a mano alzada, más abajo firmes espirales caligrafiaban una larga cabellera distractora del resto de su silueta; así estaba de entretenido cuando me miró con el pie de la ceja y me dijo:     &lt;br /&gt;&lt;i style="color: rgb(255,0,0); font-weight: bold"&gt;-¿y estás casado?&lt;/i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;De allí en adelante no pude pensar más en el broche que puso a mi corazón, que luego a las tres semanas se &lt;span&gt;&lt;/span&gt;confirmó en un papelito azul, con una despeinada palmera dibujada en grafito y esa frase que me hacía sentir mariposas en el estómago.&lt;span&gt; &lt;/span&gt;Ya no podía pensar, ni dormir; sus húmedos besos y sus apasionados ojos cerrados me desesperaban, me dormían y me despertaban con intensas carcajadas ante mis chistes mal contados, pero que hacían agradable la matutina carrera en el espanto de palomas frente a la catedral del parque central.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Esa sensación no la deben haber sentido todos, pues la palabra matrimonio es confusa entre si va, si viene, si ata o si libera.&lt;span&gt; &lt;/span&gt;Lo cierto es que su dulce y agradable compañía desordenaba el ciclo de soledad al que estaba acostumbrado y me revolvía los sentimientos cada vez que me decía, quizá simples palabras, pero con un fuerte martilleo en el alma mal acostumbrada a amar una sola vez.&lt;o:p&gt;     &lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;/o:p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;Era prohibido, para todos los que me recomendaban las evidencias que los amores habían dejado en sus vidas, tal como mi jefe quien con literales ojos de sapo borracho me lo dijo el primer día. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0); font-weight: bold"&gt;– Es &lt;a href="http://calichehondureno.blogspot.com/2007/05/penqueado.html" target="_blank"&gt;penqueado&lt;/a&gt;, pero usted sabe lo que hace.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Aquel amor era prohibido también para quienes conocían la rutina de mi vida, limitada a tempranos arribos a casa, donde hundido en un sillón dormía como oso mientras la televisión arrullaba mi cansancio y el sofocante sudor de la esponja revolvía los recuerdos de las faenas del día tras pelear contra albañiles y fontaneros.&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0); font-weight: bold"&gt;–Es cosa tuya me dijeron.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;o:p&gt;     &lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;/o:p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;No estoy seguro que pasó, si intento analizar cada una de esas &lt;a href="http://www.minasdeoro.info/fotos.php?id=339&amp;amp;catid=cf0611692826" target="_blank"&gt;evidencias &lt;/a&gt;solo me demuestran que el mundo no está listo para tolerar un amor entregado con toda intensidad en la mitad de un año bisiesto, limitados a ver la vida de los otros en base a las experiencias propias o cercanas; aún presiento que pretenden prohibir las decisiones que nacen de lo que el corazón espontáneo mueve.&lt;span&gt; &lt;/span&gt;Caminar por una solitaria calle de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Tegucigalpa" target="_blank"&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0); font-weight: bold"&gt;Tegucigalpa&lt;/span&gt;, &lt;/a&gt;besar esos labios un &lt;span style="color: rgb(255,0,0); font-weight: bold"&gt;tres de octubre&lt;/span&gt; e irse a la casa sin un remordimiento por la decisión requiere un poco más que botar prejuicios; abrazar a esa chica en el lago de Yojoa una vez, repetirlo a los dos meses, al año y a los cinco años sin sentir que la decisión fue errada es creer en el amor prohibido. Sostenerlo por mucho tiempo, es más interesante, cada segundo se vuelve memorable en un escape de semana santa mientras me toma las manos y se aprieta fuertemente en mi pecho hasta alimentar su alma con los latidos cómplices de ese eco melodioso.     &lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;    &lt;br /&gt;A la vez, vivo entregado a ese juego, dos polluelos y diez años de matrimonio me han demostrado que el mundo no está listo para aceptar un amor que cada día se vuelve más emocionante; me lo certifican dos ojos que miran hasta la profundidad del universo cada noche, cuando luego de mi rutina loca por cambiar el mundo acudo a ese amor, sueno el portón para revolver el avispero de los pequeñines, los correteo y los acuesto con la doble intención de dedicar el resto de mi día a amar como la primera vez, a la misma chica del prohibido amor, a quien escogí &lt;span&gt;&lt;/span&gt;y con quien me volvería a casar de nuevo, como la primera y única vez que lo he hecho.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;Lastimosamente el botón final de este vestido requiere una segunda lectura para hacernos meditar más en las buenas decisiones, que no es malo tomar. &lt;/p&gt;  &lt;p style="color: rgb(255,0,0); font-weight: bold" class="MsoNormal" align="justify"&gt;Suele ser prohibido amar de verdad.&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25901489-3358901151045443171?l=relatoscatrachos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/feeds/3358901151045443171/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25901489&amp;postID=3358901151045443171' title='16 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/3358901151045443171'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/3358901151045443171'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/2007/05/un-amor-prohibido.html' title='Un amor prohibido'/><author><name>______</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://www.minasdeoro.info/imgs/img2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_TwuUlkkfshA/RkEq3sjDzNI/AAAAAAAAAP4/1g2xVz8x9K8/s72-c/un+amor+prohibido.gif' height='72' width='72'/><thr:total>16</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25901489.post-3686605996008170892</id><published>2007-03-21T14:51:00.001-06:00</published><updated>2010-06-22T13:52:20.952-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='minas de oro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='honduras'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='azoros'/><title type='text'>Una Chancha Normal</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;tr&gt;&lt;td&gt;&lt;img style="display: inline; margin-left: 0px; margin-right: 0px" height="350" src="http://www.minasdeoro.info/banners/cerdo.gif" width="175" align="left" /&gt;&lt;/td&gt; &lt;td&gt;    &lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: tahoma"&gt;Era tan normal cargar un balde de maíz a las cuatro de la mañana en aquellos tiempos, el molino estaba al inicio de la cuesta de El &lt;a href="http://calichehondureno.blogspot.com/2007/04/el-calvario.html" target="_blank"&gt;Calvario&lt;/a&gt;, justo frente a la casa de &lt;a href="http://calichehondureno.blogspot.com/2007/04/neida-sandoval.html" target="_blank"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Neida Sandoval&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;; con la compañía de foco de mano y un par de vecinas se solventaba la ausencia de energía eléctrica en los obscuros empedrados. A lo lejos, el motor Diessel irritaba con su gruñido de camión, tan normal que cuando se arruinaba los vecinos sufrían desvelos por su silencio y gastritis por las tortillas tardías. Afuera la fila era corta, pero desesperante en el lodo a ras de tobillo y el constante &lt;a href="http://calichehondureno.blogspot.com/2007/04/machuqueo.html" target="_blank"&gt;machuqueo &lt;/a&gt;de chancletas de hule, de esas que usaba &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;condorito&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt; &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td colspan="2"&gt;    &lt;div align="justify"&gt;     &lt;div align="justify"&gt;       &lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;        &lt;div align="justify"&gt;         &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: tahoma"&gt;&lt;st1:personname productid="la sufrimos.  Dichosos" st="on"&gt;Luego de un par de empujones, oler enaguas no bañadas y un insulto recíproco, se lograba llegar hasta la bandeja, donde había que amenazar al anterior en su intento de robar dos &lt;a href="http://calichehondureno.blogspot.com/2007/04/pegoste.html" target="_blank"&gt;pegostes &lt;/a&gt;de masa; acto seguido arriesgar los dedos entre filosas cuchillas centrípetas que vomitaban por sus bordes la masa, y sobre todo el imprescindible rezo al creador, que no apareciera una moneda dentro de la masa…               &lt;br /&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: tahoma"&gt;&lt;st1:personname productid="la sufrimos.  Dichosos" st="on"&gt;Todo era &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;tan normal&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;, y se repetía cada día del año. Esa mañana dejé a mis cuatro hijos durmiendo al canto de los gallos y el ronroneo de gatos que se cobijaban entre sus costillas; doña Moncha y Carmela me dejaron así que debí ir por mi riesgo, apenas si las encontré por donde &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Doña Elia&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;, ya venían de regreso con mentirosas sonrisas de pesar.               &lt;br /&gt;              &lt;br /&gt;Muy normal, de regreso, decidí tomar el atajo, doblé en la esquina de &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Don Tavo San Martín&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;; la madrugada estaba para matar &lt;a href="http://calichehondureno.blogspot.com/2007/04/guaco.html" target="_blank"&gt;guacos&lt;/a&gt;, apenas si se escuchaban gallos cantando y un par de lechuzas cazando pollos en ayunas; frente a la casa de la &lt;a href="http://minasdeoro.info/fotos.php?id=fe06192115416&amp;amp;catid=9" target="_blank"&gt;Profesora Lilí&lt;/a&gt; aceleré el paso mientras pasaba por el lugar más tenebroso del recorrido. De repente, pude escuchar gruñidos extraños, que salían del callejón que iba hacia la pesa, sacudí la lámpara buscando el animal, en el miedo de repetir los tropezones sobre vacas dormidas en el campo de &lt;a href="http://minasdeoro.info/fotos.php?id=250&amp;amp;catid=cf0615185748" target="_blank"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;La Trinidad&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;.               &lt;br /&gt;              &lt;br /&gt;La luz se reflejó en dos ojos brillantes en la frente de un animal de tamaño navideño que caminaba lentamente; me restregué las pestañas con un dedo masoso, y allí estaba, en medio de la calle, mirándome de forma retadora; caminé lentamente arrastrando los pies en busca de una piedra razonable, pero no la hubo. Vadeé hacia la derecha, y la chancha hizo lo mismo, luego hacia la izquierda y el animal me volvió a acechar; dos lágrimas bajaron por mi mejilla como pingüinos, mientras mi corazón retumbaba al ritmo de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Rayuela" target="_blank"&gt;rayuela &lt;/a&gt;en recreo. Finalmente tomé valor y decidí acercarme, arriesgando el balde de masa al frente; en ese mismo momento estoy segura que reconocí los ojos de un vecino del barrio &lt;a href="http://calichehondureno.blogspot.com/2007/04/los-clix.html" target="_blank"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Los Cálix&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;, creo, pestañas grandes, pupila disparada y las cejas inconfundibles que casi se cerraban en una. Lo reprendí por su nombre, aruñando medio capítulo bíblico y pasé de lado al son de arpegios de ligero andante mientras la chancha me miraba con el enojo y tristeza de alguien a quien su mujer lo dejó por otro hombre.               &lt;br /&gt;              &lt;br /&gt;Después de eso caminé de espaldas, con el foco alumbrándole las pupilas café amarillo, mientras mis talones tropezaban con los caliches del camino. &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Zas!&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; Sentí que alguien me tocó la espalda, volví la luz para ver quien era, pero no había nadie en toda la oscura callejuela, solo la puerta de &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;strong&gt;Doña Teodosa&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; cayéndose y una mariposa de noche volando por la otra orilla. En la desesperación volví la luz hacia la chancha y esta también había desaparecido, sentí deseos de orinar con esa sensación de los exámenes sorpresa del &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Profesor Carmelo&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;; luego un terrible gruñido sonó a mi costado tan fuerte como a medio metro, el salto fue impresionante y el &lt;a href="http://calichehondureno.blogspot.com/2007/04/gas.html" target="_blank"&gt;gas&lt;/a&gt; también; no fue necesario otro versículo bíblico, tomé el balde en el pecho y solté en desesperada carrera hacia la casa, me dio pesar dejar una chancleta en el camino y las mañanas de frío me remuerden los dos tercios de uña que le regalé a una piedra.               &lt;br /&gt;              &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;…ir al molino era tan normal como vivir en Minas de Oro&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;. &lt;/st1:personname&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;       &lt;/div&gt;     &lt;/div&gt;   &lt;/div&gt; &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;/div&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25901489-3686605996008170892?l=relatoscatrachos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/feeds/3686605996008170892/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25901489&amp;postID=3686605996008170892' title='9 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/3686605996008170892'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/3686605996008170892'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/2007/03/una-chancha-normal.html' title='Una Chancha Normal'/><author><name>______</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://www.minasdeoro.info/imgs/img2.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25901489.post-3159921041046355869</id><published>2007-03-14T19:58:00.000-06:00</published><updated>2007-07-09T17:57:23.214-06:00</updated><title type='text'>Propuestas para el siguiente relato</title><content type='html'>Hola, luego me ha regresado la etapa de viajar... otra vez y tiempo para escribir en los solitarios hoteles.&lt;br /&gt;Tengo varias propuestas de relatos, pero no se por cual decidirme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;les propongo la lista, y ustedes sugieran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;strong&gt;1. El día de una interna.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; (Para locos por las historias románticas del IEMO)&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 255);"&gt;&lt;strong&gt;2. La dimensión de un amor prohibido&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; (sin comentarios)&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 153, 0);"&gt;3. La Chancha de los patones&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; (Azoro de minas de oro, de un hombre que se convertía en chancha, para los que algún día fueron al molino con una paila de maíz y quince centavos)&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;4. La penúltima quimio&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; (Espero que mi padre la soporte)&lt;br /&gt;&lt;a onmouseover="window.status='http://www.skype.com';return true;" onmouseout="window.status=' ';return true;" href="http://www.kqzyfj.com/qq83cy63y5LOPRNVVSLNMQSSONM" target="_blank"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25901489-3159921041046355869?l=relatoscatrachos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/feeds/3159921041046355869/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25901489&amp;postID=3159921041046355869' title='8 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/3159921041046355869'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/3159921041046355869'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/2007/03/propuestas-para-el-siguiente-relato.html' title='Propuestas para el siguiente relato'/><author><name>______</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://www.minasdeoro.info/imgs/img2.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25901489.post-593431723986665577</id><published>2007-01-26T09:28:00.000-06:00</published><updated>2011-07-27T09:38:20.587-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='honduras'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tecnofobia'/><title type='text'>De Taxistas</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;tr&gt;&lt;td&gt;&lt;img style="display: inline; margin-left: 0px; margin-right: 0px" align="left" src="http://www.minasdeoro.info/banners/de-taxistas.gif" width="175" height="350" /&gt;&lt;/td&gt; &lt;td&gt;    &lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: tahoma"&gt;Fue una noche oscura, de grillos a la orilla de la quebrada y zarigüeyas saliendo de las alcantarillas; con las pantorrillas remembrando la &lt;a href="http://calichehondureno.blogspot.com/2007/04/potra.html" target="_blank"&gt;potra&lt;/a&gt;, caminé dos cuadras pues mi auto se había rifado un beso con una moto de pizzas justo a los veintinueve minutos de la garantía. Hice señas a un solitario taxista, blanco como es de esperar, ruidoso como la mayoría; regateé los cinco pesos de la tolerancia y le pedí me llevara hasta mi barrio.         &lt;br /&gt;El taxista era corpulento, un poco encorvado de conducir, quijada de mango mechudo, tenía un bigote de gusano ajusticiándole la nariz y platicador como pocos pero con una canción conocida: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt; &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td colspan="2"&gt;    &lt;div align="justify"&gt;     &lt;div align="justify"&gt;       &lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;        &lt;div align="justify"&gt;         &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: tahoma"&gt;&lt;st1:personname productid="la sufrimos.  Dichosos" st="on"&gt;             &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;–Mi querido y estimado pasajero&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;, este alcalde no repara mis baches, se gasta la plata en publicidad y tiene una vecina de mi barrio de secretaria en doble turno.               &lt;br /&gt;              &lt;br /&gt;Por un momento me confundí de país, pues era el mismo himno sonado en versiones caribeñas, andinas y norteñas, después de la estrofa venía la bomba: los precios de la gasolina, como las piñas en el piñal. Le seguí la corriente para no dejarlo hablar solo, pero su requinto no era fácil de arrebatar; me contó del impuesto a la energía eléctrica, del paquetazo de los diputados y de como el ministro se gastaba la plata en viajes.               &lt;br /&gt;              &lt;br /&gt;En el puente de la canción me dejó con bloqueo de tres teclas, cuando me lanzó una pregunta a la que no supe como reaccionar:               &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;–Compa, usted que ha ido a la universidad, contésteme algo que yo no entiendo.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;               &lt;br /&gt;–Ajá, cual es su pregunta. –le dije.               &lt;br /&gt;              &lt;br /&gt;Me miró directo, con ojos de mercedes amarillo mientras tomaba un extraño impulso de elocuencia.               &lt;br /&gt;–Explíqueme porqué rayos el gobierno vende el agua, &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;si el agua es de Dios&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;.               &lt;br /&gt;              &lt;br /&gt;Por un momento se me ocurrió que era una agudeza estilo payaso amanerado, pero la seriedad de su rostro impidió que reventara en una buena carcajada, al estilo de &lt;a href="http://www.hondurasart.com/gallery2/v/Un-Viaje/" target="_blank"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Gabriel Vallecillo&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;.               &lt;br /&gt;              &lt;br /&gt;–Como así –le contesté tratando de darme tiempo.               &lt;br /&gt;–¡Ajá! –Exclamó fuerte –mi querido y estimado pasajero, usted con toda su universidad, &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/PocketPC" target="_blank"&gt;pocket pc&lt;/a&gt; y correo electrónico, nunca se había puesto a pensar en eso. –Su rostro parecía haber encontrado el secreto de la &lt;a href="http://calichehondureno.blogspot.com/2007/04/valemadrina.html" target="_blank"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;valemadrina&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;, y en tono insistente me señaló con un dedo sucio.               &lt;br /&gt;–Porqué rayos, si el agua cae del cielo, el gobierno le envía un recibo cada mes, vendiendo el sagrado líquido que Dios inventó de gratis. O soy &lt;a href="http://calichehondureno.blogspot.com/2007/04/papo.html" target="_blank"&gt;papo &lt;/a&gt;o nadie ha pensado en eso…               &lt;br /&gt;Traté de balbucear tres palabras y me arrancó la guitarra mientras me ametrallaba con una lista aparentemente bien aprendida. –No me vaya salir con sus términos confusos, que el producto interno bruto, que la reconversión de la deuda, que la fluctuación del Nasdaq.               &lt;br /&gt;              &lt;br /&gt;Me reí de vuelta de carnero para adentro, mientras le traducía la sonrisa en plantilla de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Lorem_ipsum" target="_blank"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Lorem Ipsun&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;. Me resigné a escucharlo, y en cada una de sus intermitentes posturas me limitaba a hacer un gesto de aprobación en ese método que los orientales le llaman “&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;kyndio+pen&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;” hasta que se le gastó la saliva y la cuartilla. Cuando estábamos llegando a mi destino, me fió la guitarra un momento para preguntarme por cual calle nos íbamos, momento que aproveché para preguntarle si le podía dar una respuesta.               &lt;br /&gt;              &lt;br /&gt;–Por supuesto, &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;mi querido y estimado pasajero&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; –me dijo en tono de alfil negro que en la B4 espera al caballo izquierdo. Escuchó mi sugerencia como quien llena una encuesta y almacena los resultados para analizarlos después en gabinete al calor de un café.               &lt;br /&gt;Al momento de bajar debí decírselo tres veces, pagué la tarifa aunque no pareció darse cuenta, asemejaba una tortuga hibernando en el jardín de la abuela, su rostro parecía buscar en el infinito la relación de la odisea de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ast%C3%A9rix_el_Galo_-_La_odisea_de_Ast%C3%A9rix" target="_blank"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Asterix&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/a&gt;con el los cigarros del faraón &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Los_cigarros_del_fara%C3%B3n" target="_blank"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Kih-Oskh&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;, hizo gruñir el carro y se fue demasiado lento.               &lt;br /&gt;              &lt;br /&gt;En el peor de los extremos llegó esa noche a su casa, cortó el servicio de agua y selló el tubo de la alcantarilla; a la mañana siguiente se fue a bañar a la quebrada, al tiempo que aprovechó para botar el contenido del bacín. Sin olvidar recoger en el camino un par de piedras rugosas…               &lt;br /&gt;              &lt;br /&gt;Varios años después, en un país del otro continente, encendí el canal de mi patria natal que se captaba en vivo luego del resurgimiento del Gopher, un rostro con un inconfundible bigote me pareció familiar, una mirada incisiva detrás de los anteojos y esa maña de señalar con el dedo sucio. Con una banda azul y blanco cruzada al pecho que contrastaba con un sombrero vaquero decía:               &lt;br /&gt;              &lt;br /&gt;–&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;mi querido y estimado pueblo&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;…&lt;/st1:personname&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;         &lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;     &lt;/div&gt;   &lt;/div&gt; &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;/div&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25901489-593431723986665577?l=relatoscatrachos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/feeds/593431723986665577/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25901489&amp;postID=593431723986665577' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/593431723986665577'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/593431723986665577'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/2007/01/de-taxistas.html' title='De Taxistas'/><author><name>______</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://www.minasdeoro.info/imgs/img2.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25901489.post-7190374273734936735</id><published>2006-12-10T13:37:00.000-06:00</published><updated>2011-07-27T09:41:09.307-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='rumiar la nostalgia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='minas de oro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tecnofilia'/><title type='text'>Ojos que no ven</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;tr&gt;&lt;td&gt;&lt;img style="display: inline; margin-left: 0px; margin-right: 0px" align="left" src="http://www.minasdeoro.info/banners/minas_de_oro_ojosquenoven.gif" width="175" height="350" /&gt;&lt;/td&gt; &lt;td&gt;    &lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: tahoma"&gt;Era una tarde gris, indigna para un venturoso viaje de trabajo a Montelimar, en Nicaragua; la brisa marina cobijaba cálidamente la piel en gránulos de sal que se &lt;a href="http://calichehondureno.blogspot.com/2007/04/pixelear.html" target="_blank"&gt;pixeleaban &lt;/a&gt;como &lt;a href="http://calichehondureno.blogspot.com/2007/04/ortofoto.html" target="_blank"&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;strong&gt;ortofoto&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/a&gt;sobre un pescado traído de &lt;strong&gt;Santa Cruz&lt;/strong&gt; en semana santa. De fondo complementaba el ruido de las olas contra el acantilado, remembrando la lluvia de peces del mismo róbalo a media perra del profesor Luís Murillo, en esos extraños paréntesis del pentagrama del &lt;strong&gt;Instituto Técnico Regional&lt;/strong&gt; de &lt;a href="http://www.minasdeoro.info/" target="_blank"&gt;Minas de Oro&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: tahoma"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;    &lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: tahoma"&gt;El escritorio de la playa se quedaba en marca de agua con la compañía de una chica cuyo diseño &lt;a href="http://calichehondureno.blogspot.com/2007/04/multicapa.html" target="_blank"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;multicapa&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/a&gt;estaba optimizado a los estándares de la &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Open_Geospatial_Consortium" target="_blank"&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;strong&gt;OGC&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, en servicios que en esos tiempos requerían &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Analizador_sint%C3%A1ctico" target="_blank"&gt;parseo&lt;/a&gt; a 64 bits&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;    &lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: tahoma"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: tahoma"&gt;&lt;st1:personname productid="la sufrimos.  Dichosos" st="on"&gt;       &lt;br /&gt;Sus ojos eran profundos y se reían disimulando miradas rápidas para evitar delatar su preferencia de enamorarse a lo intenso, con mariposas en el estómago por la mañana y lágrimas de dolor en los huesos con el insomnio; no importando ser herida otra vez. Sus labios pequeños adornaban un fino rostro en tres cuartos de sonrisa, irreconocibles a la sesión de trabajo donde había intentado hablar poco y decir mucho entre tanto abogado chapado a la antigua, seguros de ser más &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;geomáticos&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; que leguleyos. Su tez era clara o trigueña, confusa entre el protector de sol y el patrón de las geometrías no bronceadas, colochos naturales que igual no definían la originalidad divina por la pompa reciente, el tratamiento quincenal del salón de belleza o la resignación al criminal remojo salado; aparentaban ser poligonales suavizadas con una nitidez &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;topológica&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;.         &lt;br /&gt;        &lt;br /&gt;La tarde se quedó monocroma, sentados junto a la playa miramos como en el horizonte distante, temerarios relámpagos amasijaban las costillas de grises nubarrones que construían volúmenes y sienas de pinturas renacentistas. Las olas se acercaban cada veintisiete segundos en sus blancas coronas de espumosas novias y se dropeaban hasta convertirse en ruedos acorpiñados de abuelitas de la aldea &lt;strong&gt;Agua Blanca&lt;/strong&gt;, mientras el brillo amarillento bajo los nubarrones subía en &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;streameado&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; simple y bajaba en &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;imagescript&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; con golpes concisos al alma.         &lt;br /&gt;        &lt;br /&gt;Justo en esa playa había estado hacía unos años en la desbordante decisión que solo se toma una vez en la vida y que luego de ocho años, dos polluelos peleándose con el aprende conmigo y la hipoteca amortizada hasta la equivalencia del alquiler, simplifican la integral compuesta a una ecuación lineal cuyo m es positivo; siempre y cuando b haya sido cálidamente incrementado. Aunque en los previos escenarios nos habían sugerido regresiones &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;trigonométricas&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; que oscilaban entre el cielo y el infierno, dependiendo del tamaño de la muestra y la frustración del instructor.         &lt;br /&gt;        &lt;br /&gt;Sus pies jugaban con la fina arena, haciendo una forma de mosquitos en un jueves infantil, impecables como para modelo de bodegón. Eran blancos, sin esmalte en las uñas, tímidos casi como un miedoso cangrejo que abandonó la colindancia ante el riesgo de ser reposicionado en la inconsciente &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;geocodificación&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;. Más al fondo, la música de La Casona, sonaba una canción enturbiada por la espesa brisa y el blasfemo volumen de los abogados.         &lt;br /&gt;        &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;- a pesar que la luna no brille mañana…            &lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;        &lt;br /&gt;Una cintura encantadora, ajustada nítidamente por un traje de baño naranja a flores, dos piernas lisas que tímidamente cubría con una mano mientras con la otra frecuentemente señalaba el horizonte cada vez que un relámpago pudiera ser interesante; encontramos en el cielo un lagarto, un elefante y un conejo que después se convirtió en un primitivo objeto &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;UML&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; conectado por el rayo a un modelo tridimensional de &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Lemmen&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;.         &lt;br /&gt;        &lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;strong&gt;- Ojala, que tus ojos si brillen…&lt;/strong&gt;           &lt;br /&gt;&lt;/span&gt;        &lt;br /&gt;Cuando estás frente a ese horizonte gris distante, ante la cortina de espinas guascanal alternando las semillas de San Pedro, sientes en los nubarrones el soplido de ojos que te ven, tormentas que te sienten, corazones que seguramente te extrañan. Lo cierto es que los pocos segundos que dura nuestra existencia no sirven para ponerse a analizar que hubiera pasado si hubiéramos tomado otras decisiones, y te sorprende como del otro lado de la cerca otros envidian lo que tu percepción momentánea puede no ser optimista.         &lt;br /&gt;        &lt;br /&gt;El tiempo fue corto, las ponencias de miedo y la filosofía del buen humor adaptado a &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;gml&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; para móviles, para que contar. Me di cuenta que solo se puede amar una vez ante el inevitable dualismo de entregar el rincón de las mariposas a corto plazo o conservar una relación que vale oro en el largo.         &lt;br /&gt;        &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;- que me cuentes tantos ratos de pasiones…&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;         &lt;br /&gt;        &lt;br /&gt;El caliente sabor de la papa horneada quedó en mi garganta, sus cuatro carcajadas ante el chiste del florero de pepito estrepitaron como era de esperar, yo también solté dos carcajadas ante su primer chiste y dos obligadas ante el segundo pues ya lo conocía; ninguno de los dos chistes recuerdo, pero las palabras que coronan una amistad que dura una vida no las podré olvidar fácilmente, aunque nos separen dos zonas &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;traverso&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; y la necesaria corrección de &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;datum&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;.         &lt;br /&gt;        &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;- quedan tantas cosas por contarte…&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;         &lt;br /&gt;        &lt;br /&gt;No le volví a ver y solo disfruto su amistad &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;arróbica&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; en correos que ella alterna con sus aportes al salón de belleza en relación de uno a cinco, sus &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;scripts&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; ignoran la distancia y presumen la complicidad de una granita de café a la vuelta de la esquina. En algún lugar posiblemente llora como nosotros, sufre su intento por la interminable maestría que consume sus lindas pestañas, como los simples mortales también. Su corazón seguramente no ha cambiado, aún espera ese personaje que entienda su indexado geoespacial antes que las curvas de nivel de su cartografía base, en ese intento posiblemente está dispuesta a arriesgar lo que ya ha sufrido, pero decidida a amar de la única forma que sabe, en intenso C#.         &lt;br /&gt;        &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;- que tu luz brille por siempre porque tu te lo mereces…&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;         &lt;br /&gt;        &lt;br /&gt;Uno de los párrafos del relato se ocultó la última vez que edité las etiquetas del html; cuando intenté compensar vuestra perversa curiosidad y agregar el diccionario de geospatial modeling me di cuenta que el archivo rebasaba la cantidad de caracteres de la paciencia cibernauta.         &lt;br /&gt;Je je, como dice mi amigo caído de Islas Canarias, &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;jolín en vuestro favor&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: tahoma"&gt;&lt;st1:personname productid="la sufrimos.  Dichosos" st="on"&gt;.&lt;/st1:personname&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt; &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;/div&gt; &lt;iframe height="349" src="http://www.youtube.com/embed/QjKGsSdjfTQ" frameborder="0" width="425" allowfullscreen="allowfullscreen"&gt;&lt;/iframe&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25901489-7190374273734936735?l=relatoscatrachos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/feeds/7190374273734936735/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25901489&amp;postID=7190374273734936735' title='8 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/7190374273734936735'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/7190374273734936735'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/12/ojos-que-no-ven.html' title='Ojos que no ven'/><author><name>______</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://www.minasdeoro.info/imgs/img2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://img.youtube.com/vi/QjKGsSdjfTQ/default.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25901489.post-116319510309943735</id><published>2006-11-10T15:43:00.000-06:00</published><updated>2010-06-21T04:18:35.134-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='minas de oro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Instituto Evangélico'/><title type='text'>La Iglesia</title><content type='html'>&lt;tr&gt;&lt;td&gt;  &lt;div align="justify"&gt;&lt;img style="display: inline; margin-left: 0px; margin-right: 0px" align="left" src="http://www.minasdeoro.info/banners/otrostiempos.gif" width="175" height="350" /&gt;&lt;/td&gt; &lt;td&gt;&lt;/div&gt;  &lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: tahoma"&gt;Eran años, cuando el Nintendo, cable TV y la docena de tostones en una máquina de &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;strong&gt;Jurassic Park&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; no eran la mayor distracción, menos un domingo. Es más, todos los fines de semana eran siempre color celeste, nos bañábamos en el &lt;a href="http://calichehondureno.blogspot.com/2007/05/pozo-malacate.html" target="_blank"&gt;pozo malacate&lt;/a&gt;, comíamos moras en el regreso para calmar el frío y maliciosamente justificar la escapatoria de un quincenal ayuno que posiblemente salvó la mitad de nuestra existencia, y de nuestra salud&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: tahoma"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;  &lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: tahoma"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;  &lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: tahoma"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;  &lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: tahoma"&gt;El peinado postizo, sazonado con un poco de vaselina nos llevaba frente en alto, cuando pasábamos por &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;strong&gt;La Trinidad&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;, con la Biblia en imitación de desodorante hasta que la alfombra empedrada se detenía en la &lt;a href="http://www.minasdeoro.info/fotostur.php?id=66&amp;amp;catid=cft06177180822" target="_blank"&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;strong&gt;Iglesia Senda de Luz&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, justo al par de la casa de Doña Estercita (QEPD), donde con su complicidad nos gastábamos media ofrenda en crujientes &lt;a href="http://calichehondureno.blogspot.com/2007/05/espumilla.html" target="_blank"&gt;espumillas &lt;/a&gt;color blanco hueso, luego nos sacudíamos los cachetes y entrábamos al recinto, que olía flores de jazmín, del jardín de Doña Choncita.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt; &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td colspan="2"&gt;  &lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: tahoma"&gt;&lt;st1:personname st="on" productid="la sufrimos.  Dichosos"&gt;Eran otros tiempos, aunque cuentan los blogueros que muchas cosas no han cambiado. Religiosamente a las nueve empezaba el culto, dos coros desentonaban nuestros alaridos, mientras nuestros ademanes acompañaban el “&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Tan grande es Dios&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;”. Luego seguían tres himnos del libro azul, acompañados del gruñido del antiguo piano en los dedos de Álvarez, &lt;a href="http://www.minasdeoro.info/fotos.php?id=fe06190154946&amp;amp;catid=cf0615185748" target="_blank"&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;strong&gt;Lily&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/a&gt;Cabrera, &lt;a href="http://www.minasdeoro.info/fotos.php?id=216&amp;amp;catid=cf0615185748" target="_blank"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Omry&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/a&gt;Amaya, &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Pablo&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; Raudales y otros atrevidos herederos de las clases de la &lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/04/la-seo.html" target="_blank"&gt;Seño Margarita&lt;/a&gt;. Luego Nubia nos conducía a las aulas, donde nos contaban las mismas historias, pintábamos un inocente cuadernillo y aprendíamos un versículo al ritmo dispar de &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Julio Perico&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;, Orlando de León, Adalgitza, &lt;a href="http://www.minasdeoro.info/fotos.php?id=fe06153123627&amp;amp;catid=cf0615185748" target="_blank"&gt;Marcos &lt;/a&gt;Alvarez y otros chicos que se hilvanaban tres domingos de por medio. Cuando se vencía el tiempo prudencial, jugábamos X-O, molestábamos a las chicas o nos escapábamos por la ventana mientras terminaba el kilométrico mensaje de Don &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Wilmer Vega&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;, Marlon Tovar, &lt;a href="http://www.minasdeoro.info/fotos.php?id=284&amp;amp;catid=cf0615185748" target="_blank"&gt;Joel &lt;/a&gt;Castañeda, Jairo, Baudilio, Raín… &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;span style="font-family: tahoma"&gt;   &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;     &lt;br /&gt;Ciertamente eran otros tiempos, el evangelismo se practicaba en formatos convencionales, se repartían tratados a la espera que un domingo, un pecador se tropezara en la acera de la iglesia, y en vuelta de carnero cayera de rodillas en el púlpito, esperando no sabemos que pues no se hacía llamado, ni ministración por necesidades.       &lt;br /&gt;      &lt;br /&gt;Anualmente un coordinador de jóvenes formaba seis grupos que se gastaban el año entero en preparar un drama bíblico que se degeneraba en mil ensayos y muchas veces no llegaba a &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Broadway&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;. Sin embargo eran agradables prácticas, puedo recordar el Buen Samaritano, donde representé al burro, una sábana peluda cubrió mi espalda, cuatro medias de frío de &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Doña Dorila&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;, de cola una trenza falsa de &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Doña Moncha&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; fue suficiente para ganar la nominación. Nunca supimos que se hizo la sábana, la comezón me duró tres semanas y tras una réplica para internos mal ejecutada tuve pesadillas durante dos meses, hasta que la Profesora Esperanza, en su forzada sonrisa me felicitó. Otro drama interesante fue uno donde la Profesora Lety Amaya era mi madre, &lt;a href="http://www.minasdeoro.info/fotos.php?id=291&amp;amp;catid=cf0615185748" target="_blank"&gt;Soledad &lt;/a&gt;Castañeda mi tía y una chapa de Pepsi “&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;aquella medallita&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;” je,je.       &lt;br /&gt;      &lt;br /&gt;De cuando en vez las reuniones sociales amenizaban las rutinarias prédicas, algunos bequistas venían y los juegos solían ser divertidos en tanto otro fuera el avergonzado. Un día Daniel arrojó una silla al suelo, con el ojo negro de Chinola ante un sangrón juego de Yamileth, cuando era novia de Celso. Me confesó que estuvo a punto de perder el ojo, y hasta el día de hoy los fondos de botella le han gastado medio presupuesto.       &lt;br /&gt;Generalmente los pastores venían de afuera, rigurosamente egresados del &lt;a href="http://www.seteca.edu/principal/principal.htm" target="_blank"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Seminario de Guatemala&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;. Iniciaban con gran valentía, hasta que sus reformas sucumbían ante la tradición conservadora del concilio de ancianos, resignados daban seguimiento al paseo anual, el viaje evangelístico, reunión femenil, escuela bíblica vacacional y otras actuaciones que le permitieran esperar el relevo sin perder la pasión por las almas. La censura al aplauso, al evangelismo apasionado y necias discusiones por el vestuario ahuyentaron más de algún visitante bien intencionado y provocaron más temprano que tarde una necesaria y muy dañina división en un pueblo que no ocupa dos iglesias a una &lt;a href="http://www.minasdeoro.info/fotostur.php?id=65&amp;amp;catid=cft06177180822" target="_blank"&gt;cuadra &lt;/a&gt;de distancia.       &lt;br /&gt;      &lt;br /&gt;La única influencia no conservadora la ejercían los maestros del internado evangélico, acostumbrados a ver iglesias que olvidan detalles innecesarios y se dedican a buscar almas sedientas de salvación. Aún así sus intentos terminaron en severas críticas, tal como el equipo de fútbol del &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Profesor Joel&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;, la batería de los jóvenes, las cortinas de la &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Profesora Reina&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;, los pantalones de la &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Profesora Soledad&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; y el gusto por el buen vestir de la &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;strong&gt;Profesora &lt;a href="http://www.minasdeoro.info/historias.php?id=47" target="_blank"&gt;Nancy&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.minasdeoro.info/historias.php?id=47" target="_blank"&gt;.&lt;/a&gt;       &lt;br /&gt;Parece que fue ayer, si no fuera por la traición de mis canas, podría pensar que su fachada es aún rosa y verde pastel a rayas verticales, con una inútil bocina incrustada arriba, el rechinante piano en el extremo izquierdo del púlpito y las dieciséis bancas enemigas de las ropas de seda. La mayoría está más cerca del cielo que del templo, no solo por su gran bondad sino por su edad, Doña Estercita, Doña Elia, Don Modesto… literalmente fueron ancianos, serviciales como poca gente en el mundo, buenas personas, muchos de ellos ya idos. &lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" align="justify"&gt;     &lt;br /&gt;Nunca supieron nuestras irreverencias, como escaparse el domingo a ver “&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/The_A-Team" target="_blank"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;los magníficos&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;” y correr en los últimos minutos, arrastrarnos bajo las pesadas bancas al estilo de los &lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/04/fantasmas-de-castellano.html" target="_blank"&gt;fantasmas de castellano&lt;/a&gt; o la travesura de la entrega de tratados, por la que mi madre casi llega a la hoguera por la creencia que los niños no eran capaces de ganar nuevas almas. Aún así disfrutamos sus confites el día del niño, sus regalos en el tesoro escondido, su invitación a la misión evangelística a &lt;a href="http://www.riecken.org/honduras_esp/view.aspx?communityid=12" target="_blank"&gt;Cedros&lt;/a&gt;. Algunas de sus intenciones o no las explicaron, o no las entendimos, perdimos buenos amigos por ser “mundanos”, nos resignamos a la negativa de la clase de hermenéutica porque nos faltaban dos meses para cumplir doce años, no reprimimos las lágrimas en la banca en un momento de intimidad con Dios, atribuimos muchas sanidades divinas a la &lt;a href="http://calichehondureno.blogspot.com/2007/05/alkazeltzer.html" target="_blank"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Alkazeltzer&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/a&gt;o la casualidad e irónicamente llegamos a creer que los pentecostales no nos acompañarían en la misma sala del cielo.       &lt;br /&gt;      &lt;br /&gt;Un día de estos se sentarán ambos concilios, decidirán volver a una sola iglesia y planearán algo a favor del muro de los lamentos que está a punto de desplomarse, en vez de esperar que &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;a href="http://www.caminternational.org/index.cfm" target="_blank"&gt;CAM &lt;/a&gt;Internacional&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; decida un enésimo proyecto.       &lt;br /&gt;La consigna antiarroba les impedirá ver el relato, quizá lo lean en la reunión de su concilio, nos amarán por nuestro buen humor y nos odiarán por nuestra percepción de infante. Razón por la que antes de su censura, con toda el alma les agradecemos su aporte a nuestras convicciones, gracias a ellos aprendimos a creerle a un Dios, sin verle, sin oírle, y en ese tiempo hasta sin sentirle.       &lt;br /&gt;      &lt;br /&gt;Ahora cada vez que veo al pastor Eddye en el Messenger me pregunto:       &lt;br /&gt;-¿Recordarán a este cabezón, que algún día en el drama, con lágrimas reales gritó: “&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;debe haber gente más urgida de Dios&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;”? El resto de la vida me la he pasado pensando donde quedó la sábana... je.&lt;/st1:personname&gt;&lt;/p&gt; &lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;  &lt;p align="justify"&gt;&lt;/p&gt; &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;  &lt;p align="justify"&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p align="justify"&gt;   &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;&lt;img src="http://static.lulu.com/images/logo_lulu.gif" height="40" /&gt;     &lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;li&gt;   &lt;div align="justify"&gt;... Disponible &lt;a href="http://www.lulu.com/browse/search.php?_shopSearch=http%3A%2F%2Fwww.lulu.com%2Fbrowse%2Fsearch.php&amp;amp;_helpSearch=http%3A%2F%2Fwww.lulu.com%2Fhelp%2Fsearch.php&amp;amp;_forumSearch=http%3A%2F%2Fwww.lulu.com%2Fforums%2Fsearch.php%3Fmode%3Dresults&amp;amp;search_forum=-1&amp;amp;search_cat=2&amp;amp;show_results=topics&amp;amp;return_chars=200&amp;amp;search_keywords=&amp;amp;keys=&amp;amp;fSearch=honduras&amp;amp;fSearchFamily=0" target="_blank"&gt;&lt;b&gt;on line...&lt;/b&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;    &lt;p align="justify"&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p align="justify"&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p align="justify"&gt;&lt;/p&gt; &lt;/li&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25901489-116319510309943735?l=relatoscatrachos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/feeds/116319510309943735/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25901489&amp;postID=116319510309943735' title='9 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/116319510309943735'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/116319510309943735'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/11/la-iglesia.html' title='La Iglesia'/><author><name>______</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://www.minasdeoro.info/imgs/img2.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25901489.post-116033498849620766</id><published>2006-10-08T13:15:00.000-06:00</published><updated>2009-05-13T15:48:50.757-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='rumiar la nostalgia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='minas de oro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Instituto Evangélico'/><title type='text'>Solo para exIEMOs</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;tr&gt;&lt;td&gt;&lt;img style="display: inline; margin-left: 0px; margin-right: 0px" height="350" src="http://www.minasdeoro.info/banners/minas_de_oro_paraiemos.gif" width="175" align="left" /&gt;&lt;/td&gt; &lt;td&gt;    &lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family: tahoma"&gt;El&lt;span style="font-size: 0px"&gt; &lt;/span&gt;bus sonó la bocina bajando la cuesta de &lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255,0,0)"&gt;Doña Choncita&lt;/span&gt;, pasó por la casa de Don Virgilio Cerrato, era aún de día, luego avanzó hasta la esquina del internado de varones del &lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255,0,0)"&gt;Instituto Evangélico de Minas de Oro&lt;/span&gt;, dio la vuelta&lt;span style="font-size: 0px"&gt; &lt;/span&gt;y se detuvo frente a &lt;st1:personname productid="la direcci?n.  Cargu￩" st="on"&gt;la dirección.&lt;span style="font-size: 0px"&gt; &lt;/span&gt;Cargué&lt;/st1:personname&gt; mi maleta hasta la puerta, en medio de los escasos pasajeros que aún desesperaban cinco cansadas horas de viaje. &lt;span style="font-size: 0px"&gt;&lt;/span&gt;El motorista me vio con cara de cadejo desvelado y me preguntó de nuevo:&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;      &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: tahoma"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255,0,0)"&gt;-¿Seguro que quiere bajarse aquí?&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: tahoma"&gt;-Sí, le contesté- para aquí vengo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/div&gt; &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td colspan="2"&gt;    &lt;div align="justify"&gt;     &lt;div align="justify"&gt;       &lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;        &lt;div align="justify"&gt;         &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: tahoma"&gt;Bajé del bus,&lt;span style="font-size: 0px"&gt; &lt;/span&gt;maleta en mano toqué inútilmente la raída puerta de la&lt;span style="font-size: 0px"&gt; &lt;/span&gt;dirección, que parecía haber sufrido un derrame envejecedor, caminé de regreso por la acera y me detuvo un grueso candado negro que mordía la enmohecida cadena abrazando un portón que reemplazaba las puertas vaivén del largo pasillo en la entrada al Instituto.&lt;span style="font-size: 0px"&gt; &lt;/span&gt;No pude creer lo que mis ojos veían, la fachada estaba despintada, como Iglesia católica sin párroco, en el tejado se podía ver plantas, los canecillos del alero se desmigajaban en el &lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255,0,0)"&gt;comején &lt;/span&gt;de un recinto en la impresión de haber sido abandonado &lt;a href="http://minasdeoro.info/fotos.php?id=140&amp;amp;catid=7" target="_blank"&gt;a su suerte&lt;/a&gt; por más de quince años.&lt;span style="font-size: 0px"&gt; &lt;/span&gt;Atónito, miré el frente del salón de banda, el monte&lt;span style="font-size: 0px"&gt; &lt;/span&gt;llenaba las encillas de las gradas, donde &lt;a href="http://minasdeoro.info/fotos.php?id=fe06151102842&amp;amp;catid=cf0615185748" target="_blank"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255,0,0)"&gt;Don Wyatt&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; de espalda moviera con su batuta la orquestada marcha de un gratuito recital nocturno.&lt;span style="font-size: 0px"&gt; &lt;/span&gt;Hasta el cielo parecía haber perdido su color, y en un tono fusia invitaba a repetir una escena de silicio en &lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255,0,0)"&gt;Uz&lt;/span&gt;.&lt;span style="font-size: 0px"&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;          &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: tahoma"&gt;Sentí lejano el canto de &lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255,0,0)"&gt;Wilber Enoc&lt;/span&gt; y &lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255,0,0)"&gt;Nahún Moncada&lt;/span&gt;, con el uniforme celeste y cinta roja...&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;          &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: tahoma"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255,0,0)"&gt;...Con dos lempiras compré una vaca...&amp;#160; &lt;/span&gt;- me pareció oír, en el loco acento inventado por esa generación excepcional.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;          &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: tahoma"&gt;&lt;span style="font-size: 0px"&gt;&lt;/span&gt;Se me rompió el corazón, el minuto de silencio avergonzó mis mejillas en un balbuceo de miedo y desesperación, sin soportar más quise buscar otra entrada, así que&lt;span style="font-size: 0px"&gt; &lt;/span&gt;caminé hacia la cancha; también estaba con llave.&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;          &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: tahoma"&gt;En sorpresa fantasmal apareció &lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255,0,0)"&gt;Tey&lt;/span&gt;, envejecida increíblemente, no tenía el sendero de zorrillo sobre la frente, simplemente un blanco cenizo le coronaba el arrugado rostro, su vestido en usual verde floreado, sus chancletas siempre de hule parecían haberle llevado a &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/San_Jos%C3%A9_del_Potrero" target="_blank"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255,0,0)"&gt;San José del Potrero&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; a pie por diez años.&lt;span style="font-size: 0px"&gt; &lt;/span&gt;Me abrazó y lloró en mi manga una canción que me temía oír.&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;          &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: tahoma"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255,0,0)"&gt;-Se fueron todos-&lt;/span&gt; dijo, con un último moco colgando. Me abrió el portón y se negó a ingresar en un extraño voto de resignación.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;          &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: tahoma"&gt;Caminé por el andén de concreto que apenas se podía ver cubierto por hierba salida de todas partes, las aulas estaban censuradas con podridas puertas en irreverente color ocre, las paredes de bloque comprimido se deterioraban añorando el maquillaje anual de &lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255,0,0)"&gt;Don Tavo San Martín&lt;/span&gt;.&lt;span style="font-size: 0px"&gt; &lt;/span&gt;Extrañé ver parado junto a la primera puerta a &lt;st1:personname productid="la Profesora Elida" st="on"&gt;la &lt;a href="http://minasdeoro.info/fotos.php?id=fe06153123754&amp;amp;catid=cf0615185748" target="_blank"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255,0,0)"&gt;Profesora Elida&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/st1:personname&gt;, con su sarcástica tardía adolescencia y su vestido ajustado a lo que el soberano le negó; en la otra puerta &lt;st1:personname productid="la Profesora Liz Robles" st="on"&gt;la Profesora &lt;a href="http://minasdeoro.info/directorio.php?id=124" target="_blank"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255,0,0)"&gt;Liz Robles&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/st1:personname&gt;, y en la esquina el &lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255,0,0)"&gt;Profesor Alejandro&lt;/span&gt; discutiendo con &lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255,0,0)"&gt;Paty López Lagos&lt;/span&gt; por el cántico blasfemo del negro que estaba rabioso.&lt;span style="font-size: 0px"&gt; &lt;/span&gt;Pasé por la tesorería, su puerta casi caída ni siquiera me volvió a ver, luego continué el recorrido que conducía al comedor, con la viva nostalgia martillando la chica de las &lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/09/cartitas.html" target="_blank"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255,0,0)"&gt;cartitas &lt;/span&gt;&lt;/a&gt;en un sentimiento de tristeza pasando a locura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;          &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: tahoma"&gt;No recordaba una escena similar desde que visité la &lt;a href="http://calichehondureno.blogspot.com/2007/06/zatoca.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255,0,0)"&gt;Zatoca &lt;/span&gt;&lt;/a&gt;desolada por el Farabundo Martí.&lt;span style="font-size: 0px"&gt; &lt;/span&gt;Todo era un caos, me senté junto a una vieja piscina llena de sapos que no recordaba haber visto jamás, justo donde estaban los arriates de Don Leonidas.&lt;span style="font-size: 0px"&gt; &lt;/span&gt;Sentí el vacío que provocaba la perra negra, ahuyentando los canes no oficiales y aplaudida por &lt;st1:personname productid="la Se?o Margarita" st="on"&gt;la Seño Margarita&lt;/st1:personname&gt; con su inolvidable chumpa verde mientras regañaba de nuevo&lt;span style="color: rgb(0,0,0)"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;span style="color: rgb(0,0,0)"&gt;a&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255,0,0)"&gt; Aracely Rubio&lt;/span&gt; por tomarse de la mano con el &lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255,0,0)"&gt;Chino López&lt;/span&gt; hacía dos años.&lt;span style="font-size: 0px"&gt; &lt;/span&gt;Intenté hacer memoria, me hacía falta el estridente ruido de la lavandería,&lt;span style="font-size: 0px"&gt; &lt;/span&gt;&lt;st1:personname style="font-weight: bold; color: rgb(0,0,0)" productid="Carlos Bonilla" st="on"&gt;Carlos Bonilla&lt;/st1:personname&gt; peleándose con una&lt;span style="font-size: 0px"&gt; &lt;/span&gt;máquina en el taller, &lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255,0,0)"&gt;Don Nelson&lt;/span&gt; contando un viejo chiste de &lt;st1:personname productid="la Se?o Mabel" st="on"&gt;la &lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255,0,0)"&gt;Seño Mabel&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;, &lt;span style="font-weight: bold"&gt;Carmen &lt;/span&gt;sentada en la grada al compás del irónico cortejo de&lt;span style="font-size: 0px"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255,0,0)"&gt;Waddy Gaitán&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-weight: bold"&gt;Paty Moncada&lt;/span&gt; vigiando a &lt;span style="font-weight: bold"&gt;Abelardo&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255,0,0)"&gt;Elsa Recinos&lt;/span&gt; soñando despierta con un ángel llamado &lt;span style="font-weight: bold"&gt;Olvin&lt;/span&gt;...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;          &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: tahoma"&gt;Todo se había ido, en semejanza al pergamino del Apocalipsis enrollando el bullicio en el vergonzoso silencio que me dolía como piedra en nudo vaquero a media garganta.&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;          &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: tahoma"&gt;De pronto abrí los ojos, el cielo volvió a su color azul ante el rechinante tintineo de la varilla boxeando en el tubo de acero, me alegré que era un mal sueño, allí estaba &lt;a href="http://minasdeoro.info/fotos.php?id=314&amp;amp;catid=cf0615185748" target="_blank"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255,0,0)"&gt;Doña Gladis&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; aporreando el bizarro silbato, era hora de cenar.&lt;span style="font-size: 0px"&gt; &lt;/span&gt;Seguido del último eco del tubo regresó el chasquido de los bequistas alistando azafates en la barra, se confundía con los incansables periqueos de &lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255,0,0)"&gt;Doña Nacha&lt;/span&gt;, &lt;a href="http://minasdeoro.info/imgs/gruposeno.jpg" target="_blank"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255,0,0)"&gt;Doña Blanquita&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; sacaba del horno su inigualable pizza, más allá en la banca estaba &lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255,0,0)"&gt;Merary &lt;/span&gt;chineando al gato llamado Liki, se escuchaba el cacareo de las señoritas que no tardaban en asomar por el andén, menos&lt;span style="font-size: 0px"&gt; &lt;/span&gt;mal, solo estaba soñando...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;          &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: tahoma"&gt;La nostalgia es una medida de los sentimientos de gratitud que se expresa en unidades lacrimales… algunos la escribimos, otros la vivimos, la mayoría &lt;st1:personname productid="la sufrimos.  Dichosos" st="on"&gt;la sufrimos.&lt;span style="font-size: 0px"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;          &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: tahoma"&gt;&lt;span style="font-size: 0px"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold"&gt;Dichosos&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span style="font-weight: bold"&gt; aquellos que en tierra de extraños no cuelgan las arpas del salmo 137&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;       &lt;/div&gt;     &lt;/div&gt;   &lt;/div&gt; &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;/div&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25901489-116033498849620766?l=relatoscatrachos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/feeds/116033498849620766/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25901489&amp;postID=116033498849620766' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/116033498849620766'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/116033498849620766'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/10/solo-para-exiemos.html' title='Solo para exIEMOs'/><author><name>______</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://www.minasdeoro.info/imgs/img2.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25901489.post-115919081024633328</id><published>2006-09-25T08:25:00.000-05:00</published><updated>2010-06-09T21:28:13.587-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='minas de oro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cartitas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Instituto Evangélico'/><title type='text'>Cartitas</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;tr&gt;&lt;td&gt;&lt;img style="display: inline; margin-left: 0px; margin-right: 0px" align="left" src="http://www.minasdeoro.info/banners/minas-de-oro-cartitas.gif" width="175" height="350" /&gt;&lt;/td&gt; &lt;td&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;     &lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;         &lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;   &lt;/span&gt;Ella era una dulce niña de ojos negros y cabello liso hasta los hombros, de las privilegiadas familiares de empleados del &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;strong&gt;Instituto Evangélico&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; que convivían en las instalaciones con libertad total; podía estar en la tesorería, donde la &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;strong&gt;profesora Elisa&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;, después que Nubia se casó con Elvir y desaparecieron del mapa Minoreño, también podía estar en el comedor, después que se fue &lt;a href="http://www.minasdeoro.info/fotos.php?id=314&amp;amp;catid=cf0615185748" target="_blank"&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;strong&gt;Doña Gladis&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, comer como una interna, ir a la cancha los sábados por la noche y aún acompañar el grupo de loras cuando iban al pueblo chaperonadas por la &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;strong&gt;profesora &lt;/strong&gt;&lt;a href="http://www.minasdeoro.info/historias.php?id=47" target="_blank"&gt;&lt;strong&gt;Nancy&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.minasdeoro.info/historias.php?id=47" target="_blank"&gt;&lt;strong&gt;. &lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;    &lt;div align="justify"&gt;&amp;#160;&lt;/div&gt;    &lt;div align="justify"&gt;Cejas bonitas, estatura pequeña, apenas llevaba quinto grado, sus partes femeninas iniciaban como pequeñas naranjas, pero sus ojos coqueteaban el firmamento de aquellos que merodeábamos cerca.. &lt;/div&gt; &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td colspan="2"&gt;    &lt;div align="justify"&gt;     &lt;div align="justify"&gt;       &lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;        &lt;div align="justify"&gt;Siempre me la encontraba cuando iba a lavar platos al comedor, quizá a propósito ella se tardaba un poco en comer, calculando la hora de mi natural timidez por no encontrarme con el grupo de internas en masa. En lugar de irme por el taller, recorría el andén esperando verla, sin levantar la mirada podíamos sentir el uniforme azul y blanco, con camiseta de aniversario, nos acercábamos mientras los nervios aumentaban en proporción inversa con esa distancia, cuando estábamos a 3.215 metros nos mirábamos los ojos, y al llegar a 1.837 de separación sonreíamos de pena y pavor, luego nos decíamos lo mismo.          &lt;br /&gt;          &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;-Hola              &lt;br /&gt;-Hola               &lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;          &lt;br /&gt;Luego seguíamos avanzando en sentidos opuestos, ella a la prisión de su tía, yo a la media hora de agua caliente y &lt;a href="http://calichehondureno.blogspot.com/2007/05/xedex.html" target="_blank"&gt;Xedex&lt;/a&gt;.           &lt;br /&gt;          &lt;br /&gt;Desde el encuentro 11, había decidido escribirle una cartita, el texto estaba redactado con tinta de enamorado, y en los tres párrafos y medio le pedía que fuéramos novios, creo que no sabía ni para que, en caso que dijera sí.           &lt;br /&gt;Solo lo sabíamos dos personas; &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Daniel&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;, con quien había hecho una buena amistad luego de acompañarle a barrer la escuela en mi media beca anterior, también lo sabía yo, aunque como dijo un bloguero, hubiera preferido negarme el gusto de saberlo por ser tan sagrado. Y fue por influencia de Daniel, que un día después de doblar la cartita por enésima vez, decidí entregársela. Fue una noche, había película, una extraña costumbre del internado, en que llevaban los alumnos un sábado al salón del comedor, y la &lt;a href="http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/04/la-seo.html" target="_blank"&gt;&lt;strong&gt;Seño Margarita&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt; sacaba unas antiguas cintas que hacía girar en el proyector, a veces eran simples reportajes de un obsoleto documental conocido como &amp;quot;Visión&amp;quot;, las escenas de playa las censuraba con el dedo índice en la lente. Para variar exhibían &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;La Cruz y el Puñal&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; y &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;strong&gt;El Progreso del Peregrino&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; por otra última vez. Sin embargo los estudiantes lo disfrutaban, a excepción de Oliva, que una vez protestó, junto a Purificación, la escena no se repitió tras la creación del &lt;a href="http://calichehondureno.blogspot.com/2007/05/el-manhatan.html" target="_blank"&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;strong&gt;Manhatan&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;.&lt;/a&gt;           &lt;br /&gt;          &lt;br /&gt;Siempre mi dulce niña se sentaba atrás, donde estaban las cocineras, bequistas de último turno y nosotros los atrevidos externos que nos colábamos en el recinto con excusas reservadas para otro relato. Ella presintiendo algo se fue a tomar agua a la cocina, así que aproveché, estaba oscuro, apenas la luz de la película, cuyo tema sinceramente no recuerdo. Me fui tras ella, me acerqué cuando la iluminó la luz de la refrigeradora, vi sus finos labios pegados al vaso verde, mientras me miraba con ojos nerviosos, tomé valor y le di la sudada cartita.           &lt;br /&gt;          &lt;br /&gt;- &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Espero tu respuesta&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;- le dije, con el heroísmo que me daba su sonrisa, pero con el corazón hecho una ardilla en la era del hielo.           &lt;br /&gt;          &lt;br /&gt;Aún no recuerdo si me dijo sí, podría haberme dicho que no, tampoco lo recuerdo. Por el resto del año, seguimos la misma rutina, encontrándonos en el mismo andén, con los mismos nervios, ella con la culpabilidad de tener una carta guardada en su cajita secreta, yo con la esperanza de un día recibir una a cambio.           &lt;br /&gt;          &lt;br /&gt;Llegó fin de año, y el tiempo se desperdició igual, se acercaba la misma sensación que nos producía la partida del Gavilán Atrevido, el consuelo que se quedarían los bequistas tres semanas, y que volveríamos a gastar nuestros días en indolentes cohetes de una noche.           &lt;br /&gt;          &lt;br /&gt;Una tarde, que ya parecía noche, nos vimos, aún puedo ver su rostro, lindo, sus ojos vivaces, su sonrisa penosa. Cabal puedo sentir su respiración nerviosa, tras un único beso cortísimo, no hubo lengua, ni siquiera cerramos los ojos. No fue espectacular, solo fue suficiente para recordar el húmedo sabor y no olvidar el contexto.           &lt;br /&gt;          &lt;br /&gt;Veinte años después escribió mi nombre en &lt;a href="http://www.google.com/" target="_blank"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;google&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;...&lt;/a&gt;           &lt;br /&gt;          &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Cuando aspira su granita de café, sus labios se ven igual, como aquella noche presionando el vaso verde... &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;        &lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;           &lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;     &lt;/div&gt;   &lt;/div&gt; &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;/div&gt;  &lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;  &lt;p&gt;   &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;&lt;img src="http://static.lulu.com/images/logo_lulu.gif" height="40" /&gt;     &lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;li&gt;... Disponible &lt;a href="http://www.lulu.com/browse/search.php?_shopSearch=http%3A%2F%2Fwww.lulu.com%2Fbrowse%2Fsearch.php&amp;amp;_helpSearch=http%3A%2F%2Fwww.lulu.com%2Fhelp%2Fsearch.php&amp;amp;_forumSearch=http%3A%2F%2Fwww.lulu.com%2Fforums%2Fsearch.php%3Fmode%3Dresults&amp;amp;search_forum=-1&amp;amp;search_cat=2&amp;amp;show_results=topics&amp;amp;return_chars=200&amp;amp;search_keywords=&amp;amp;keys=&amp;amp;fSearch=honduras&amp;amp;fSearchFamily=0" target="_blank"&gt;&lt;b&gt;on line...&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&amp;#160; &lt;br /&gt;&lt;a onmouseover="window.status=&amp;#39;http://www.strawberrynet.com&amp;#39;;return true;" onmouseout="window.status=&amp;#39; &amp;#39;;return true;" href="http://www.dpbolvw.net/click-2357464-10442931" target="_blank"&gt;     &lt;br /&gt;&lt;/a&gt;    &lt;p&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p&gt;&lt;/p&gt; &lt;/li&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25901489-115919081024633328?l=relatoscatrachos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/feeds/115919081024633328/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25901489&amp;postID=115919081024633328' title='18 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/115919081024633328'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/115919081024633328'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/09/cartitas.html' title='Cartitas'/><author><name>______</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://www.minasdeoro.info/imgs/img2.jpg'/></author><thr:total>18</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25901489.post-115643873379266401</id><published>2006-08-24T11:58:00.000-05:00</published><updated>2009-05-13T16:03:52.788-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='minas de oro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='migrantes'/><title type='text'>Solo dos años</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;tr&gt;&lt;td&gt;&lt;img style="display: inline; margin-left: 0px; margin-right: 0px" height="350" src="http://www.minasdeoro.info/imgs/minas_de_oro_solodosanos.gif" width="175" align="left" /&gt;&lt;/td&gt; &lt;td&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;     &lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;         &lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;   &lt;/span&gt;Suavemente partió con su tenedor aquel panqueque, le untó un poco de miel y por un momento extrañó que no fuera de abejas, de la que vendía el profesor Armando Aguilar, se olvidó que el restaurante se llamaba Danny´s y pensó en su hijo, que dejó corriendo en el parque de &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;strong&gt;Minas de Oro&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;, junto a la araucaria que estaba del costado de la &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Casa Midence&lt;/span&gt;.&lt;/strong&gt;     &lt;div align="justify"&gt;&amp;#160;&lt;/div&gt;    &lt;div align="justify"&gt;Mientras sentado en aquella banca, con su maleta azul, camisa de manguitos y gorra de España 82, sentía fresco el sabor del beso que le dio a su esposa, al tiempo que lo olvidaba con los gritos del pequeño que jugaba libre en medio de los nombres en formato de alaridos… &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Casimiro!, Orlando!, Moncho!, Amilcar!, Luís!, Ezequiel! y Pijía!,&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; ese último parecía más apodo asentado por uno de los Curry. &lt;/div&gt;    &lt;div align="justify"&gt;&amp;#160;&lt;/div&gt; &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td colspan="2"&gt;    &lt;div align="justify"&gt;     &lt;div align="justify"&gt;       &lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;        &lt;div align="justify"&gt;Mientras degustaba aquel desayuno, resultado de cuatro sufridos dólares, todo le pareció tan distante, recordó a su hermano, con sus manos negras de dos faenas de cortas de café, su madre con sus blancas arrugas, y su esposa, con la sonrisa de miedo cuando le dijo por tercera vez… - &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;solo dos años!!!              &lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;          &lt;br /&gt;Miró por la ventana pasar una pareja de americanos, con dos hijas, flacas como fideos, pelo color de jilote en sopa y exagerada pubertad prematura. Pensó en su hijo, en su patria, en su pueblo, recordó que hacía dos días cumplió años su hermana y le remordió la conciencia haberlo olvidado. Luego quiso volver a reencontrar su tierra, pero le rompió la garganta un duro nudo itinerante en los gritos de su hijo que corría por la sala brincando sobre un palo de escoba mientras él a regañadientes fingía ser un aburrido indio tendido en el sillón. Debió cortar su pensamiento cuando un chancletudo le hizo señas de querer sentarse a la mesa, así que se levantó más perezoso que despacio y se fue a su rutinaria jornada, a dos cuadras; seis horas atendiendo un restaurante que remedaba las épocas de gangsters, con cuadros de los cincuentas en las paredes y grasosos menús de papas fritas y emparedados cubanos… - &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;solo dos años, se recordó&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;.           &lt;br /&gt;          &lt;br /&gt;En todos lados estaban los gritos de su hijo, en las papas fritas, en el bullicio de los centros comerciales, una noche, en medio de ruidosos juegos mecánicos, se encontró un caballo naranja, y un indio aburrido. Lo tomó con desesperación y en una decisión no consultada con los astros corrió a su apartamento, hizo una maleta y un testamento para sus dos compañeros de renta, se entregó a la migra y volvió a su tierra.           &lt;br /&gt;          &lt;br /&gt;Cuando subía la cuesta de la peña temblaba al ritmo del corazón, lloró las mismas lágrimas, en el mismo lugar, con la similar nostalgia. Vio el &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Cerro Pelón&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; por entre los pinos y luego cerró los ojos para disfrutar el momento, todo había terminado. Era muy oscuro para ser de tarde y las nubes tomaban un color rojizo gris, amenazantes de lluvia de Septiembre, llegó a la casa de su anciana madre, en la entrada del pueblo y la abrazó, se comió seis tortillas con cuajada, frijoles y un chato asado en las brasas, luego se durmió con la misma ropa mientras la anciana le contaba un par de sucesos.           &lt;br /&gt;- Mañana te vas temprano a tu casa - fue lo último que asimiló - no sea que crean que traes muchos dólares en esa cuesta del barrio el calvario, te cuento que el otro día…           &lt;br /&gt;          &lt;br /&gt;Tuvo un sueño intranquilo, en un capítulo único soñó que aún estaba en el restaurante &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;strong&gt;Palomino&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;, en California, su jefe gritándole fuerte, dos mujeres molestando su honesta hombría, un customer pidiendo otro huevo ranchero… y la voz de su hijo, repicando en el ruido de las papas fritas. Se despertó desesperado pero contento de saber que era un sueño, afuera llovía y por las tejas sentía que le caían pequeñas gotas en el rostro. Se estiró y pensó en su hijo, No traía más que ochenta dólares, una loción fina, un radio amarillo chorcha y por supuesto, el caballito naranja con su indio montado que no le había podido comprar en aquella vitrina de la Peatonal, en &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Tegucigalpa&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;. Mañana se lo daría, y le vería sonreír en dos dientes de leche faltantes.           &lt;br /&gt;          &lt;br /&gt;En el temor que le nacieran los dientes, lo venció la desesperación, apenas esperó que pasara la lluvia y tomó la calle empedrada, se tiró por donde el Italiano, y pasó un extraño puente que no había visto, le pareció ruidoso el comedor de &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;strong&gt;Doña Aminta&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;. Se sintió en armonía cuando pasando la iglesia identificó el mismo parque, allí estaba la misma banca donde esperó el bus, donde dejó a su hijo la mañana de abril, antes del segundo bimestre. Todo había sido como una mala pesadilla que había terminado, el río que cruzó, la cerca que saltó, la migra que evadió y las lágrimas que botó cada noche, cuando la fría oscuridad hacía crujir sus huesos ante la impotencia del deber traducido en código distante.           &lt;br /&gt;          &lt;br /&gt;Subió la cuesta del Calvario, le parecieron familiares unos bultos que caminaban por la calle, llegó a la casa y reconoció la vieja puerta de tablas despintadas, el techo hundido de la cocina por la gotera que nunca reparó. Miró las luces apagadas, se acostó en la hamaca del corredor a esperar que amaneciera y mientras se lo comían los zancudos. Se durmió un rato, soñó que andaba bañando en una poza de &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Esquías&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;, y que traía a su hijo en hombros por la carretera que sale al campo de fútbol.           &lt;br /&gt;Cuando abrió los ojos, vio un rostro conocido, se le crisparon las lágrimas al identificar dos mejillas chapudas, cachetes grandes y pelo parado que con el uniforme de escuela lo miraba desde arriba, a punto de estallar en una carcajada. Tomó el juguete de entre sus costillas y se lo mostró, al tiempo que le decía: - &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Hola Chapulín, ya volví&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;- . No pudo decir más cuando vio el pequeño girar los cachetes, mostrar tres dientes de leche faltantes y gritar como gallo en madrugada:           &lt;br /&gt;          &lt;br /&gt;- Mamá! Vino el abuelo.           &lt;br /&gt;          &lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;strong&gt;Habían pasado 21 años.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;     &lt;/div&gt;   &lt;/div&gt; &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;a onmouseover="window.status=&amp;#39;http://www.newyorkpass.com&amp;#39;;return true;" onmouseout="window.status=&amp;#39; &amp;#39;;return true;" href="http://www.jdoqocy.com/click-2351996-10446737" target="_blank"&gt;     &lt;br /&gt;      &lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25901489-115643873379266401?l=relatoscatrachos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/feeds/115643873379266401/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25901489&amp;postID=115643873379266401' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/115643873379266401'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/115643873379266401'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/08/solo-dos-aos.html' title='Solo dos años'/><author><name>______</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://www.minasdeoro.info/imgs/img2.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25901489.post-115270966517638343</id><published>2006-07-12T07:58:00.000-05:00</published><updated>2009-05-13T15:45:44.078-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cartitas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='zamoranos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tecnofobia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos de escuela'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amistades'/><title type='text'>El segundo de un Zamorano</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;tr&gt;&lt;td&gt;&lt;img style="display: inline; margin-left: 0px; margin-right: 0px" height="350" src="http://www.minasdeoro.info/banners/minas-de-oro-segundo-de-un-zamorano.gif" width="175" align="left" /&gt;&lt;/td&gt; &lt;td&gt;    &lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;…nos vemos luego, en este corredor cualquiera de estos ratos…          &lt;br /&gt;          &lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;Fue lo último que me dijo, en el lugar que ahora es una plaza entre los edificios 4A y 4B de la Universidad Nacional Autónoma de Tegucigalpa. Más linda que en segundo curso, cuando se sentaba junto a &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Noddy, Ernesto Wesley, Maikola Ramírez &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;y tan cerca de &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Jonatán Kessler &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;como para revolverle las adolescentes hormonas y posiblemente el valor de un par de cartitas sudadas en el bolsillo del nerviosismo. &lt;/div&gt;    &lt;div align="justify"&gt;&amp;#160;&lt;/div&gt; &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td colspan="2"&gt;    &lt;div align="justify"&gt;     &lt;div align="justify"&gt;       &lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;        &lt;div align="justify"&gt;Rostro bonito, ojos grandes, sonrisa abundante, aunque con la timidez que causa ser interna en el &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Instituto Evangélico &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;y no de Tegucigalpa, pelo largo castaño, quemado por la inútil intención de estirarlo a punta de peine a falta de una costosa secadora. No estuvo tanto tiempo como su hermano, apenas un corto año que terminó con unas cartas a la antigua que contestó al ritmo de &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Nancy Oyuela &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;en un silencioso pacto tripartito que nunca hicimos, pero que mantuvimos por un año presintiendo que no nos volveríamos a ver. Con eso olvidé que me llamara &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;inteligentonto &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;un día de mal humor y ambas me perdonaron que opacara sus esforzados índices en mi chifladura por verlas sufrir todo un año, desilusionadas me acompañaron en el desfile del quince de septiembre, con listones rojos, ribetes dorados y banderas con olor a plancha de brasero. &lt;/div&gt;        &lt;div align="justify"&gt;         &lt;br /&gt;A &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Nancy &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;la logré localizar en una décima página de Google, oculta tras cansadas pero emotivas tardes de niños desencantados de un &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Aprende Conmigo &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;, felizmente casada y con un armario donde debe colgar sus naturales gustos por la ropa, su título universitario y alguna consigna antiarroba. Jamás me imaginé que aquella tarde común en la universidad sería la última vez que vería a &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Claudia &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;, mucho menos asumí que me remordería tanto por una buena porción de mi vida. &lt;/div&gt;        &lt;div align="justify"&gt;         &lt;br /&gt;Le perdí la pista en la costumbre de los humanos, me había dicho que se iría al &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Zamorano &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;si le salían los planes, así que lo acepté cuando dejé de verla. Ingresó a ese mundo de quienes cuidan reses, que se deleitan escribiendo sonetos en verdes líneas de repollos con el mismo rigor que sufren ante una expulsión por un índice académico pálido. Nunca sería su problema las calificaciones, tenía herencia de los &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Almendares &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;de Nueva Armenia, &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;cocos &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;aunque nunca en el nivel de su hermano con quien no me hubiera gustado competir. Se confundió en el uniforme de agrónomos, en el ruido de tanto extranjero simpático y bulliciosas amigas curtidas de lodo con sabor a espuma de leche en hoja de guayabo. &lt;/div&gt;        &lt;div align="justify"&gt;         &lt;br /&gt;Uno de esos períodos vacacionales, cuando se quedan unos pocos por recuperación, otros por el demérito acumulado y otros más por la deficiente necesidad de abrazar las abuelas en vestido a ruedas rojas, se quedó para convertirse en leyenda escolástica y noticia fatal para sus familiares a quienes negaron cualquier respuesta sazón.           &lt;br /&gt;          &lt;br /&gt;Solo se fue, me dijo &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Rosario &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;con ojos bonitos. El resto son novelas baratas, perseguidas por periodistas trágicos y mal contadas por cada uno de nosotros en un tono natural que presume saber el sufrimiento de los demás. Dejó este mundo sin despedirse, algunos nos perdimos la oportunidad de tomar una nostálgica granita de café quince años después, su familia perdió un valioso peldaño, tres nietos que nunca existirán y sus inolvidables carcajadas en una tarde de cosquillas.           &lt;br /&gt;He oído tantas versiones de su partida que simplemente no puedo creer ninguna: que se peleó con su compañera de cuarto por un amorío guatemalteco, que la envenenaron con una comida a que era alérgica, que no soportó la presión académica, que la entregaron los norteamericanos en el pacto de la secta &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Zamorano &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;. En esa inútil búsqueda debió morir allí mismo su hermano, un poco después en una incalculable longitud de coraje, para terminar de doler en el alma de una honorable familia.           &lt;br /&gt;          &lt;br /&gt;Solo se fue, y nos dejó con la ironía inservible, para que razonemos cuanto valen nuestros amigos en este preciso momento, les vemos conectados en el &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Messenger &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;creyendo que allí estarán siempre, creemos que no llamarles es normal porque deben estar ocupados como nosotros, olvidando que su segundo de vida es tan corto que muchas veces no les da tiempo de decirnos adiós, mucho menos expresarles cuán valiosos son. Aún cuando nuestra tecnología nos permite enviar mensajes de entrega inmediata desperdiciamos una frase simple reenviando sangrones chistes reciclados, inconscientes a la posibilidad de ser nosotros los que tengamos que partir.           &lt;br /&gt;          &lt;br /&gt;En honor a mi amiga, rompo el cansado silencio y les agradezco los ratos que dedicaron mientras hilvanaba mi costura en Zatoca, en &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Minas de Oro &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;, en Tegucigalpa, fuera del país y en la web. Le pido perdón por lo que le dije y por lo que no le dije, pero sobre todo por usar su historia para construir un relato que nos haga meditar en lo valioso que es un insignificante segundo congelado por el soberano dedo de Dios en la basta eternidad. &lt;/div&gt;     &lt;/div&gt;   &lt;/div&gt; &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;/div&gt;  &lt;p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;br /&gt;  &lt;p&gt;   &lt;br /&gt;&lt;img height="40" src="http://static.lulu.com/images/logo_lulu.gif" /&gt; &lt;/p&gt;  &lt;li&gt;... Disponible &lt;a href="http://www.lulu.com/browse/search.php?_shopSearch=http%3A%2F%2Fwww.lulu.com%2Fbrowse%2Fsearch.php&amp;amp;_helpSearch=http%3A%2F%2Fwww.lulu.com%2Fhelp%2Fsearch.php&amp;amp;_forumSearch=http%3A%2F%2Fwww.lulu.com%2Fforums%2Fsearch.php%3Fmode%3Dresults&amp;amp;search_forum=-1&amp;amp;search_cat=2&amp;amp;show_results=topics&amp;amp;return_chars=200&amp;amp;search_keywords=&amp;amp;keys=&amp;amp;fSearch=honduras&amp;amp;fSearchFamily=0" target="_blank"&gt;&lt;b&gt;on line...&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;a onmouseover="window.status=&amp;#39;http://www.romanticgifts.com&amp;#39;;return true;" onmouseout="window.status=&amp;#39; &amp;#39;;return true;" href="http://www.jdoqocy.com/click-2351996-10436738" target="_blank"&gt;      &lt;br /&gt;      &lt;br /&gt;&lt;/a&gt;    &lt;p&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p&gt;&lt;/p&gt; &lt;/li&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25901489-115270966517638343?l=relatoscatrachos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/feeds/115270966517638343/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25901489&amp;postID=115270966517638343' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/115270966517638343'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/115270966517638343'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/07/el-segundo-de-un-zamorano.html' title='El segundo de un Zamorano'/><author><name>______</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://www.minasdeoro.info/imgs/img2.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25901489.post-115057059233392533</id><published>2006-06-17T13:52:00.000-05:00</published><updated>2009-05-13T15:43:07.619-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='historias de exito'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tecnofilia'/><title type='text'>Historias de Exito</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;tr&gt;&lt;td&gt;&lt;img style="display: inline; margin-left: 0px; margin-right: 0px" height="350" src="http://www.minasdeoro.info/imgs/minas-de-oro-historias-de-exito.gif" width="175" align="left" /&gt;&lt;/td&gt; &lt;td&gt;    &lt;div align="justify"&gt;Fue en los años de la urgente necesidad de Honduras por modernizar los procesos de administración de la tierra, cuando el &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;strong&gt;Registro de la Propiedad y Catastro Nacional&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; decidieron en su impulsivo matrimonio darnos la oportunidad de hacer un poco de historia al calor de un buen capuchino y destrabados modelos espaciales.       &lt;br /&gt;      &lt;br /&gt;A un año del proceso nos invitaron a participar en los &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;BE &lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Awards&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;, que galardonan los mejores esfuerzos mundiales en la implementación de tecnologías. Para un grupo de maniáticos por el trabajo después de las ocho de la noche, pagados tardíamente ese fue el mejor premio que logramos hasta ese momento y era suficiente, la emoción fue superada cuando nos mencionaron dos meses más tarde que habíamos sido nominados a un premio en la categoría de manejo de entorno (Managed Environment). &lt;/div&gt;    &lt;div align="justify"&gt;&amp;#160;&lt;/div&gt; &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td colspan="2"&gt;    &lt;div align="justify"&gt;     &lt;div align="justify"&gt;       &lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;        &lt;div align="justify"&gt;Las lágrimas de alegría crisparon nuestros rostros pues no es común que nuestros países latinoamericanos sean llamados a competir con los ciento sesenta mejores proyectos del mundo, entre ellos Crape Geomatics de Canadá, Sit Project de Italia, y otros de países acostumbrados a ganar.          &lt;br /&gt;Nos terminó de motivar cuando nuestros jefes gestionaron una capacitación que coincidía con la convención anual de Bentley Systems y donde podríamos presenciar la premiación y exponer nuestros esfuerzos ante un auditorio de peludos interesados.           &lt;br /&gt;          &lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Si comemos hamburguesas y nos buscamos un hotel barato, podríamos ahorrarnos unos dólares de los viáticos y un canje con una cámara digital podría representarnos un sentido de realización&lt;/em&gt; – nos confesó Juan José – con sus párpados a media asta escondidos tras melancólicos anteojos de quien extraña la familia a las diez de la mañana y en una actitud de serenidad ante la posible sensación que causa competir en terreno ajeno.           &lt;br /&gt;– &lt;em&gt;Ya ganamos, aprovechemos la capacitación, disfrutemos el viaje y la nominación-&lt;/em&gt; terminó diciendo cuando arribamos al aeropuerto.&lt;/div&gt;        &lt;div align="justify"&gt;         &lt;br /&gt;Llegamos así a Orlando, devoramos cuanta hamburguesa nos permitió el intercambio y las compensamos con la complacencia de la capacitación, mientras en las tardes estrenábamos nuestras nuevas cámaras que nos habían comprometido la existencia en el país del norte. El miércoles fue la premiación, vestimos nuestras mejores galas ante una fiesta que no tiene nada que envidiarle a la entrega de premios Oscar, los chistes son igual de sangrones pero sin la pésima traducción local. El inmenso escenario se veía miniaturizado por la dimensión de un salón que requería pantallas gigantes cada dos mil espectadores.           &lt;br /&gt;El menú era de miedo, una deliciosa ensalada en la entrada, acompañada de filetes amachinados a lo perverso que compartimos en una mesa redonda con siete japoneses. &lt;/div&gt;        &lt;div align="justify"&gt;A la hora de la premiación supimos que participaban en tres categorías por sus efusivos impulsos al ser nombrados, mientras pronunciaban extraños mensajes &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;繁體中文版!!!&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;, luego al no ganar volvían a decir casi lo mismo en versión irreverente. A los pocos minutos volvieron a repetir la escena, se despeinaban sus gelatinados cabellos al respirar el premio &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;繁體中文版!!!&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;, y luego bajaban su ritmo al despedirse del laurel.           &lt;br /&gt;En la tercera categoría que participaban era en la nuestra, manejo de entorno. Entonces supimos que si no habían ganado, esta vez lo harían. &lt;/div&gt;        &lt;div align="justify"&gt;         &lt;br /&gt;Solo he sentido el patriotismo intensamente tres veces en mi vida: la primera fue cuando desfilé mi primer quince de septiembre en las empedradas calles de Minas de Oro, la segunda vez fue cuando &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Honduras le ganó a México por los penales&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;, y la tercera fue cuando extraviado entre una muchedumbre escuché decir: “…y por ayudarle a un gobierno a administrar mejor su tierra el Primer Lugar es para Honduras con el Sistema Unificado de Registros &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;SURE&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;…”           &lt;br /&gt;Entonces sentí escalofríos, que algunos me han comentado sentir cuando les cuento el relato; empezamos a buscar nuestras olvidadas cámaras, al tiempo que los chinitos nos atropellaban con abrazos de asombro y desconcierto.           &lt;br /&gt;          &lt;br /&gt;No siempre estamos acostumbrados a ganar, y aún cuando lo hacemos muchas veces no lo queremos creer.           &lt;br /&gt;          &lt;br /&gt;Dedico este relato al grupo de héroes anónimos que en Comayagua pelearon una guerra ante un cansado monitor, en altas horas de la noche al ritmo de la deprimente música del “&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;strong&gt;Chamaco&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;”. El premio fue de Honduras, sin méritos personales; programadores, digitadores, técnicos y soñadores estuvieron involucrados en la implementación de SURE, una historia que aún tiene mucho por recorrer ante nuestras tradiciones gubernamentales.           &lt;br /&gt;Una semana después el anuncio salió en dos periódicos y fue necesario pagar la pauta por no ser una noticia amarilla.           &lt;br /&gt;          &lt;br /&gt;Así como esta hay una historia de éxito cada día, esperando ser escrita, publicada y creída. En la medida que nos acostumbremos a contarlas con la emoción del momento, seremos más convincentes de lo grande que somos. Aunque para eso haya que nacer en El Salvador, amar como hondureño y pensar como Minorense.&lt;/div&gt;     &lt;/div&gt;   &lt;/div&gt; &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;/div&gt;  &lt;p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;br /&gt;  &lt;p&gt;&lt;img height="40" src="http://static.lulu.com/images/logo_lulu.gif" /&gt; &lt;/p&gt;  &lt;li&gt;... Disponible &lt;a href="http://www.lulu.com/browse/search.php?_shopSearch=http%3A%2F%2Fwww.lulu.com%2Fbrowse%2Fsearch.php&amp;amp;_helpSearch=http%3A%2F%2Fwww.lulu.com%2Fhelp%2Fsearch.php&amp;amp;_forumSearch=http%3A%2F%2Fwww.lulu.com%2Fforums%2Fsearch.php%3Fmode%3Dresults&amp;amp;search_forum=-1&amp;amp;search_cat=2&amp;amp;show_results=topics&amp;amp;return_chars=200&amp;amp;search_keywords=&amp;amp;keys=&amp;amp;fSearch=honduras&amp;amp;fSearchFamily=0" target="_blank"&gt;&lt;b&gt;on line...&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;a onmouseover="window.status=&amp;#39;http://www.newyorkpass.com&amp;#39;;return true;" onmouseout="window.status=&amp;#39; &amp;#39;;return true;" href="http://www.jdoqocy.com/click-2351996-10446737" target="_blank"&gt;      &lt;br /&gt;      &lt;br /&gt;&lt;/a&gt;    &lt;p&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p&gt;&lt;/p&gt; &lt;/li&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25901489-115057059233392533?l=relatoscatrachos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/feeds/115057059233392533/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25901489&amp;postID=115057059233392533' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/115057059233392533'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/115057059233392533'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/06/historias-de-exito.html' title='Historias de Exito'/><author><name>______</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://www.minasdeoro.info/imgs/img2.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25901489.post-114987963666096481</id><published>2006-06-09T13:46:00.000-05:00</published><updated>2009-05-13T15:42:25.849-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='minas de oro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos de escuela'/><title type='text'>Curry</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;tr&gt;&lt;td&gt;&lt;img style="display: inline; margin-left: 0px; margin-right: 0px" height="350" src="http://www.minasdeoro.info/imgs/minas_de_oro_curry.gif" width="175" align="left" /&gt;&lt;/td&gt; &lt;td&gt;    &lt;div align="justify"&gt;Era uno de esos días de campo, acostumbrados en nuestra querida &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Escuela Mariano Álvarez&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;. No era necesario más que vestir calzones cortados con propósitos maternos para prolongar la vida útil ante el inevitable paso de los años y el privilegiado estiramiento infantil. Para los pintosos, una calzoneta “&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Victoria&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;” y tenis “&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;strong&gt;Kanguro&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;”; las marcas mas reconocidas de aquellos 80’s. Por supuesto que era más común usar los clásicos zapatos de hule &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Siete Gatos&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;, con agujeros en los extremos para evitar el calentamiento global o un bofetón resultante de la estocada al desarropar los pies. En su defecto se arrastraban los pies con un ligero tapiz de polvo y coronaba este desfile de modas una camisa a media barriga, adornada por un amenazante ombligo en forma de teta de vaca y una merienda si se era venturoso. &lt;/div&gt;    &lt;div align="justify"&gt;&amp;#160;&lt;/div&gt; &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td colspan="2"&gt;    &lt;div align="justify"&gt;     &lt;div align="justify"&gt;       &lt;div align="justify"&gt;Yo, desde pequeño fui mas afortunado que el resto de mis hermanos, por razones de alergia al hule de tal atuendo, merecí ser tratado diferente por lo que mis padres se veían en la necesidad de rascar recursos para calzar mis refinados pies con los únicos lujos a nuestro alcance: copias baratas de &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;All Star&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; conocidos como &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Caprissa&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;, que para aquellos días se pegaban con algún material de efecto similar a la saliva en las estampillas. &lt;/div&gt; Caminábamos de costumbre, en fila india al campo de fútbol que colinda con el cementerio, recuerdo que era más lo que tardábamos en llegar, que el tiempo para disfrutar del ardiente sol, uno que otro raspón y claro, compartir la merienda con las hormigas. &lt;/div&gt;      &lt;div align="justify"&gt;&amp;#160;&lt;/div&gt;      &lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;   &lt;/div&gt;    &lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Curry&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; era el chico más terrible, era mucho más espigado que los demás, no se si por vitaminas o la costumbre de repetir grados. Este tenia el derecho a someter al resto del grupo, que por la descuadrada equivalencia en altura e iliquidez ósea, representaba una competencia desleal al valor de propinarle un golpe digno de su respeto y demanda de igualdad de privilegios. Entre los esclavos de este verdugo de apellido aguerrido, se encontraba mi diminuta masa corporal que, desde la preparatoria hasta quinto, me hizo merecedor del record &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;minasdeorense&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; en estatura en toda la escuela. Era algo así como una mala copia de un cuento del pequeño pollito que se hizo famoso después de ser la burla de todos, lastima que por eso nunca se dio premio, porque mantuve un gobierno tirano muy largo. De hecho mi madre nunca tuvo muchos problemas con mi ropa, porque me sirvió hasta que esta, vencida por el tiempo y uso, dio sus últimas funciones. A pesar de las desventajas, no puedo negar que esto me ganaba puntos a favor, para hacer mención de algunos: siempre me ubicaban en los primeros bancos del aula; nunca faltaban un par de sillas extras para alcanzar el pizarrón y así poder hacer todos los encargos de la clase de dibujo al &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Profesor Canaca&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;, ser el ultimo de la acostumbrada fila india sin tener dificultades de perder el rastro de la manada. &lt;/div&gt;    &lt;div align="justify"&gt;&amp;#160;&lt;/div&gt;    &lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;    &lt;div align="justify"&gt;Pero regresando al personaje mencionado, que tenia un peculiar parecido con el segundo grupo de espigas en aquel bíblico sueño del faraón en tiempos del joven soñador. Aunque mucho me molestara su actitud de dictador y el liderazgo autócrata, un metro de diferencia me impedía ponerle fin a mi esclavitud. Fue ese día de caminata al campo, justo cerca de llegar a nuestro destino, frente al cementerio en medio de la distracción por los misteriosos monumentos y sumido en un silencio inocente… &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Zoc!!!!!&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; Solo recuerdo una de sus reconocidas expresiones burlescas escrita en neón y disuelta entre una basta nube de estrellas. Cuando recobré el sentido estaba siendo atendido por mi maestra, la &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Profesora Juanita&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; en sus dotes de enfermera emergente y con voz de sargento de familia, exhortaba al revolucionario muchacho. &lt;/div&gt;    &lt;div align="justify"&gt;&amp;#160;&lt;/div&gt;    &lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;    &lt;div align="justify"&gt;Nadie supo porque lo hizo, su nombre no lo recuerdo, pero si su inconfundible apellido, de los “&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Curry&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;”, reconocidos en &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;strong&gt;Minas de Oro&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; por su falta de cobardía e incidencia al espanto con solo mencionar su apellido. Lo que si recuerdo cada día que voy al barbero es que literalmente gravó en mi cabeza y mi memoria aquel lajazo como propina irónica a mi impecable comportamiento. &lt;/div&gt;    &lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;    &lt;div align="justify"&gt;Cuando somos chicos, llenos de imaginación mezclada con ingenuidad y altamente vulnerables, nos es difícil entender el porque de lo que hacemos mucho menos explicarlo. Reaccionamos ante las emociones que poderosamente nos controlan como un potente motor y nos impulsa a descubrirnos, a saber quienes somos. Luego de ello podemos ver que en realidad queremos ser… por supuesto que está en nuestras manos el camino que elegimos. &lt;/div&gt;    &lt;div align="justify"&gt;&amp;#160;&lt;/div&gt;    &lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;    &lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;    &lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;No se que se hizo Curry, lo recuerdo una vez al mes, cuando voy al barbero.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt; &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;/div&gt;  &lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Naun Otoniel&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;     &lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:n_alvarezm@yahoo.com" target="_blank"&gt;n_alvarezm@yahoo.com&lt;/a&gt;&lt;/p&gt; &lt;a href="http://www.dpbolvw.net/click-2351996-9885468" target="_blank"&gt;   &lt;br /&gt;&lt;/a&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25901489-114987963666096481?l=relatoscatrachos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/feeds/114987963666096481/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25901489&amp;postID=114987963666096481' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/114987963666096481'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/114987963666096481'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/06/curry.html' title='Curry'/><author><name>______</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://www.minasdeoro.info/imgs/img2.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25901489.post-114808285543726166</id><published>2006-05-19T18:40:00.000-05:00</published><updated>2009-05-13T15:41:32.021-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='minas de oro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tecnofobia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos de escuela'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amistades'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Instituto Evangélico'/><title type='text'>Estrepitosa</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;tr&gt;&lt;td&gt;&lt;img style="display: inline; margin-left: 0px; margin-right: 0px" height="350" src="http://www.minasdeoro.info/imgs/minas_de_oro_estrepitosa.gif" width="175" align="left" /&gt;&lt;/td&gt; &lt;td&gt;    &lt;div align="justify"&gt;Recuerdo haberla visto esperar en silencio en cada acto cívico. Declamadora de familia, como las &lt;span style="color: #ff0000"&gt;&lt;b&gt;Navarro&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;       &lt;br /&gt;también. Y mientras sus rodillas temblaban el mismo miedo ocho veces al año, impaciente soportaba la agonía de ser llamada; entonces salía al escenario en su potente declamación, tal como lo sabía hacer: &lt;span style="color: #ff0000"&gt;&lt;b&gt;estrepitosa&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;.       &lt;br /&gt;      &lt;br /&gt;No éramos muy diferentes, yo escribía la composición que tartamudearía en el acto cívico; ella ensayaba un gastado poema de &lt;span style="color: #ff0000"&gt;&lt;b&gt;Froylán Turcios&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;. Yo temblaba de timidez, ella la escondía tras potentes ademanes cuidadosamente ensayados en espejo miniatura.       &lt;br /&gt;No recuerdo haberle hablado mucho, quizá por la sensación que produce enamorarse de la chica más linda de la ciudad y temer llegarle a gustar a la del pueblo. En muchos actos debí estar a su lado por la estatura, más por la mía que por la de ella. &lt;/div&gt; &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td colspan="2"&gt;    &lt;div align="justify"&gt;Así transcurrieron cinco largos años. La veía todas las tardes desde la ventana de la dirección pasar frente al &lt;span style="color: #ff0000"&gt;&lt;b&gt;campo La Trinidad&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;, la misma trenza, la misma pena, el mismo orgullo. Luego tomaba la escoba y apaciguaba mi beca para después aporrear el piano; ella subía la cuesta de &lt;span style="color: #ff0000"&gt;&lt;b&gt;Doña Choncita&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; rumbo a su casa, a gritar su lección en la misma rama de jocote. &lt;/div&gt;    &lt;div align="justify"&gt;     &lt;br /&gt;Debió ser la última en quedarse a ver sucumbir el &lt;span style="color: #ff0000"&gt;&lt;b&gt;Colegio Evangélico&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;. Nosotros sufrimos al ver el telegrama de su muerte, ella le acompañó en su agonía. Luego soportó el mismo dolor en mayor razón cuando luchó como directora de la escuela y vio repetirse la historia en versión escolástica. Impotente ante la realidad, desesperada porque nadie creó una fundación de agradecidos que hubieran prolongado la agonía unos años más o al menos disfrutara un cierre con más gloria que pena.       &lt;br /&gt;Le perdí la pista cuando salí de &lt;span style="color: #ff0000"&gt;&lt;b&gt;Minas de Oro&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;. Supe por su primo de su liderazgo juvenil, el cual ha abandonado un poco. Ahora siente nostalgia mientras otros lo hacen, con ardientes ansias de volverlo a hacer en una mezcla de heridas provocadas por haberlo dado todo y no haber sido compensada en igual proporción.       &lt;br /&gt;      &lt;br /&gt;Linda, y soltera aún, ahora invierte sus minutos enseñando a clonados infantes de la &lt;span style="color: #ff0000"&gt;&lt;b&gt;aldea San Antonio&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;, las mismas letras, el mismo texto, los mismos coscorrones. Ellos la recordarán siempre por haberles enseñado a leer y la olvidarán por quedarse a esperar. Aún así desborda en ellos la pasión de un huerto con olor a tierra húmeda, en recordatorio que no valemos tanto por lo engrandecido de los lugares hasta donde llegamos sino por el valor agigantado que toma en nuestros corazones el orgullo por el lugar de donde provenimos.       &lt;br /&gt;      &lt;br /&gt;Quizá se quede por siempre en &lt;span style="color: #ff0000"&gt;&lt;b&gt;Minas de Oro&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;, dando clases hasta ver pasar sus nietos por las despintadas aulas, luego se retire cuando llegue la jubilación como lo dice la costumbre y por supuesto el estatuto.       &lt;br /&gt;      &lt;br /&gt;De ser así, su nombre seguirá valiendo tan verde cual lo canta. Es probable que se aburra de liderar infantes y retorne a vocaciones eternas. Lo cierto es que siempre estará allí, silenciosa, callada, esperando la oportunidad de salir al escenario y desbordar como agua de lluvia por la cuesta de los cáliz, &lt;span style="color: #ff0000"&gt;&lt;b&gt;estrepitosa&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;.       &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;    &lt;div align="justify"&gt;Mientras tanto, seguirá esperando una carta a la antigua, con sabor a estampilla. &lt;span style="color: #ff0000"&gt;&lt;b&gt;Odiando la distancia, el olvido y el símbolo de arroba.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt; &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;/div&gt;  &lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;  &lt;p&gt;   &lt;br /&gt;&lt;img height="40" src="http://static.lulu.com/images/logo_lulu.gif" /&gt; &lt;/p&gt;  &lt;li&gt;... Disponible &lt;a href="http://www.lulu.com/browse/search.php?_shopSearch=http%3A%2F%2Fwww.lulu.com%2Fbrowse%2Fsearch.php&amp;amp;_helpSearch=http%3A%2F%2Fwww.lulu.com%2Fhelp%2Fsearch.php&amp;amp;_forumSearch=http%3A%2F%2Fwww.lulu.com%2Fforums%2Fsearch.php%3Fmode%3Dresults&amp;amp;search_forum=-1&amp;amp;search_cat=2&amp;amp;show_results=topics&amp;amp;return_chars=200&amp;amp;search_keywords=&amp;amp;keys=&amp;amp;fSearch=honduras&amp;amp;fSearchFamily=0" target="_blank"&gt;&lt;b&gt;on line...&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&amp;#160; &lt;br /&gt;     &lt;p&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p&gt;&lt;/p&gt; &lt;/li&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25901489-114808285543726166?l=relatoscatrachos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/feeds/114808285543726166/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25901489&amp;postID=114808285543726166' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/114808285543726166'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/114808285543726166'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/05/estrepitosa.html' title='Estrepitosa'/><author><name>______</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://www.minasdeoro.info/imgs/img2.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25901489.post-114623366046501982</id><published>2006-04-28T08:13:00.000-06:00</published><updated>2009-05-13T15:39:47.602-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='rumiar la nostalgia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='minas de oro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos de escuela'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Instituto Evangélico'/><title type='text'>La Seño</title><content type='html'>&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td width="23%"&gt;&lt;img style="display: inline; margin-left: 0px; margin-right: 0px" height="350" src="http://www.minasdeoro.info/imgs/minas_de_oro_la_seno.gif" width="175" align="left" /&gt;&lt;/td&gt; &lt;td width="77%"&gt;  &lt;div align="justify"&gt;Era una misteriosa mujer de esas que simplemente están allí. Alta y delgada, de pelo gris empedrado, quijada afilada, nariz aguileña montada por unos sobresalientes anteojos de maestra de los sesenta. Tras los espejuelos una pacífica mirada de quien abandonó un tesoro a cambio de otro sin preguntar cuanto valían.    &lt;br /&gt;Llegó a &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Minas de Oro&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; en los inicios del Instituto Evangélico, probablemente como maestra de inglés, Biblia y música. Se quedó de por vida, usando el mismo estilo de ropa que trajo; planos vestidos largos de flores color pastel a media pantorrilla tal como los usó en el &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Instituto Moody&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;. Un verde impermeable la acompañó, aunque nunca envejeció a su ritmo. Dos pares de zapatos; uno negro y otro café que &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Don Ricardo Durón&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; aprendió a fabricar cada tres años, amortiguados por reencauches trimestrales. &lt;/div&gt;  &lt;div align="justify"&gt;&amp;#160;&lt;/div&gt; &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td colspan="2"&gt;  &lt;div align="justify"&gt;De mente ágil, combinada con una memoria canina que le inspiraba una sensación de saber donde estaba cada válvula de la antigua instalación del internado. Cuando no hubo carpintero ella fue uno, cuando no hubo fontanero reparó las tuberías, cambió cada lámpara porque nunca hubo electricista; sin que estas actividades afectaran su labor de rectora de la institución. En cada ciclo de rebeldía entrenó al nuevo jefe de mantenimiento enseñándole a casi desarmar la planta generadora de energía. A todos los lloró, aunque no tanto como a &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Jorge Medina&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;, a quien literalmente adoptó.     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;Nunca se casó, por eso el nombre de “Seño”. La &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Seño Margarita Jossie&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;, como era aproximadamente todo su nombre. Nadie sabía si recibía salario por servir clases de inglés, piano o por enseñar el arte de mantener con vida y en aparente florecimiento una institución que a su partida solo sobrevivió dos años más. Entonces supimos a donde iban tanto su salario como las ofrendas que promovía en sus viajes a Estados Unidos.     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;Enseñaba piano con sus antiguos libros rojos de &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;John Thompson&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;, cuyas clases de memoria repelló en la vocación de cada testarudo apasionado por las teclas. Disfrutó tanto el refinado piano de salón de actos como las rechinantes teclas del piano de la Iglesia Centroamericana del pueblo donde tocó cada domingo todos los arpegios del himnario azul hasta que mi hermana se atrevió a desentonar por su propio riesgo.     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;Recibía cada nuevo maestro en enero con la misma sonrisa que lo despedía en noviembre, cuando en la estampida de los internos la mayoría se iba para nunca volver. Y entonces se quedaba para hacer mantenimiento como Dios manda; cortábamos el césped de todo el instituto, lavábamos los colchones tal como si estuviéramos pisando uvas en lagar, cerníamos dos silos del maíz que alimentaría el próximo año, en permuta de un par de fichas capaces de convertirse en cuetes que duraban la noche del veinticuatro de diciembre y remordían con los nacatamales del veinticinco. Así derrochábamos el mes de diciembre, y en enero para no aburrirnos quebrábamos las ramas de inocentes árboles de mandarina y jugábamos perezosos partidos de voleibol con los nuevos alumnos becados. Ella en una actitud de remordimiento nos invitaba a degustar en el comedor de los internos junto a los entusiastas bequistas sonrientes ante la inocencia de lo que les esperaba.     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;Recuerdo haber sido de su elenco de engañados pianistas, de su chillón coro navideño, del servilismo vacacional, pero sobre todo, su conserje personal por no tener manera de pagar la clase de piano. Sus rutinarios encargos eran los mismos: Comprar emergentes donde &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Don Jilo&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;, esperar cartas extraviadas del correo en la vacación e ir a donde &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Don Ricardo&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; a reencauchar sus zapatos. Todo eso a cambio de una hora semanal de su lección de piano, acompañada de un par de galletas con sabor a medicina y subliminales consejos que me enseñaron a obsesionarme por lo complicado sin dejar de amar las cosas exageradamente sencillas.     &lt;br /&gt;En encargos especiales me pidió limpiar su oficina, donde degustaba la fantástica colección de animales disecados, antigüedades, caracoles extraños y arcaicas fotografías que lamento creer que están en un cesto de basura. Únicamente conservo un baúl antiguo con su nombre en pintura amarillenta que literalmente reza: &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;“Marjorie Jossie”&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;, Vía Amapala, Honduras”.     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;Abandonó su barco cuando el parásito de la &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;triquina&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; le llegó al cerebro y no pudo recordar sus lecciones, sus válvulas y sus cuentas. Adquirió la enfermedad de forma natural, consumiendo la misma comida de los internos y en su presencia para dar el ejemplo. Durante cuatro años la observé rumiar a unos cuantos metros, mientras asumía mi responsabilidad de lavar los curtidos platos de los internos ante quienes nunca pidió comida especial ni se quejó exceptuando la vez cuando una piedra en los frijoles le dañó la placa de dientes. En silencio, en su silla preferida, devoraba todo a la misma velocidad con que hacía cada acción: a la carrera.     &lt;br /&gt;Su retiro fue como el de la institución, que sobrevivió un par de dolorosos años para nunca más abrir sus puertas. Sin avisos, sin despedidas, sin gloria. Supimos del ocaso del internado porque alguien nos contó cuando quisimos hacer una visita de ex alumnos, costumbre frecuente en el mes de la patria para lucir una citadina novia o en Noviembre para llorar de placer en una clausura a ritmo de &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;pompa y circunstancia&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;.     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;Le escribe a mi mamá tres veces al año. Ella dice que le relata historias cuantificables únicamente en volúmenes lacrimales pero que siempre tiene un buen sentido de humor y agradecimiento. Cuando intenté buscar en Internet la dirección que aparecía en los sobres supe que es un humilde asilo de ancianos en Oregon, donde narra posiblemente sus anécdotas vivientes y con suerte tiene un piano donde les deleita con su lección última del tercer nivel de piano: &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Barcarola.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;Le escribí un día. Quizá no le entregaron la carta, quizá su memoria le falle o quizá sienta pena por haberme confesado su deseo final:     &lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;“Quiero que me entierren entre los pinos de Minas de Oro”.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt; &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;a onmouseover="window.status=&amp;#39;http://www.39dollarglasses.com&amp;#39;;return true;" onmouseout="window.status=&amp;#39; &amp;#39;;return true;" href="http://www.kqzyfj.com/click-2351996-8351205" target="_blank"&gt;   &lt;br /&gt;&lt;/a&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25901489-114623366046501982?l=relatoscatrachos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/feeds/114623366046501982/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25901489&amp;postID=114623366046501982' title='9 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/114623366046501982'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/114623366046501982'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/04/la-seo.html' title='La Seño'/><author><name>______</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://www.minasdeoro.info/imgs/img2.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25901489.post-114606010304609335</id><published>2006-04-26T08:00:00.000-06:00</published><updated>2009-05-13T15:38:00.127-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='minas de oro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='historias de exito'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='migrantes'/><title type='text'>Despierta Minas de Oro!</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;   &lt;br /&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td width="23%"&gt;&lt;img style="display: inline; margin-left: 0px; margin-right: 0px" height="350" src="http://www.minasdeoro.info/imgs/minas_de_oro_neida.gif" width="175" align="left" /&gt;&lt;/td&gt; &lt;td width="77%"&gt;    &lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;...una mañana de ocio la encontré despertando el continente. &lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;    &lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;         &lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;Recuerdo haberla visto en televisión blanco y negro, con pésima señal de pueblo y en pantalla de apenas quince pulgadas. No despertaba el continente, solo contaba aburridas noticias de la mal querida fuerza armada hondureña en tiempos de la guerra fría. &lt;/div&gt;    &lt;div align="justify"&gt;&amp;#160;&lt;/div&gt;    &lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;    &lt;div align="justify"&gt;- Mirá, ella es de los &lt;strong&gt;&lt;span style="color: #ff0000"&gt;Sandoval&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;, es de aquí. – &lt;/div&gt;    &lt;div align="justify"&gt;&amp;#160;&lt;/div&gt;    &lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;    &lt;div align="justify"&gt;Me dijo mi hermana, al tiempo que señalaba una chica de sonrisa semi obligada, peinado importado de novelas mexicanas y ojos de novia de soldado en guerra que vendía historias de corte marcial los desmantelados sábados a principios de los ochenta. &lt;/div&gt; &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td colspan="2"&gt;    &lt;div align="justify"&gt;Se dedicaba a leer redacciones perversamente hilvanadas en su tarde semanal de &lt;span style="color: #ff0000"&gt;&lt;b&gt;“Proyecciones Militares”&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;, al tiempo que afectaba la programación normal de los dos únicos canales en un pueblo que por alguna extraña razón hacía cadena nacional por oírle departir. Algunos por soñar con ella, otros por temor a nunca ver un coterráneo despertando el continente y otros por desintoxicarse del maratónico episodio de la &lt;span style="color: #ff0000"&gt;&lt;b&gt;revista agropecuaria&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;.       &lt;br /&gt;      &lt;br /&gt;De esa fecha en adelante le perdí la pista. Me encerré en un cuarto oscuro y pronto me encontré haciendo poco más que calcular estructuras, planificar construcciones, medir propiedades ajenas e inventar el mundo en versión clonada. Allí encerrado en mi biota resolví la mitad de los problemas mundiales, por el simple precio de ver a mi hijo hacer exámenes a tiempo. Cuando salí de nuevo, debí hacerlo por la ventana. Una mañana de ocio la encontré despertando el continente. La sonrisa es la misma, no es tan libre como la de los otros bulliciosos que la acompañan, comparada con un par de carcajadas ante un chiste de &lt;span style="color: #ff0000"&gt;&lt;b&gt;su hermano Ángel&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;. Sus ojos siempre son iguales, mientras describe historias de arrebato nos gritan su desesperada pasión por extender los años de su esposo y ver sus mellizos crecer. El papel de seria le va bien en un ameno programa de tres horas y cuyo nombre se traduce en buen hondureño como &lt;span style="color: #ff0000"&gt;&lt;b&gt;kikirikí&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;.       &lt;br /&gt;      &lt;br /&gt;Ya no quiere ir a la luna, solo quiere despertar el continente con noticias menos alarmantes que el huracán que azotó su primera patria o la invasión terrorista de su segunda.       &lt;br /&gt;      &lt;br /&gt;Se lamenta no poder cambiar de nombre su programa:       &lt;br /&gt;&lt;span style="color: #ff0000"&gt;&lt;b&gt;¡Despierta Minas de Oro!&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt; &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;/div&gt;  &lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;  &lt;p&gt;&lt;img height="40" src="http://static.lulu.com/images/logo_lulu.gif" /&gt; &lt;/p&gt;  &lt;li&gt;... Disponible &lt;a href="http://www.lulu.com/browse/search.php?_shopSearch=http%3A%2F%2Fwww.lulu.com%2Fbrowse%2Fsearch.php&amp;amp;_helpSearch=http%3A%2F%2Fwww.lulu.com%2Fhelp%2Fsearch.php&amp;amp;_forumSearch=http%3A%2F%2Fwww.lulu.com%2Fforums%2Fsearch.php%3Fmode%3Dresults&amp;amp;search_forum=-1&amp;amp;search_cat=2&amp;amp;show_results=topics&amp;amp;return_chars=200&amp;amp;search_keywords=&amp;amp;keys=&amp;amp;fSearch=honduras&amp;amp;fSearchFamily=0" target="_blank"&gt;&lt;b&gt;on line...&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;a onmouseover="window.status=&amp;#39;http://www.timewarnerspecial.com&amp;#39;;return true;" onmouseout="window.status=&amp;#39; &amp;#39;;return true;" href="http://www.anrdoezrs.net/95104kjspjr69AC8GGD687B7A7BG" target="_blank"&gt;&amp;#160; &lt;br /&gt;&lt;/a&gt;     &lt;p&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p&gt;&lt;/p&gt; &lt;/li&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25901489-114606010304609335?l=relatoscatrachos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/feeds/114606010304609335/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25901489&amp;postID=114606010304609335' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/114606010304609335'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/114606010304609335'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/04/despierta-minas-de-oro.html' title='Despierta Minas de Oro!'/><author><name>______</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://www.minasdeoro.info/imgs/img2.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25901489.post-5294749788060934878</id><published>2006-04-25T21:17:00.001-06:00</published><updated>2008-04-25T21:18:31.975-06:00</updated><title type='text'>Politica de privacidad</title><content type='html'>&lt;p&gt;La Navegación Anónima   &lt;/p&gt; &lt;p&gt;Relatos Catrachos es un blog almacenado en Blogger.com, el acceso a IP de la red o de proveedor de servicios (PSI) son los únicos datos que pueden ser conocidos para fines estadísticos importantes en el conocimiento de países de donde provienen las visitas y servidores de acceso a Internet. &lt;/p&gt; &lt;p&gt;También es posible almacenar la hora de acceso a la web, y se suele usar para conocer horarios de mayor afluencia, hacer ajustes para evitar las saturación y conocer los horarios más adecuados para publicar contenidos nuevos. &lt;/p&gt; &lt;p&gt;La dirección de un sitio de enlace, cuyo clic hizo llegar hasta esta página, sea este un buscador o un hipervínculo, esto suele ser útil para conocer la efectividad de las campañas de publicidad o los sitios que más visitas provocan. &lt;/p&gt; &lt;p&gt;El número de visitantes, sea con servicios como Awstats o Google Analytics, permite conocer el crecimiento de una página y buscar que los usuarios, en función de las palabras claves por que llegan tengan contenidos pertinentes a estas. &lt;/p&gt; &lt;p&gt;Toda esta información es anónima y no puede asociarse a un usuario específico. &lt;/p&gt; &lt;p&gt;LA NAVEGACIÓN CON COOKIES &lt;/p&gt; &lt;p&gt;Esta página usa Google AdSense como alternativa de monetización, este sistema utiliza cookies para garantizar conversiones dentro de tiempos determinados bajo la &lt;a href="http://www.google.com/intl/es/privacy.html"&gt;Política de privacidad&lt;/a&gt;, &lt;a href="https://www.google.com/adsense/policies?hl=es"&gt;Política del programa&lt;/a&gt;, &lt;a href="https://www.google.com/adsense/localized-terms"&gt;términos y  condiciones&lt;/a&gt; de Google AdSense y para darle garantía de servicios a sus anunciantes o aplicaciones futuras. 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Parecía una &lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;b&gt;garza&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; alargada, como un &lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;b&gt;quetzal&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; planchado que descendía quebrada abajo hacia los encuentros con el río. Puesto que iba contraluz el atardecer lo resignó a creer provisionalmente en el cuento de la oscura zancuda que extrañamente buscaba la posa redonda, por donde hay barrancos altos.&lt;br /&gt;Pero al día siguiente la noticia despertó la leyenda: una res en el llano de Vargas muerta, sin rasguños, sin quejidos, &lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;b&gt;sin lengua&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue entonces que Maco recordó la historia y me la contó, por otra penúltima vez.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td colspan="2"&gt;&lt;div align="justify"&gt;Era una noche oscura de verano, con el calor a la cintura y el canto itinerante de los guacos en busca de desobedientes gallinas en los árboles. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El silencio grillolento se rompió, y no por cigarras somnolientas. Era como el bramido de un toro, que mugía desesperado en la enturbiada distancia. Maco se incorporó y caminó al bordo, por detrás de la letrina. La noche era negra y estrellada, como cualquier aburrido abril sin amoríos, con la voz de su esposa en el eco de su silencio:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ese toro está llorando, debe haberse enredado en un alambre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus incrédulas esperanzas que el tío Noé pudiera atender la res terminaron cuando decidió atarse el zapato izquierdo y regresar a casa por el &lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;b&gt;fusil veintidós&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;, la lámpara de cazador y una caja de municiones.&lt;br /&gt;Descendió a la puerta de golpe, sacudió la lámpara por despertar su lumbre, mientras tomaba la derechura camino al rancho de don Catarino.&lt;br /&gt;Escuchó el silencio del casto eunuco mientras se cantó otra canción pero con el mismo coro:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ah! Catocho, de nuevo te tomó la noche en la Iglesia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajó con cuidado y recordando viejos devaneos mezclados con cesaciones del ocote congratulados por dolorosos aterrizajes. Luego estaba cruzando el río, apagó la lumbre por el conocido culto al expertaje:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Se recuerda mejor el copante con la claridad de la espuma y el ruido de las piedras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar al escenario del toro intentó razonar la ecuación. El animal corría alrededor de un matorral y cada tercio de la elipse lanzaba su mortífero alarido. Maco, a oscuras se acercó a la curva del recorrido, listo para encender la lámpara que ya se había colocado en la frente. Fusil en mano, intentando definir la órbita del animal que tras media hora de trillar el pasto ya tenía marcado un carril.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si tan solo hubiera subido su mirada, hubiera visto el misterioso alado, que desde arriba controlaba al toro con un narcotizante olor que descendía cual rocío y penetraba en la nariz al ritmo de un dispar aleteo de lechuza en el tabanco.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;b&gt;Era el Sacalenguas&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;, que en su intento de variar el género escogió un toro resistente al dogma. Una vaca se hubiera dormido en minutos, y entonces suavemente hubiera descendido, le habría cubierto el cuello a doble vuelta con su serpentina jafa, apretando hasta que la lengua saliera en tamaño comercial. La degustaría y quitaría el mal sabor a rumia comiendo su tierna ubre como postre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los minutos de la &lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;b&gt;serpiente emplumada&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; terminaron prematuramente. Maco encendió la lámpara frontal y encañonó al toro, que reaccionó ante su ignorante embrujo a la vez que en hipérbola salió disparado hacia la finca del tío Noé. Cuando llegó al portón lanzó un alarido y otro más cuando saltó la cerca. Por el sonido de ramas rotas no se detuvo en gran distancia. Cuando tardíamente alzó la vista buscando alumbrar el ave alada se había ido, únicamente descendía su rocío y lo único que pudo rescatar fue una pluma color gris empedrado que por su pestilente olor definitivamente pertenecía al &lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;b&gt;sacalenguas&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maco regresó sonámbulo, intentando hilvanar su ruedo mientras una línea de sudor le figuró la espalda en vertical. Llegó a la casa, guardó el fusil, los zapatos y la lámpara. Rendido a tal rompecabezas se durmió y soñó que vivía en &lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;b&gt;Minas de Oro&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente una vaca parda estaba muerta en la finca de Fidel, sin huellas, sin sangre, &lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);"&gt;&lt;b&gt;sin lengua.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25901489-114575166832798169?l=relatoscatrachos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/feeds/114575166832798169/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25901489&amp;postID=114575166832798169' title='8 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/114575166832798169'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/114575166832798169'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/04/el-sacalenguas.html' title='El Sacalenguas'/><author><name>______</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://www.minasdeoro.info/imgs/img2.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25901489.post-114479130982914715</id><published>2006-04-11T15:34:00.000-06:00</published><updated>2009-05-13T15:36:16.775-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='minas de oro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos de escuela'/><title type='text'>Plinio</title><content type='html'>&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td width="23%"&gt;&lt;img style="display: inline; margin-left: 0px; margin-right: 0px" height="350" src="http://www.minasdeoro.info/imgs/minas_de_oro_plinio.gif" width="175" align="left" /&gt;&lt;/td&gt; &lt;td width="77%"&gt;  &lt;div align="justify"&gt;   &lt;h5&gt;&lt;span style="color: rgb(0,0,0)"&gt;&lt;em&gt;...cuando esté así de confundido su amigo, le da un puñetazo en la chupamangos&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; &lt;/h5&gt; Era apenas mi segundo grado, en el tiempo que el poema de olor a borrador nuevo se mezclaba con el de la merienda tibia dentro de un bolsón de tela y en la compañía sospechosa de un par de cuadernos &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;carátula de payaso&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;. Escenario perfecto para un buen inicio de clases cuando se tomaban dos jornadas diarias.     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;La escuela &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Mariano Alvarez&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; lucía preciosa, Dilma hacía la merienda como los últimos veinticinco años y el Profesor Darío tocaba la campana de recreo como si estuviera llamando a misa el día de San Antonio, el santo patrono de &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Minas de Oro&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;.     &lt;br /&gt;&lt;/div&gt; &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td colspan="2"&gt;  &lt;div align="justify"&gt;Todo ese preludio armónico se vio opacado por un compañero bajado del barrio Olancho, pelo indio erizado, más flaco que delgado, pies descalzos curtidos como casi todos y unos pantalones que no se sabe si le subían o le bajaban a media pantorrilla. Era &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Plinio&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;, alguien que se ocupó de utilizar mi bondad de buen dibujante, estudioso y de padres compasivos para sus intereses capitalistas.     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;No supe cuando inició esto, lo único que recuerdo es que yo debía hacer primero su dibujo y si había tiempo hacer el mío. Debía hacer primero su tarea, su examen y aún recoger su sacapuntas cuando se caía debajo de los hacinados pupitres en el pequeño recinto diseñado mas para bodega que para aula de clases.     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;Fue desconsolado aún cuando debí darle mis diez centavos que con mucho heroísmo lograba obtener de mis padres en años que olvidar la tragedia del Farabundo Martí en un pueblo de brazos abiertos estaba aún a flor de tierra.     &lt;br /&gt;No eran diez míseros centavos, con ellos se podía comprar un mango, una charamusca o dos bananos congelados por donde &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Doña Ricalma&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;. Difícil fue renunciar a ello pero mas aun era saber que de por vida debía someterme a tal deuda externa. Nunca me golpeo &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Plinio&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;, solo me amenazaba tomándome del cuello y repitiendo una estrofa diferente pero con el mismo coro.     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;- me das los diez centavos y si no…     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;Recibíamos clase con la profesora &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Juanita Velásquez&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;, cuando llegaba por supuesto o cuando los golpes de su marido se podían disimular con maquillaje casero. Una de esas mañanas que no llegó, como terroristas invadimos la privacidad del aula por atrás de la escuela. Éramos cuatro incluidos &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Plinio, Amílcar y Orlando&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;. Era jueves y pudimos ver en el escritorio de la maestra el dibujo que debíamos hacer en la jornada de la tarde. Un precioso búho sobre la rama de un árbol y para mis obsesivos deseos por dibujar resultó más que excitante.     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;- Me lo vas a hacer verdad – murmuró &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Plinio&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;Claro, le dije. Olvidaba que existía, pero no olvidaba que ese día mi padre no me había querido dar los diez centavos y cuyo cobro hacía un momento había evadido argumentando una prórroga para la tarde. En una sensación que solo he sentido cuando me llaman del banco para cobrar mi hipoteca vencida.     &lt;br /&gt;En el almuerzo fue necesario ir en busca de mi padre que estaba trabajando en la piscina del &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Instituto Evangélico&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;. Como todo un guanaco astuto no tardó mucho en hacerme confesar el impuesto adquirido con Plinio. Me miró a los ojos y me dio veinte centavos al tiempo que me decía:     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;- estos son los últimos veinte centavos que le doy. -     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;Luego sacudió mi estado de shock con un poema difícil de pronunciar:     &lt;br /&gt;- cuando esté así de confundido su amigo, le da un puñetazo en la &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;chupamangos&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; y se prepara para el segundo por si no cae al suelo.     &lt;br /&gt;Fue tan carnegiana la terapia que salí convencido de ello. Estaba dispuesto a enfrentar la vida, aunque debiera morir, estaba decidido a martirizarme por la libertad de los pueblos en el mundo entero. Ensayaba cada palabra con voz grave, y caminaba encornetado como si fuera un vaquero de película monocromática.     &lt;br /&gt;Dentro del aula de clases, antes que llegara la profesora; Plinio se me acercó impetuosamente. Posiblemente estaba esperando realizar alguna inversión en la bolsa de caramelos de la esquina.     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;- Dame mi diez!- me dijo     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;Me paré firme, no se si petrificado y en ese momento olvidé el poema. Empecé a balbucear como niño de un año, con la mente tan vacía como un diciembre en el &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Instituto Evangélico&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;.     &lt;br /&gt;-to…to…ma –dije- y sin mas esfuerzos mentales que me confundieran le di los veinte centavos, mientras me temblaba el pecho como tambor del &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Instituto San Antonio&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;. Hice el puño fuerte y en un impulso de desesperación por la vida le solté un tremendo puñetazo en la boca. Aun puedo sentir como me hería los nudillos con sus afilados dientes. Se fue hacia atrás y golpeó la cabeza contra la pizarra de madera que al impacto hizo caer un cuadro hecho de carrizos que la profesora había colocado de modelo para un trabajo manual.     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;Inmediatamente salí despavorido, crucé la puerta mientras &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Teresa y Moncha&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; me gritaban – ¡corra!, ¡corra!     &lt;br /&gt;Las puertas de la escuela me vomitaron como bala en diagonal por el parque buscando ruta hacia la biblioteca camino a mi casa. Nunca corrí tan rápido, escuchaba tras de mí como sonaban las uñas de &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Plinio&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; en el pavimento del parque. Justo para llegar al redondel central donde ahora está la &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;campana del Malcotal&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;, escuché como cayó estrepitosamente exhalando un agudo pujido. Debió tropezar y a la velocidad que llevábamos un par de enchiladas en los codos premiarían semejante aterrizaje.     &lt;br /&gt;No volvía a escuchar sus pasos tras mi carrera, sin embargo no me detuve hasta llegar al campo de La Trinidad. De allí en adelante caminé como sonámbulo, recordando cada segundo de mi trágica historia y recobrando el aliento tras semejante corrida sin parar.     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;Mientras subía la cuesta a mi casa, lamentando que mi vida debiera pasar por destinos tan oscuros. Mientras me decía:     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;-con las ganas que tenía de dibujar el búho.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt; &lt;/div&gt; &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25901489-114479130982914715?l=relatoscatrachos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/feeds/114479130982914715/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25901489&amp;postID=114479130982914715' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/114479130982914715'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/114479130982914715'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/04/plinio.html' title='Plinio'/><author><name>______</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://www.minasdeoro.info/imgs/img2.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25901489.post-114479117248502298</id><published>2006-04-11T15:32:00.000-06:00</published><updated>2009-05-13T15:32:55.201-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='rumiar la nostalgia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='minas de oro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Instituto Evangélico'/><title type='text'>Piano y Futbol</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: rgb(0,0,0)"&gt;       &lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td width="23%"&gt;&lt;img style="display: inline; margin-left: 0px; margin-right: 0px" height="350" src="http://www.minasdeoro.info/imgs/minas_de_oro_piano.gif" width="175" align="left" /&gt;&lt;/td&gt; &lt;td width="77%"&gt;    &lt;div align="justify"&gt;Fue en los días cuando &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;jugar al fútbol bajo la lluvia&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;, con la ropa cubierta de lodo y el sudor condimentado de carcajadas era la receta perfecta después de salir de clases. Fue allí cuando decidí cambiar el resbaloso balón por las esmaltadas teclas de un rechinante piano, en un oscuro salón lleno de polvorientos insectarios y lúgubres fantasmas que danzaban al ritmo de &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;strong&gt;Mozart&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;. &lt;/div&gt;    &lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;    &lt;div align="justify"&gt;Una tarde romántica de un recital de mi hermana, la impulsiva emoción de lo novedoso me llevó a disfrutar de la compañía una vez a la semana de una misteriosa norteamericana conocida como &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;“La seño”&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;, que al ritmo de tambores indios enseñaba el arte de salirse de este mundo, mirar por la ventana y hacer cantar un baúl de madera con dientes de formica manchados con chingaste de café negro necesarios para hacer los bemoles.&lt;/div&gt; &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td colspan="2"&gt;    &lt;div align="justify"&gt;Era uno de los pianos mas desafinados del internado por estar en un salón accesible tanto a los externos practicantes de piano como a los desesperados por un ardiente beso con sabor a telarañas. Un brillante alumno le había quitado el recubrimiento a &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;do central&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; y nos había proporcionado la eterna salvación.       &lt;br /&gt;Mi avance fue agigantado. Lograba tomar dos lecciones a la vez y adelantarme a los aburridos compases del nivel llamado deditos. La rutinaria hora de práctica diaria se convirtió como muchas cosas en mi vida en una obsesiva jornada que terminaba cuando la oscuridad de la noche y el tenebroso canto de grillos me recordaba que ese no era mi lugar.       &lt;br /&gt;      &lt;br /&gt;Alguna noche las lecciones hacían colapsar mi talento y me parecía más divertido aprender los nombres científicos de los huéspedes de los delicados cajones. Había colecciones desde mariposas hasta los más extraños escarabajos resultantes de los disparatados trabajos manuales de algún maestro de Ciencias Naturales o descabellados alumnos filatélicos de los rincones. La &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Seño Margarita&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; debió conocer mis depresiones artísticas que solía calmar encomendándome tres lecciones a la vez o un par de galletas que coleccionaba de sus viajes a Estados Unidos. Daba igual, mi obsesión por lo novedoso no se apaciguaba mucho con el sabor a cucarachas finas de las galletas.       &lt;br /&gt;      &lt;br /&gt;Más de alguna vez, me acerqué a la ventana por la noticia de la fría lluvia de septiembre, que humedecía el césped del coliseo de fútbol y se combinaba con el fango marrón de gladiadores bulliciosos, compañeros de mi sexto grado que decidían jugarse otros cuarenta minutos de desobediencia a la materna prevención de un buen catarro.       &lt;br /&gt;      &lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;-Que bruto soy-&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; pensé varias veces al notar la ligera diferencia entre los tiernos arpegios y los heroicos alaridos que acompañaban al esperado gol o la vergonzosa caída adornada de burlescas carcajadas en un manjar de lodo.       &lt;br /&gt;      &lt;br /&gt;Aún me pregunto porqué lo hice, aún busco respuestas a una extraña vocación artística que duró tres años y que marcó mi nostalgia por el catarro bajo los truenos. He llegado a la conclusión que no fue una buena decisión por el arte ni una mala elección al ocio.       &lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;…solo fue la combinación de tener 11 años y vivir en Minas de Oro.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt; &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;/div&gt;  &lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.jdoqocy.com/click-2351996-10376327" target="_blank"&gt;   &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;&lt;/a&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25901489-114479117248502298?l=relatoscatrachos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/feeds/114479117248502298/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25901489&amp;postID=114479117248502298' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/114479117248502298'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/114479117248502298'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/04/piano-y-futbol.html' title='Piano y Futbol'/><author><name>______</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://www.minasdeoro.info/imgs/img2.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25901489.post-114479105298631190</id><published>2006-04-11T15:29:00.000-06:00</published><updated>2009-05-13T15:31:48.823-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='minas de oro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='azoros'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos de escuela'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Instituto Evangélico'/><title type='text'>Brujos de Ciencias Naturales</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: 85%"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;  &lt;br /&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td width="23%"&gt;&lt;img style="display: inline; margin-left: 0px; margin-right: 0px" height="350" src="http://www.minasdeoro.info/imgs/minas_de_oro_brujos.gif" width="175" align="left" /&gt;&lt;/td&gt; &lt;td width="77%"&gt;  &lt;div align="justify"&gt;Muchas historias de brujería se contaban en &lt;strong&gt;&lt;span style="color: #ff0000"&gt;Minas de Oro&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;. Desde las y científicas como la sopa de &lt;strong&gt;&lt;span style="color: #ff0000"&gt;camotillo&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; hasta la señora que se convertía en &lt;strong&gt;&lt;span style="color: #ff0000"&gt;lechuza&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; por las noches y sobrevolaba las casas donde habían niños recién nacidos para comer sus ombligos con su lengua en forma de hilo que introducía por los agujeros del tejado. Generalmente había pruebas irrefutables como los juramentos en nombre del difunto o la tartamudez de la anciana a quien le cortaron el hilo en el momento del manjar. &lt;/div&gt;  &lt;div align="justify"&gt;Sucedió en la clase de &lt;span style="color: #ff0000"&gt;&lt;b&gt;Ciencias Naturales&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;, donde el libro indica que debes abrir un sapo clavado sobre una lámina de playwood. El &lt;span style="color: #ff0000"&gt;&lt;b&gt;profesor Manuel&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;, molesto por la tozudez de los internos en no esforzarse por un apasionado encuentro con los anfibios en una noche de septiembre lluvioso. Amenazó con negar la entrada al laboratorio a quien no llevara su propio sapo. &lt;/div&gt; &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td colspan="2"&gt;  &lt;div align="justify"&gt;Fue una colección impresionante de especímenes. Los había en todos los tamaños y colores, desde blanco amarillento hasta verde esmeralda. Un chico llamado Ángel y a quien llamábamos &lt;span style="color: #ff0000"&gt;&lt;b&gt;“el narizón”&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; fue merecedor de aplausos por parte de las compañeras al mostrar un sapo que adornado de leche blanca parecía coliflor.     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;Para evitar complicaciones con mi clase de piano me negué a la cacería nocturna de los internos y decidí llevar un conocido sapo que dormía en la leña seca de la cocina. Aquel animal se había acostumbrado a entrar cada tarde por una abertura entre la puerta y el piso de tierra. Mi madre lo sacaba con la escoba por la mañana de la misma forma que sacaba el gato del fogón.     &lt;br /&gt;Al profesor no le fue difícil escoger: de todos los clones genéricos tomaron los más grandes, que con la algarabía se habían inflado como &lt;span style="color: #ff0000"&gt;&lt;b&gt;balones de fútbol americano&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;.     &lt;br /&gt;El mío fue seleccionado por ser diferente; su color café oscuro, con verrugas y apariencia de ser un sapo maduro le hizo merecedor de la navaja. No era agresivo como los otros, más bien semejaba ser hogareño por la postura que obtenía en la mesa, aparentando estar sentado en esas sillas de respaldo bajo que hacen en los pueblos.     &lt;br /&gt;Muy interesante fue que el éter utilizado como somnífero no funcionó en el animal, por lo que debimos clavarlo despierto. &lt;span style="color: #ff0000"&gt;&lt;b&gt;Leonardo&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; un grotesco chico hijo de un diputado de la cámara; logró abrir la panza del animal en la forma que decía el procedimiento del libro. Le mutilamos todo lo que a un animal le puede dar vida: el corazón, las vísceras, los pulmones y el sapo continuó haciendo movimientos. Finalmente lo desclavamos y con únicamente el pellejo que unía sus patas traseras con la cabeza el animal intentaba caminar mientras parecía mirarnos con ojos de presidente recién electo.     &lt;br /&gt;En su cruel humor &lt;span style="color: #ff0000"&gt;&lt;b&gt;Leonardo&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; lo aprisionó de los ojos con las pinzas y lo mostró a los estudiantes de otros cursos que salían de sus jornadas mientras gritaba &lt;span style="color: #ff0000"&gt;&lt;b&gt;¡Muere animal estúpido!&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;En casa no tuve valor de almorzar con tanto impacto visual, razón que me obligó a contar la historia. Mi hermana no quiso seguir comiendo mientras mi hermano interesado en la ración abandonada argumentó:     &lt;br /&gt;-Entonces ese sapo era una persona. Me han contado que los animales que tardan mucho en morir son brujos mutantes y mueren en sus casas tal como el animal.     &lt;br /&gt;Quedé congelado con la idea y solo recordaba cuanta tortura le propinamos al animal, al grado que esta historia la terminan de leer solo aquellos que son tan fríos de nacimiento o los altamente curiosos por &lt;span style="color: #ff0000"&gt;&lt;b&gt;leyendas de Minas de Oro&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;.     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;Esa noche no dormí tranquilo, soñaba con las palabras de mi hermano:     &lt;br /&gt;- Esa persona siempre cuenta antes de morir quien lo mató. Me atribulaba la incertidumbre si había sido yo o Leonardo el que finalmente había acabado con la vida del sapo. Entre sueño y pesadilla pasaron por mi recuerdo todos los rostros de personas del pueblo que tenían semejanza a sapos: el señor regordete de la esquina del parque, la señora que echaba espuma de enojo y cada una de las anécdotas que mi madre había tratado de desvirtuar para ser la única que se moría de miedo en la última casa camino al cementerio. Me desperté con muchos ánimos, el recuerdo del descuartizamiento de batracios sonaba como obsesiva canción desgastada después de una noche. Tomé mis cuadernos de espiral con el logotipo del &lt;span style="color: #ff0000"&gt;&lt;b&gt;Instituto Evangélico&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; y salí a la calle.     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;Justo cuando cerré la puerta tras mis espaldas pude observar frente a la casa una caravana camino al cementerio. La mayoría eran mujeres que llevaban ramos de flores y vestían de ropas negras y grises. Caminé lentamente y puede ver entre el tumulto el un gris ataúd soportado por corpulentos hombres que marchaban a ritmo de camello sedientos.     &lt;br /&gt;Le pregunté a la &lt;span style="color: #ff0000"&gt;&lt;b&gt;Señora Silvia&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;, vecina inconmovible acostumbrada a este tráfico.     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;&lt;span style="color: #ff0000"&gt;&lt;b&gt;       &lt;h5&gt;-murió Clelia- me dijo. –apuñalada en su cama.&lt;/h5&gt;     &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt; &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;  &lt;br /&gt;  &lt;p&gt;   &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;&lt;img height="40" src="http://static.lulu.com/images/logo_lulu.gif" /&gt;     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;li&gt;... Disponible &lt;a href="http://www.lulu.com/browse/search.php?_shopSearch=http%3A%2F%2Fwww.lulu.com%2Fbrowse%2Fsearch.php&amp;amp;_helpSearch=http%3A%2F%2Fwww.lulu.com%2Fhelp%2Fsearch.php&amp;amp;_forumSearch=http%3A%2F%2Fwww.lulu.com%2Fforums%2Fsearch.php%3Fmode%3Dresults&amp;amp;search_forum=-1&amp;amp;search_cat=2&amp;amp;show_results=topics&amp;amp;return_chars=200&amp;amp;search_keywords=&amp;amp;keys=&amp;amp;fSearch=honduras&amp;amp;fSearchFamily=0" target="_blank"&gt;&lt;b&gt;on line...&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;     &lt;p&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p&gt;&lt;/p&gt; &lt;/li&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25901489-114479105298631190?l=relatoscatrachos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/feeds/114479105298631190/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25901489&amp;postID=114479105298631190' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/114479105298631190'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/114479105298631190'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/04/brujos-de-ciencias-naturales.html' title='Brujos de Ciencias Naturales'/><author><name>______</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://www.minasdeoro.info/imgs/img2.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25901489.post-114479097687075841</id><published>2006-04-11T15:28:00.000-06:00</published><updated>2009-05-13T15:29:29.394-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='minas de oro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cartitas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tecnofobia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos de escuela'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Instituto Evangélico'/><title type='text'>Amores Antiguos</title><content type='html'>&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td width="23%"&gt;&lt;img style="display: inline; margin-left: 0px; margin-right: 0px" height="350" src="http://www.minasdeoro.info/imgs/minas_de_oro_amores.gif" width="175" align="left" /&gt;&lt;/td&gt;&lt;td width="77%"&gt;  &lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: rgb(0,0,0)"&gt;Generalmente le tocaba la mano y le daba un pequeño apretón de dedos, al tiempo que le lanzaba mi mejor sonrisa.         &lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;    &lt;br /&gt;Para sus ojos yo era la chica más bella que la faz de la tierra cruzó por su camino. &lt;/div&gt;  &lt;div align="justify"&gt;Quizá lo cautivó mi cabello rojizo crespo, pues era lo que podía ver todo el día. A tres sillas atrás podía sentir su respiración desesperada por ver mi perfil en un momento que volviera mi vista a la izquierda. Yo lo hacía de vez en cuando para complacerle y sonreía mientras con el extremo de mi pestaña podía sentir sus ojos derretirse de emoción. Claro que no era solo mi cabello lo que encrespaba su alma. Mi cintura ajustada con la falda azul a paletones del riguroso uniforme del &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Instituto Evangélico&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; denotaba que tenía mucho más que admirar. &lt;/div&gt;  &lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;  &lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt; &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td colspan="2"&gt;  &lt;div align="justify"&gt;En el fondo yo sabía que le hacía soñar y a veces me sentía culpable por no amar con ese ímpetu a los chicos con quienes intercambié cartitas de amor. Aún sabiendo eso nunca disminuyó su pasión por soñar en las estrellas.&lt;/div&gt;  &lt;div align="justify"&gt;En todos los tiempos el internado fue muy estricto. Apenas podíamos ver a los varones en el aula de clase. El resto de veces que estábamos en una misma actividad había muchos metros de separación entre hombres y mujeres. Sin contar los consejeros y consejeras que en su labor de chaperones insistían en mantenernos en la línea.   &lt;br /&gt;El era un joven simpático. Tímido de naturaleza e inconsciente de su atractivo. Para mí, una chica de &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;San Pedro Sula&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; estaba fuera del perfil de muchachos a quienes estaba acostumbrada a amar. Si se puede llamar amor pues apenas consistía en un intercambio de frases tiernas por medio de cartitas cuidadosamente elaboradas. Sabíamos que podían ser interceptadas por lo que solíamos usar claves mientras el romance era secreto. Una vez se rompía el silencio se convertían en ardientes misivas dignas de novelas de alta demanda mercantil. Al ser interceptadas podían ser compradas por un grupo de coleccionistas enfermos por la vida privada o ser respaldos contundentes para los actos de vergüenza pública que protagonizaba la &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Profesora Elida&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; en un estilo mal plagiado de abogados de Hollywood.    &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;Generalmente los chicos usaban cartitas que doblaban en triángulos de la forma que se guarda una bandera y finalmente la cerraban para completar un cuadrado. Las mujeres en cambio usábamos papel cuidadosamente seleccionado en las vacaciones de &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Tegucigalpa&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;. Para mayor estilo usábamos perfume y a veces besos en marca de lápiz labial, con la ayuda de un par de muchachas que dominaban este alto contrabando.    &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;Hasta el día de hoy me arrepiento por no haber provocado su decisión para entregar una cartita que cargaba en su billetera. Nunca encontró el valor de hacérmela llegar y terminó en su garganta un día que fue descubierto por su hermana quien apenas pudo leer un par de líneas.    &lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;- Empieza con N –&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; le dijo.    &lt;br /&gt;A esto su respuesta fue un agresivo tirón de pelo acompañado de una mortífera amenaza.    &lt;br /&gt;- Si le contás a alguien te mato.    &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;No obstante el disfrutó ser mensajero de otros. Sus privilegios de becado a nivel esclavizante le permitían ingresar al comedor, internado de varones, biblioteca e incluso al internado de señoritas. En cada uno de esos lugares hacía entregas secretas de cartitas a cambio de míseros centavos que acumulados al fin de mes le permitían degustar ricos bocadillos donde una &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;señora mulata&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; que estafaba a medio internado con golosinas, todas fritas con manteca de cerdo.    &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;El colmo de su amor lo encontré cuando me trajo una carta de un chico trigueño de la costa norte que me pretendía. Puedo recordar el amor en sus ojos de dolor, cuando tomé la carta y sonreí. Por supuesto esa sonrisa multiplicada tantas veces como cartas me traía llegó a aumentar su pasión hasta que desbordaba como el cerro &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Cacalotepe&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; en la era prehistórica.    &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;Generalmente le tocaba la mano y le daba un pequeño apretón de dedos, al tiempo que le lanzaba mi mejor sonrisa. Un sentido de compensación a mi culpabilidad. Podía sentir como sus huesos le dolían de amor cuando yo hacía eso. También sabía que durante dos días recordaría mis ojos tan verdes cual eran.    &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;Llegó a gustarme la respuesta de su mirada, tímido cual chico de Minas de Oro. La frecuencia de mis cartas aumentó en la medida cual su locura hacía efervescencia. Nunca sentí culpa por el otro chico a quien iban dirigidas las cartas. Jamás lo sospechó.    &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;El año se pasó como una bala, dos veces por semana él cumplía su labor de &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;San Valentín&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;. En la mejor casualidad lo encontré por la carpintería que recién había derribada, era casi de noche y yo debía entregar un libro de la consejera al &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;profesor Joel&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;. De forma natural y envueltos en un mar de nervios tomamos nuestras manos sabiendo que no había cartas que entregar.    &lt;br /&gt;Le di un beso en la boca, luego lo dejé mientras sus manos apretaron las mías como si no quisiera que me fuera.    &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;Dos días después fue la clausura del año y nunca más le vi.    &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;Jamás en mi vida tuve la dicha de ser amada de esa manera.    &lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Donde estés, gracias.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;    &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;N.&lt;/div&gt;  &lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;  &lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt; &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;  &lt;p&gt;   &lt;br /&gt;&lt;img height="40" src="http://static.lulu.com/images/logo_lulu.gif" /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;li&gt;... Disponible &lt;a href="http://www.lulu.com/browse/search.php?_shopSearch=http%3A%2F%2Fwww.lulu.com%2Fbrowse%2Fsearch.php&amp;amp;_helpSearch=http%3A%2F%2Fwww.lulu.com%2Fhelp%2Fsearch.php&amp;amp;_forumSearch=http%3A%2F%2Fwww.lulu.com%2Fforums%2Fsearch.php%3Fmode%3Dresults&amp;amp;search_forum=-1&amp;amp;search_cat=2&amp;amp;show_results=topics&amp;amp;return_chars=200&amp;amp;search_keywords=&amp;amp;keys=&amp;amp;fSearch=honduras&amp;amp;fSearchFamily=0" target="_blank"&gt;&lt;b&gt;on line...&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;    &lt;br /&gt;&lt;a onmouseover="window.status=&amp;#39;http://www.metrodate.com/&amp;#39;;return true;" onmouseout="window.status=&amp;#39; &amp;#39;;return true;" href="http://www.tkqlhce.com/dj77iqzwqyDGHJFNNKDFEIINGLH" target="_blank"&gt;     &lt;br /&gt;&lt;/a&gt;    &lt;p&gt;&lt;/p&gt; &lt;/li&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25901489-114479097687075841?l=relatoscatrachos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/feeds/114479097687075841/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25901489&amp;postID=114479097687075841' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/114479097687075841'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/114479097687075841'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/04/amores-antiguos.html' title='Amores Antiguos'/><author><name>______</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://www.minasdeoro.info/imgs/img2.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25901489.post-114479090009951013</id><published>2006-04-11T15:26:00.000-06:00</published><updated>2009-05-13T15:27:43.655-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='minas de oro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos de escuela'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amistades'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Instituto Evangélico'/><title type='text'>Amigos de Siempre</title><content type='html'>&lt;tr&gt;&lt;td width="23%"&gt;&lt;img style="display: inline; margin-left: 0px; margin-right: 0px" height="350" src="http://www.minasdeoro.info/imgs/minas_de_oro_amigos.gif" width="175" align="left" /&gt;&lt;/td&gt; &lt;td width="77%"&gt;  &lt;div align="justify"&gt;   &lt;h5&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: rgb(0,0,0)"&gt;...hazme un favor, no me la cuentes. Conservemos la amistad en el estado en que se quedó.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/h5&gt; Lo conocí cuando usaba unas botas de vaquerito y asistía abnegado a la clase de piano de la &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Seño Margarita Jossie&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;. Su madre siempre lo soñó como un gran pianista.     &lt;br /&gt;De ojos casi negros, piel acanelada contrastante con el color norteamericano de su padrastro, quien es digno de una historia separada.     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;De cuarto grado en adelante debimos cruzar por las mismas penas: bañar en &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;la azulera&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; un osado día antes de examen, comer los venenosos tacos de &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Doña Chila&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;, jugar al fútbol en desobediencia de la &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;clase de piano&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;, de la que fui mártir tras un recital que me convenció de tres anti gregarios años de vocación.     &lt;br /&gt;&lt;/div&gt; &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td colspan="2"&gt;  &lt;div align="justify"&gt;Quizá fui de los pocos que entraron a su casa, una extraña edificación escondida en una inmensa finca en la calle que conduce al &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Malcotal&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;. Edificada de madera, la casa albergaba los más extraños cuentos que con mucha creatividad alimentaba con sus ademanes de clásico mago: el fantasma que &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Daddy&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; conocía, la gota de sangre en la escritura de propiedad, el reloj embrujado y algunas otras que nos contaba en el tabanco donde dormía al estilo alpino de &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Heidi&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;.     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;De él aprendí muchas ficciones urbanas de sus días en Estados Unidos cuando &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Daddy&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; lo había llevado, en tiempos cuando oír de gradas eléctricas me parecía tan lejano como los frijolitos encantados. Mis hermanos se integraron al grupo cuando Daddy construyó una pecera donde experimentábamos extraños anzuelos y clásicas cañas de pescar en compañía de un primo suyo de quien solo recuerdo su apodo de ave trepadora.     &lt;br /&gt;Su vida era un cuento de hadas escrito en formato Linux. Juguetes extraños comprados en tiendas norteamericanas, una motoneta en los años de escuela, una familia de tres donde hablaban inglés todo el tiempo y en cuya cocina degustaban un estilo importado de &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;gringolandia&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;.     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;Su madre impartió clases de inglés y trabajó en la alcaldía hasta que el aburrimiento condimentado por la jubilación le vencieron. Nativa de &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Minas de Oro&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; pero con costumbres heredadas de sus viajes al país del norte con la Seño Margarita le habían convertido en una mujer de gusto por los catálogos. Su forma de vida extraña hasta el día de hoy le genera una serie de historias que no escribo porque el formato es un tanto novelesco.     &lt;br /&gt;En tantas versiones y parches como pueden existir llegó a ser madre de un hijo cuyo ADN traía una pizca de habilidades de supervivencia mercantil, una extraña pasión más por la tacañería que por instinto de ahorrar. Producto de esa vocación me vendió una bicicleta Chopper por cien sufridos lempiras fruto de mis ahorros lavando platos y tamizando maíz en el &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Instituto Evangélico&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;. Dicha ganga representó para mí una sensación equivalente a la adquisición de mi primer correo electrónico en Yahoo por el cual debí pagar una cantidad que excede mi vergüenza dactilar. Igual salvó mi vida de mi antigua costumbre de escribir cartas a aburridos coleccionistas que aparecían en la sección filatélica de algunas revistas.     &lt;br /&gt;Con el resultado de la venta y unos centavos más se compró una bicicleta &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;BMX verde&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;.     &lt;br /&gt;Nunca supe de su astucia porque no era mala, simplemente estaba en su sangre. Más bien se disipó en su contagiosa obsesión por actividades extremas mezcladas con pensamientos socialistas que me producían admiración y respeto.     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;Por supuesto, tener dos bicicletas hizo más divertida la vida de inacción en &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Minas de Oro&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; y más cuando se sumó una ruidosa bicicleta negra modelo veintiocho que mi hermano recibió como regalo por parte del &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Profesor Joel Castañeda&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;. Estuve a un minuto de vendérsela por treinta y nueve lempiras, valor que regateó desde ciento cincuenta y que no fue posible por la amenazante promesa de mi madre que aseguraba no comprarnos más repuestos en sus viajes a &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Tegucigalpa&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;, cuando iba a cambiar el cheque.     &lt;br /&gt;Las tres bicis nos ayudaron a hacer historias suficientes como para escribirlas en el empedrado suelo del pueblo, sobre todo porque éramos cinco amigos empecinados en viajar sobre tres bicicletas. Generalmente viajábamos a la torre de control en la entrada a &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Minas de Oro&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;, adelante de Los Tontoles. Con frecuencia mi hermano debía traer su bicicleta veintiocho sobre sus hombros camino al taller de &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Don Habilio&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;.     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;Su afición por las botas de tropa era natural. Disparó un rifle de alto poder antes de los once años, impartía cátedra de como fabricar chacos, incluso me regaló un libro para aprender judo con figuras estáticas que a le parecían un pasatiempo apasionante. Aún llevo en mi curiosidad el significado de interminables conversaciones que en mi presencia desarrollaba con su padre, por supuesto, en inglés. Es muy probable que su insistente entusiasmo naciera de fantásticas historias de un sobreviviente de &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Vietnam&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; y exageradas en el estilo de quien sabe ocultar un secreto por muchos años en un pueblo donde las señoras de la esquina de La Trinidad conocen el capítulo final de cada novela.     &lt;br /&gt;Mis dos hermanos también se contagiaron de esos sentimientos radicales aunque también los olvidaron no mas salir a la civilización urbana.     &lt;br /&gt;Un día estuvimos a punto de colocar una nota en la alcaldía que decía: &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;“si no mandan agua potable a La Trinidad, mataremos a Nando y al alcalde”&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;. En definitiva no la pusimos y no se porqué.     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;La mitad de las historias están perdidas en la distancia pues dejé de verlo a los dieciséis años, cuando le dije adiós a mi pueblo. Camino a su casa, para despedirme de él me lo encontré del otro lado de la cerca de su propiedad.     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;- Me voy para Canadá- le dije, al tiempo que le devolvía un par de chacos que no me atrevía a llevar conmigo.     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;Después de varios intentos por encontrarle en mi residencia: la red, en una casualidad mientras estaba en Comayagua le contacté por correo electrónico. Así supe en un único correo de un párrafo, que salió de &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Minas de Oro&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; un par de años después de mí, así como su quehacer y vida.     &lt;br /&gt;Se la pasa peleando en Irak o donde lo lleve el destino, defendiendo una vocación para la que indudablemente germinó, en nombre de un país donde no nació. Al igual que yo, aprendió a amar la nacionalidad de su pasaporte y a escribir historias en el calibre de su arma. Yo intentando llenar el pizarrón con historias con la tiza que él quizá no quiere recordar.     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;La vida debería ser simple. Nos complicamos porque nuestros bocetos suelen ser borrosos, monocromáticos o subjetivos. Su respuesta a todos mis correos me mostró el grado de complejidad al que sometemos los adultos nuestras relaciones.     &lt;br /&gt;Hicimos un trato silencioso de amigos.     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;“No quiero intentar entender tu historia, de la que me perdí intentando escribir la propia. Hazme un favor, no me la cuentes. &lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;Conservemos la amistad en el estado en que se quedó&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;.”     &lt;br /&gt;La amistad suele ser eterna. Después de cincuenta años podremos sentarnos a la mesa y la taza de café siempre tendrá sabor a cortina.     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;Aunque en esos cincuenta años, mi amigo solo conteste un correo.&lt;/div&gt;  &lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt; &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;  &lt;br /&gt;  &lt;p&gt;   &lt;br /&gt;&lt;img height="40" src="http://static.lulu.com/images/logo_lulu.gif" /&gt; &lt;/p&gt;  &lt;li&gt;... Disponible &lt;a href="http://www.lulu.com/browse/search.php?_shopSearch=http%3A%2F%2Fwww.lulu.com%2Fbrowse%2Fsearch.php&amp;amp;_helpSearch=http%3A%2F%2Fwww.lulu.com%2Fhelp%2Fsearch.php&amp;amp;_forumSearch=http%3A%2F%2Fwww.lulu.com%2Fforums%2Fsearch.php%3Fmode%3Dresults&amp;amp;search_forum=-1&amp;amp;search_cat=2&amp;amp;show_results=topics&amp;amp;return_chars=200&amp;amp;search_keywords=&amp;amp;keys=&amp;amp;fSearch=honduras&amp;amp;fSearchFamily=0" target="_blank"&gt;&lt;b&gt;on line...&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;     &lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.jdoqocy.com/click-2351996-10439237" target="_blank"&gt;     &lt;br /&gt;      &lt;br /&gt;&lt;/a&gt;    &lt;p&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p&gt;&lt;/p&gt; &lt;/li&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25901489-114479090009951013?l=relatoscatrachos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/feeds/114479090009951013/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25901489&amp;postID=114479090009951013' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/114479090009951013'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/114479090009951013'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/04/amigos-de-siempre.html' title='Amigos de Siempre'/><author><name>______</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://www.minasdeoro.info/imgs/img2.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-25901489.post-114479071390857747</id><published>2006-04-11T15:21:00.000-06:00</published><updated>2009-05-13T15:25:54.759-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='rumiar la nostalgia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='minas de oro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos de escuela'/><title type='text'>El Profesor Dario</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;   &lt;br /&gt;&lt;tr&gt;&lt;td width="23%"&gt;&lt;img style="display: inline; margin-left: 0px; margin-right: 0px" height="350" src="http://www.minasdeoro.info/imgs/minas_de_oro_profesordario.gif" width="175" align="left" /&gt;&lt;/td&gt; &lt;td width="77%"&gt;    &lt;div align="justify"&gt;     &lt;h5&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: rgb(0,0,0)"&gt;...cuando lo vi fui consiente del paso de los años, sus ojos no brillaban como siempre, aunque su sonrisa era la misma.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/h5&gt; Su nombre &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Darío&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; era muy conocido en muchas zonas de Comayagua, &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Carías&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; como la mitad del pueblo y sin ninguna relación ancestral con un famoso dictador de Honduras. Aunque su apodo que sonaba como la mascadura de tabaco era más famoso y lo usábamos después de una soberana reprensión.       &lt;br /&gt;      &lt;br /&gt;De tez blanca, frente amplia que cada día aumentaba, sonrisa endientada y ojos un tanto desubicados que lo hacían mirar con la cabeza inclinada hacia abajo. El profesor Darío era considerado uno de los mejores maestros del pueblo. Director de la &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Escuela Mariano Álvarez&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; que con su anexo estaba en ambos extremos del parque. Contó con un equipo selecto por muchos años que incluía los profesores Canaca, el profesor Rigo, la profesora Nelly y otros cuyos nombres ya no recuerdo. &lt;/div&gt; &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td colspan="2"&gt;    &lt;div align="justify"&gt;Su esposa, la &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;profesora Cayita&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; había sido capturada con su presencia juvenil cuando como Director Departamental la nombró. En ese tiempo ella era una joven chica, con deseos obsesivos por educar hasta los muchachos más tremendos bajados como mangos del Barrio Los Cálix. Ella fue su compañera de por vida y la única vez que lo abandonó fue cuando se cambió al &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Liceo San Antonio&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;, a una cuadra de distancia y con esta expansión garantizaron entre ambos ser maestros de casi todo el pueblo durante treinta años. En esta escuela ella invirtió toda su vida, vio pasar sus hijos, sobrinos y aún nietos hasta que se jubiló. Entre los atractivos exóticos del profesor estaba una cola de vaca disecada que estaba en la gaveta de su escritorio. Se dice que era sacudidor de polvo, pero me consta que en sus momentos de erupción lo usaba como látigo y vaya si cumplía su labor inquisidora. El aula de tercer grado tenía el privilegio de resguardar la campana, que repicaba para indicar la entrada o salida de clases y retumbaba en mejores decibeles que la desafinada campana del Liceo San Antonio. Lo que más recuerdo del Profesor Darío es su rojo acordeón. Todos los sábados cantábamos en la clase de música los mismos cantos de treinta años. &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;“Montañas azules”, “Negrita para amarte”, “Los Inditos”&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; y otros del folklore hondureño. Los alumnos de otras clases se acercaban a la ventana para observar como el profesor hacía cantar aquel sofisticado instrumento mientras nosotros arruinábamos su armonía con desafinados alaridos.       &lt;br /&gt;      &lt;br /&gt;Los trabajos manuales se turnaban cada tres años, solía ser un gancho para colgar ropa, una mini alacena o una caja de lustrar zapatos; siempre y cuando implicara comprar seguetas donde el Señor Aceituno. Lo interesante es que nos dejaba escoger con una complacencia contrastante a su cruel ironía cuando a final de año un sagaz alumno aceptaba no haber hecho nada o lo quería sorprender con un trabajo de otros años atentando contra su memoria de ganadero.       &lt;br /&gt;      &lt;br /&gt;Un día le ofreció a mi madre adoptarme en caso de no tener los recursos para costear mis estudios. Mi astucia para memorizar listados y aprender rápido lo impactó al punto de delegarme la cola de vaca mientras atendía asuntos como director. Por mucho tiempo me consideré una persona especial en sus memorias puesto que el tercer grado que soporté en su aula no fue suficiente para mostrarle mis defectos.       &lt;br /&gt;Cuando pasé a la escuela evangélica no lo volví a ver. Mi madre me contaba que lo había encontrado y que insistía en la propuesta eterna, le ofrecía pagar mis estudios de colegio y aún de universidad. Mis hermanos llegaron a fastidiarme con la frase &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;“regáleme la chanchita”&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; que hacía mofa de su ofrecimiento.       &lt;br /&gt;      &lt;br /&gt;Veinticinco años después lo visité en su casa de Minas de Oro. Hacía varios años se había jubilado y lo debí esperar porque andaba en su caminata matutina, costumbre que había tomado después de renunciar al deportivo y emocionante miércoles escolástico de la Mariano Álvarez. Cuando lo vi fui consciente del paso de los años, sus ojos no brillaban como siempre, aunque su sonrisa era la misma.       &lt;br /&gt;Le mencioné mi nombre, el año que él fue mi maestro, un par de incidentes; hasta que me convencí de la realidad. &lt;/div&gt;    &lt;div align="justify"&gt;     &lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;No recordaba mi nombre&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;.&lt;/div&gt; &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;/div&gt;  &lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;  &lt;p&gt;   &lt;br /&gt;&lt;img height="40" src="http://static.lulu.com/images/logo_lulu.gif" /&gt; &lt;/p&gt;  &lt;li&gt;... 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Eran cerca de las siete de la noche, las clases de piano me habían quitado la costumbre de jugar con los vecinos o ver televisión en pantalla ajena.     &lt;br /&gt;Decidí sentarme en la sala, encender la luz de la cocina para evitar el miedo. Se conocían muchas historias de azoros en &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Minas de Oro&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; en esa casa, la mayoría de ellas habían sido descartadas por mi madre que argumentaba ecos científicos en las paredes, ratones que aprendían a llorar como niños o yeguas que sufrían de comezón a media noche. Por esta razón no temía más allá de lo normal y quizás mis mayores pesadillas se debían a la complicidad de un par de películas de miedo que me habían hecho estremecer. Como ser una historia de una muñeca que toma vida en un viaje en alta mar. &lt;/div&gt; &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td colspan="2"&gt;  &lt;div align="justify"&gt;Esa noche estaba bastante silenciosa, las aburridas lecciones de Castellano eran para morir. Si no fuera porque no deseaba perder mi índice académico, con gusto hubiera mandado a volar los interminables párrafos que describían la gramática en su más alto grado de desprecio.    &lt;br /&gt;De pronto escuché un ruido en el gallinero que estaba atrás de la casa, asumí con la costumbre de mi madre que el gato había fallado en su intento de alcanzar la ventana y se había ganado semejante golpe en la madera. Por supuesto me cruzó la idea de la posibilidad que un ladrón estuviera buscando algo que dejo olvidado en sus interminables incursiones de las que fuimos objeto. Quizás le temía mas a un &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;“Tino Patón”&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; que a un azoro, teoría que terminó en el momento que escuché sonar el pasador de la ventana del dormitorio contiguo. Cruzaron por mi mente múltiples posibilidades: Podía no sufrir eso tomando mi cuaderno y largándome a estudiar a mi aburrido cuarto de piano en el &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Instituto Evangélico&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;, o en la escuela solitaria puesto que tenía llave por ser becario a cambio de un par de escobazos. El dormitorio era uno solo para las cinco personas que hacinábamos mi familia. Cuatro camas pues yo debía dormir con mi hermano mayor; un ropero que cubría la vista de quienes desde la entrada deseaban hispear a mi hermana. Frente a la ventana que daba al gallinero había una cama de metal, con resortes; esta había sido un préstamo de &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Doña Choncita&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;, sin fecha de entrega por haber llegado al pueblo con el sobrenombre de refugiado de la &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;guerra Salvadoreña&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; y que justo la devolvimos la noche antes de salir de &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Minas de Oro&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;. Esa era la cama de mi hermana, siempre la había usado y hacia mas ruido que un auto antiguo cada vez que mi hermana se daba la vuelta a media noche.     &lt;br /&gt;El ruido del pasador me dejó congelado, creí morir puesto que la cocina con la luz encendida provocaba la sensación de estar siendo observado por las oscuras rendijas de la ventana. No tenía el valor de volver la mirada, por la seguridad que alguien había entrado al dormitorio.     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;Pensé la posibilidad de ver por una rendija del cancel que dividía la sala del dormitorio, pero para ello debía levantarme pues estaba sentado contra la mesa. Sigilosamente me incorporé, en mi mano un lápiz grafito, creyendo que su punta afilada podría salvarme del mas vil asesino, giré hacia el lado que daba a la cocina por temor a ser sorprendido, y cuando estaba acercándome a la abertura del cancel sucedió uno de mis momentos de mayor desesperación: los resortes de la cama lanzaron un temeroso alarido al ser estirados por un peso extraño que se depositaba sobre su factor de tensión. Sentí que ese momento duró una eternidad, estaba petrificado en una millonésima de segundo. Ahora no podía usar una excusa, simplemente mis oídos habían escuchado el ruido que comprobaba que efectivamente alguien estaba allí. Un alguien que había abierto la ventana y ahora debía estar parado sobre la cama. En la otra mitad del segundo pensé en la posibilidad de salir huyendo, para eso solamente debía correr a la puerta, quitar el clavo, halarla y correr como alma que lleva el viento hasta que sintiera que llegaba a la luz de la casa de don Jeño. Quise hacerlo pero me aterró la idea de no tener tiempo para tomar mis cuadernos de la mesa y ser interceptado antes de guardarlos.     &lt;br /&gt;Finalmente con una gran presión en el corazón, un escalofrío equivalente a un navideño baño en la Azulera, me acerque a la rendija para ver de una vez por todas el espanto que había entrado por la ventana. Los dos segundos que tardé en ubicar la rendija y ajustar mis ojos a lo que no deseaba ver pareció un riesgo demasiado alto. No había visto aun una película &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Martes 13&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;, sin embargo esa era la sensación de exposición que sentí al decidir acercar tanto mi vista a la herida de la madera. El temor inminente de encontrar que ya la cama no tenía nada y que significaría que el espanto estaba próximo a lanzarse al acecho me recordaba que de ser así, sería imposible alcanzar la puerta.     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;Cuando logré identificar que en efecto, algo había sobre la cama, mi corazón se estremeció. Sobre la sabana negra, estaba la perra pastor alemán que en una de sus desobediencias comunes se había subido a la cama mas baja, para descansar un rato. La sensación de alivio se vio desahogada con un grito desesperado. &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;– Pinki!!! –&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; le grite, inmediatamente la perra se bajó y corrí al dormitorio para castigar la mascota, no sabía si por el susto que me daba o por haber usurpado un lecho sagrado. Mis huesos se deshicieron cuando intenté limpiar la cama, pues estaba tibia, indicando que Pinki estaba en esa cama hacia mucho tiempo.     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;No fue necesario un método deductivo en esa fracción de séptima vida. En efecto, el ruido de la cama no había sido causado por &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Pinki&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;. Sin pensarlo más tomé mi cuaderno de Castellano, el candado de la puerta y me lancé hacia la salida. En un lapso de arriesgados segundos cerré con llave por fuera y corrí como si alguien estuviera a punto de tocar mi espalda. Llegue a la esquina de donde don Jeño y corrí por la calle que conducía hacia la cancha del Instituto Evangélico. No encontré a nadie, no lograba decidir hacia donde correr, tampoco deseaba detenerme. Así que corrí hasta la esquina de la dirección del Internado, allí estaba mas claro y para entonces sabía que el lugar más indicado para estudiar era en la iglesia. Recordé que era martes y posiblemente allí estaba mi madre y mi hermana en un aburrido pero efectivo culto de oración. Baje la velocidad pero mantuve el trote, pase por donde &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Doña Elia&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;, alguien me saludó, luego pasé por la esquina de &lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;Doña Chila&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; y allí aumenté la velocidad porque sabia que pasaba frente a la casa de la maestra de Castellano que al día siguiente me esperaba con un mortal culto a la inquisición.     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;Cuanto llegué a la iglesia vi que Don Wilmer estaba al frente, con su rutinaria frente blanca y peinado de lado. Usé la estrategia que ya conocía, me arrastré por abajo de las pesadas bancas de madera hasta que llegué a la mitad del salón. Allí me incorporé como cualquier fiel que finaliza su sueño, tomé mi cuaderno dispuesto a estudiar mientras el pastor hablaba de una historia que ya conocía.     &lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255,0,0)"&gt;&lt;b&gt;-¡Rayos! –&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; Dije – Tomé el cuaderno equivocado.&lt;/div&gt;  &lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt; &lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;  &lt;br /&gt;  &lt;p&gt;   &lt;br /&gt;&lt;img height="40" src="http://static.lulu.com/images/logo_lulu.gif" /&gt; &lt;/p&gt;  &lt;li&gt;... Disponible &lt;a href="http://www.lulu.com/browse/search.php?_shopSearch=http%3A%2F%2Fwww.lulu.com%2Fbrowse%2Fsearch.php&amp;amp;_helpSearch=http%3A%2F%2Fwww.lulu.com%2Fhelp%2Fsearch.php&amp;amp;_forumSearch=http%3A%2F%2Fwww.lulu.com%2Fforums%2Fsearch.php%3Fmode%3Dresults&amp;amp;search_forum=-1&amp;amp;search_cat=2&amp;amp;show_results=topics&amp;amp;return_chars=200&amp;amp;search_keywords=&amp;amp;keys=&amp;amp;fSearch=honduras&amp;amp;fSearchFamily=0" target="_blank"&gt;&lt;b&gt;on line...&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;     &lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.kqzyfj.com/click-2351996-10274557" target="_blank"&gt;     &lt;br /&gt;      &lt;br /&gt;&lt;/a&gt;    &lt;p&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p&gt;&lt;/p&gt; &lt;/li&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/25901489-114478963990883502?l=relatoscatrachos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/feeds/114478963990883502/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=25901489&amp;postID=114478963990883502' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/114478963990883502'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/25901489/posts/default/114478963990883502'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatoscatrachos.blogspot.com/2006/04/fantasmas-de-castellano.html' title='Fantasmas de Castellano'/><author><name>______</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://www.minasdeoro.info/imgs/img2.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry></feed>
